
- Una casa ideal - stock.xchng
El Feng Shui es un compendio filosófico desarrollado en la China imperial. Hoy, se ha popularizado como una doctrina que ayuda a la armonización de los espacios en los que transcurre la vida. La mezcla de espiritualidad, conocimientos prácticos y sentido común que abunda en sus preceptos, hace que sea otra buena fuente de consejos a la hora de enfrentarse a la compleja tarea de comprar una vivienda.
Lugar
El entorno Feng Shui ideal lo conformaría un paisaje con montañas, bosques y ríos. En las ciudades, decorados así son raros. Sin embargo, la proximidad de parques o jardines es deseable.
Estos elementos se pueden adaptar a nuestros tiempos. Lo más importante es que el inmueble que deseamos adquirir se encuentre en un “sillón”. Esto significa que detrás de nuestra casa debe haber un edificio más alto; a los lados, otras construcciones de un tamaño inferior y la parte frontal debe estar despejada.
Distribución
La fachada debería mirar al Sur. En el Norte tendrían que encontrarse los despachos y habitaciones de estudio o trabajo.
El Sol sale por el Este, inundando las habitaciones orientadas a levante con su luz y energía, que incitan a la actividad. Aquí han de localizarse la cocina, el cuarto de baño, las habitaciones de los niños y los dormitorios de los que quieran despertarse con ánimo.
Al oeste se tendrá la sala de estar, el jardín o la piscina, así como los dormitorios de quienes prefieran un mayor descanso.
Ventanas
La fachada siempre debe tener ventanas. Dentro de la casa, lo ideal son dos ventanas en cada habitación situadas en paredes distintas, dejando entrar la luz equilibradamente y no creando claroscuros acentuados.
No debe haber demasiadas ventanas, ni ser muy grandes, ni llegar hasta el suelo. Es mejor evitar las correderas o cualquiera que no se pueda abrir de par en par. Deben ofrecer bonitas vistas o permitir mirar lo más lejos posible.
Materiales
El Feng Shui, prefiere las materias naturales como la piedra, la tierra, la madera o el metal. Sin embargo, hoy en día puede ser difícil que las viviendas modernas cuenten con estos materiales y el precio de las que sí cumplen este requisito suele ser elevado.
Aún así, podemos aconsejar soluciones al alcance de muchos, como suelos de parquet, azulejos de cerámica, papel pintado, así como el uso del linóleo o el metal.
Habría que evitar la pintura plástica o al látex, la silicona, los aglomerados, el vinilo o las fibras sintéticas.
Dormitorio
La disposición del dormitorio debe permitir que la cama repose en la pared más alejada de la puerta, que no esté en línea recta con ésta y que no se encuentre bajo ninguna ventana. La cabecera de la cama tampoco debería apoyarse en la pared que da al baño. Se deben evitar los techos abuhardillados.
Cocina
La cocina no debe verse desde la entrada, pero tampoco estar muy alejada de ésta. La puerta de la cocina no tendría que estar ni enfrente, ni al lado de la del baño. Para el Feng shui, es vital que la cocina y el comedor se encuentren en dos habitaciones separadas.
Además, no debería tener una distribución que nos obligue a cocinar de espaldas a la puerta, ni enfrente de una ventana.
Sala de estar
No hay muchas características que deba cumplir la sala de estar, al margen de hacernos sentir cómodos. Eso sí, tiene que existir una sala de estar diferenciada del comedor.
Comedor
La consideración más importante sería que los comensales no se sienten de espaldas a una ventana, o por lo menos, que entre ellos y ésta haya una distancia considerable.
Baño
Según la doctrina Feng Shui, no es bueno que el cuarto de baño sea muy grande. Se considera deseable que haya una ventana, pero ésta debe ser pequeña y no estar pegada a la bañera o la ducha. La bañera y el retrete deberían encontrarse lo más separados posible.
Despachos
El Feng Shui considera crucial que cada habitación se dedique a una sola actividad, por eso, es muy importante que si se trabaja en casa se haga en una habitación adecuada para ello. Debe tener una ventana, pues favorece la reflexión, pero no muy grande, pues causaría distracción.
¿Cómo me siento?
Hay que recordar que son el cuerpo y la mente quienes tienen que reaccionar bien. Has de preguntarte qué sensaciones produce la casa.
Un instante de meditación puede ayudar. Son muchas las personas que solicitan un momento de intimidad cuando están viendo una casa. Los vendedores están acostumbrados y no te pondrán reparos.
Se debe recordar que nada, ni siquiera estos consejos, debe condicionar la propia intuición sobre el lugar en el que se va a residir. La adquisición de una casa es una elección muy importante y muy personal, de modo que solamente uno mismo puede tomar la decisión final.
