Una de las principales razones por la cual las personas son menos competentes para aceptar el homosexualismo, es la homofobia. Esto propicia un mayor obstáculo para los homosexuales al relacionarse con otras personas. Sin embargo, una encuesta realizada para Suite101, demostró que existen variables o patrones que influyen en el grado de aceptación o rechazo a la vida homosexual.

Sociedad vs. comunidad gay

La encuesta fue realizada en Monterrey, México (junio del 2011), a 100 personas que iban desde los 18 hasta los 65 años de edad. He aquí las preguntas que se realizaron:

  • ¿Qué opinas de las parejas gay?
  • ¿Te molestaría o te incomodaría estar junto a una pareja gay? ¿Por qué?
  • ¿Qué harías si un pariente tuyo (hijo, hermano, primo, etc.) te confesara que es gay?
  • ¿Estás de acuerdo con la integración de la vida en pareja gay en la sociedad? ¿Por qué?

Adolescentes muestran más tolerancia a la vida gay

Según los resultados de la encuesta, una de las variables que más influye en el grado de aceptación de la vida gay, es la edad.

Las personas mayores de 35 años (no todos), mostraron tener más prejuicios y presentaron más dificultad para aceptar la vida en pareja gay dentro de la sociedad mexicana; frases como: “No porque no está apegado a lo natural” (mujer, 45 años), “jamás, nunca estaría de acuerdo” (hombre, 50 años), “va contra lo que siempre he pensado” (hombre, 48 años); fueron el tipo de respuestas al cuestionarles sobre cómo tomarían la integración de la vida en pareja gay a la sociedad.

Por otro lado, las personas jóvenes entrevistadas (la mayoría de ellos), respondió que no tenían ninguna objeción en la integración de la vida en pareja gay a la sociedad. Muchos de ellos, lo ven como algo que ya está cada vez más presente: “pues ya empieza a verse cada vez más, no tengo ningún problema al respecto” (mujer, 22 años); “sería un poco shockeante al principio pero personalmente no tendría ningún problema” (hombre, 23 años); “pues cada quien su vida, mientras no me afecte” (hombre, 25 años).

Es fácil pensar que conforme el tiempo va transcurriendo, nuevas ideas y nuevas formas de pensar y de vivir nos invaden.

Los cambios en la sociedad son más fáciles de acatar por los jóvenes, ya que, no teniendo un pasado que pese sobre ellos les es más fácil aceptar las cosas nuevas, mientras que para la gente adulta siempre le resultará difícil concebir una forma de vivir distinta a la que han conocido y con las que han crecido y vivido dentro de la sociedad. Por lo tanto se resistirán a cualquier cambio que pueda modificar su entorno como lo han distinguido y como esperan que siga.

En la actualidad, los adolescentes tienden a ser menos apegados a la religión (sociedad católica) que la gente mayor de 40 años, por dar una cifra. La religión también fue una razón que se mencionó en las respuestas del por qué no aceptarían la integración de la vida gay a la sociedad.

La comunidad gay recibe más apoyo por parte de mujeres que de hombres

Otra variable que influyó en las respuestas fue el género. Los hombres se presentaron más cerrados a la idea de convivir con una pareja gay, les cuesta más trabajo: “con que no se me acerquen mucho es suficiente” (hombre, 33 años), “mientras yo no salga afectado, no hay problema” (hombre, 25 años).

Muchos de ellos al cuestionarles sobre qué harían si un familiar les confesara que es gay dijeron frases como: “ni modo, lo aceptaría” (hombre, 28 años), “pues, ¿ya qué?, lo apoyaría” (hombre, 30 años), otros más, contestaron que lo ayudaría llevándolo con un médico o un psicólogo que le ayudara a “recapacitar”, como si se tratara de una enfermedad; en general se notó un sentimiento de desilusión y resignación, pero sí los aceptarían.

Por otro lado, al cuestionar a las mujeres sobre si aceptarían a un familiar gay, la mayoría dijo que sí sin pensarlo, además se veía en ellas un sentimiento de solidaridad, apoyo total y empatía; a diferencia de la resignación y desanimo de los hombres.

Las que mostraron un poco más de problema (mínimo en realidad) con aceptarlo fueron las mujeres mayores, pero aun así estaban dispuestas a apoyar; una de ellas (62 años), profesora universitaria, dijo: “estando en contacto con tantos jóvenes, uno como profesor debe ser de mente abierta, se dan mucho casos y los jóvenes necesitan apoyo”.

¿Por qué los hombres son más homofóbicos que las mujeres?

Los estudiosos señalan que al varón le cuesta más trabajo establecer su identidad sexual porque implica distinguirse de la imagen más importante de su vida de bebé, la madre, e identificarse con la figura masculina que demasiadas veces resulta inadecuada, ausente, distante, fría, o estereotipada en un papel por demás rígido.

El urgente rechazo de lo femenino queda como rasgo distintivo para definirse como hombre y en efecto los hombres sienten un rechazo hacia los homosexuales que raya en lo patológico.

Sin embargo, estudios han demostrado que los hombres y mujeres que han sido criados en contextos culturales con propuestas de masculinidad menos ansiosas, tendrán relaciones heterosexuales y/u homosexuales diferentes. La pregunta es, ¿logrará México cambiar su contexto cultural machista?