Las expresiones que sirven para indicar la noción del complemento circunstancial son muchas, pero las unidades son limitadas. En español no hay adverbios causales, y solo podemos servirnos de sustantivos acompañados de algunas preposiciones (Lo hizo por amor), de ciertas locuciones prepositivas (Sufre mucho a causa de su salud) y, sobre todo, de infinitivos (Viene por pasear un poco) u oraciones subordinadas con determinadas conjunciones (Viajó porque quería verla).

Complemento circunstancial de causa formado por sustantivos

Los sustantivos pueden adoptar diversas formas. A veces expresan su significado por medio de las preposiciones por y de:

Nos fuimos por aburrimiento.

Se le valora por su dinero.

Se murió de pena.

Se partían de risa.

Aunque no son preposiciones exclusivamente causales, otros complementos circunstanciales pueden venir indicados por ellas: Se fue por una temporada; Va por esa calle; Juega de delantero centro. Estas preposiciones solo son inequívocamente causales cuando el sustantivo lleva artículo y le sigue una oración con el relativo que:

No oímos nada de la risa que nos entró.

Le partió la cara por el golpe que le dio.

Huí despavorida del miedo que tenía.

Locuciones causales como complemento circunstancial de causa

Las locuciones más habituales son las siguientes:

No salí a pasear por causa de la lluvia.

No vendrán a Sevilla por culpa del clima.

Lo consiguió gracias a tu ayuda.

Se le ascendió en virtud de su antigüedad.

Abandonaron el proyecto en vista de las dificultades.

Se apagó la luz debido a la tormenta.

Se hizo rico merced al azar.

Consiguió su puesto a fuerza de insistir.

Adjetivos que expresan causa

Con la ayuda de las preposiciones por o de, el adjetivo tiene dos formas de presentarse:

  • Sin artículo y concordando en género y número con un sustantivo (o pronombre) presente en la oración, pero entonces toman la forma de un complemento predicativo:
Los apresaron por incautos.

La casa se cayó de vieja.

Confiaban en él por honesto.

  • Con el artículo neutro lo refiriéndose a un sustantivo que le sigue inmediatamente, o que va inserto en una oración de relativo:
Se desanimó por lo dificultoso que era el trabajo.

No la reconocí de lo cambiada que estaba.

En estas construcciones se puede intensificar el adjetivo agregándole el cuantificador tan (a veces, también puro) y la preposición de:

No la reconocía de tan cambiada como estaba. (= no la reconocía porque estaba muy cambiada).

La cama se rompió de puro vieja. (= porque era muy vieja).

Los adverbios también pueden entrar en este tipo de construcción intensiva pero para ello necesitan el artículo neutro lo y la única preposición admitida es por:

No voy al monte por lo lejos que está.

Se enfadó por lo mal que la trataron.