En la coronilla del continente africano, la ciudad que en su día fuera portuguesa y supusiera la puerta de entrada de Portugal a África, sigue siendo todo un enclave desconocido con mucho que descubrir en sus apenas 19 kilómetros cuadrados. Ceuta es una ciudad con una impresionante historia, evidentes huellas de civilizaciones pasadas, una rica gastronomía que bebe del mar que la rodea y un mestizaje cultural único y palpable a primera vista.
Sin embargo, el principal problema que convierte a Ceuta en la gran desconocida, y quizás también le otorgue su encanto, se llama Estrecho de Gibraltar. Poco más de 14 kilómetros que la separan de la Península Ibérica y que suponen toda una autopista, con un gran peaje, recorrido por diferentes navieras que cubren una de las líneas más rentables del mundo. Pero el barco o ferry no es la única opción para llegar a Ceuta. También está el helicóptero o el avión a través de Tánger.
Viaje en helicóptero
Una de las notas distintivas que ofrece Ceuta es la presencia de un helipuerto, la única línea de helicóptero en España que une la ciudad norteafricana con Málaga. Un viaje de 30 minutos que ofrece vistas espectaculares del Estrecho de Gibraltar y que actualmente representa la opción más cómoda. Con más de 20.000 pasajeros al año, Inaer es la compañía que realiza este trayecto desde 1996.
El helicóptero dispone de apenas 14 plazas. Al igual que el barco, el billete de residente también está subvencionado un 50% y tiene un precio fijo de 72,44 euros mientras que el no residente es de 137,44 euros (ambos casos sólo ida y tasas incluidas). Cantidad que merece la pena en un viaje desde Madrid o Barcelona, ciudades que se encuentran a poco más de dos horas en avión y helicóptero. Otra de las ventajas que ofrece este medio de transporte es que se encuentra a cinco minutos andando del centro de la ciudad. Algo de lo que pocas ciudades pueden presumir.
A la línea con Málaga se le une un nuevo trayecto con Algeciras. Un puente aéreo que conecta Ceuta con la península en tan sólo 7 minutos. 41 vuelos semanales que acercan ambas orillas con un precio de 32,44 euros residentes y 57,44 no residentes, sólo ida y tasas incluidas. Otra posibilidad para los que se marean con facilidad.
Viaje en avión
Otra alternativa es el avión. Ante la gran pregunta de si existe aeropuerto en Ceuta, la respuesta es no. El más próximo se encuentra en Gibraltar pero no se evitaría el ferry, por lo que la mejor opción actualmente está en Tánger, a 80 kilómetros.
Hasta allí vuelan compañías de bajo coste como easyJet o Ryanair. Lo cual quiere decir precios asequibles según el tiempo. Una vez en Tánger no existen líneas regulares con Ceuta por lo que aparecen dos opciones. Un amigo compasivo o un taxi hasta la frontera. Éste último puede asustar a primera vista por la 'solera' del vehículo, pero suelen llegar. No olvide regatear.
Viaje en barco
A pesar del avión y el helicóptero, la forma clásica de cruzar a Ceuta es en ferry. Lejos de existir competencia por la variedad de oferta y los más de 20 trayectos diarios, lo que predomina es uniformidad en unos precios desorbitados que representan el principal lastre de la ciudad en materia de turismo. Actualmente operan cuatro navieras, a los que popularmente se conoce como 'Piratas del Estrecho', Acciona-Trasmediterránea, dueña de Euroferrys, FRS y Baleària-Buquebus.
Hay que tener en cuenta una serie de detalles primordiales para que el viaje no represente un gran desembolso económico y se convierta en un suplicio, algo habitual. El mayor problema es el elevado importe y poca seriedad de las navieras. Un billete de residente con la subvención del 50%, ida y vuelta con coche ronda más 100 euros en clase turista. Por lo que dos personas, por el tema de no viajar solo, y un vehículo puede suponer la nada desdeñable cantidad de 300 euros para un no residente. Lo que hace aconsejable, si se puede, dejar el coche en Algeciras.
Estos precios son los habituales si el visitante acude a las navieras en el puerto gaditano, minado de radares, a considerar también. Por lo que se recomienda consultar los paquetes que ofrecen las agencias de viajes, muchos más económico con estancias en Ceuta y multitud de actividades por poco más de 100 euros. Tampoco hay que olvidar descuentos de familia numerosa o Carnet Joven, no compatibles con otras ofertas, si las hay.
Otro peligro del viaje en ferry son los temporales. Cuando el viento de levante azota fuerte no es raro que los barcos rápidos, cuya travesía dura una hora, queden amarrados en puerto. Saliendo a escena, según el temporal, un buque incómodo y lento (Acciona-Trasmediterránea) con más de dos horas de trayecto. Otra opción es un barco semilento (Baleària) que funciona a diario y que tarda cerca de 75 minutos. Actualmente el mejor acondicionado de la línea, pero con caducidad por su próxima marcha a la ruta de Baleares.
Importante también, las temporadas altas, como la Operación Paso del Estrecho (OPE) entre junio y septiembre. Época de aglomeraciones en los puertos de Algeciras y Ceuta, según la fecha, por la cantidad de marroquíes procedentes de toda Europa que vuelven por vacaciones. En este momento, donde ya no existen ofertas que no incluyan estancias, lo mejor es viajar sin coche. Sin embargo, no todo son problemas, la travesía guarda estampas para el recuerdo como la presencia de delfines a la vera del barco.
Toda una serie de posibilidades y opciones que acercan a Ceuta más al visitante a pesar de la gran barrera natural que separa la puerta de África con el continente europeo. Un enclave único que engancha y hasta enamora.
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