Todo el que busca una excusa para sentirse mejor que otro es un prepotente. No importa el sexo ni la edad, pero todos coinciden en una misma característica, es muy difícil aguantarles.

El prepotente y la falta de autoestima

Un claro ejemplo es aquélla persona a la que se la suele llamar "tonta", la típica que interpreta un falso rol de "Doña Perfecta" y que no descansa hasta que no haya nadie que no haya escuchado su discurso sobre lo estupenda que es.

Carmen y Keka son compañeras de clase. A Carmen, Keka le cae fatal pero por alguna extraña razón, su compañera parece no darse cuenta y siempre insiste en perseguirla a la hora del almuerzo para ir con ella a comer algo. Keka, cuyo verdadero nombre es Julia, no para de hablar sobre sí misma. Aunque es no es guapa, mide 1'73 metros y tiene los ojos azules, también puede presumir de tener una buena figura. Siempre que van a comer juntas, Keka, no para de decir que come muchísimo y no engorda nada, que a ella nunca la ha dejado ningún chico, que no se pone faldas cortas porque sus piernas son demasiado espectaculares, sin olvidarse de mencionar que ha trabajado en televisión y como modelo pero que por desgracia lo dejó porque tenía que elegir entre ese oficio o su brillante carrera como ingeniera. Por si fuera poco, para terminar, arremete contra el proyecto de fin de carrera de Carmen, sin que esta le haya preguntado, comentándole que modestamente opina que el suyo es mucho mejor. Carmen, que ya no sabe qué cara poner termina por pensar que todo es una broma y que en algún lugar debe haber una cámara oculta.

Pero no es una broma, las personas como Keka existen. Aunque aparentemente parezcan muy seguras de sí mismas, en realidad carecen por completo de autoestima. Si Keka no midiera 1'73 y no estuviese delgada, se encontraría al borde de la depresión, porque en realidad, su fondo como persona se ha construido a través de los años mediante los halagos de los demás, que casualmente han sido muchos pero no todos sinceros, los mimos de sus padres y demás familiares y la opinión que otras personas tenían de ella. Keka siempre enseña el músculo, siempre trata de impresionar, necesita creer continuamente que es la mejor en todo y que los demás también lo crean. En cuanto no consigue ser la más "guay" se siente como un desecho humano.

En realidad, cuando Keka dice que ha sido modelo, se refiere a aquélla vez que salió en el calendario de una peluquería de su pueblo, sin cobrar un céntimo, por supuesto, pero no mencionó que también salía su vecina, que es muy fea. Cuando dice que ha trabajado en televisión se refiere a que una vez apareció entre el público en un programa de una conocida cadena y después salió a tomar unas copas con un par de cámaras que le dijeron que tenía un gran potencial, solo para llevársela a la cama.

Cómo actuar ante una persona así

Cierto es que lamentablemente, las personas prepotentes no son solo presumidas y creídas, sino también agresivas. Atacan a los demás, sobre todo a los que perciben como rivales o a aquéllos cuya opinión les interesa, ya que quieren demostrarles que no solo son buenos sino que además son mejores que ellos.

De acuerdo, son insoportables, es verdad, pero con ellos no se debe buscar la discusión. Si Carmen no tiene más remedio que aguantar a Keka en los descansos de las clases, no tendrá más remedio que escuchar pacientemente su auto propaganda y reírse de ella para sus adentros, pero nunca debe contestarle ya que es lo que ella busca, automáticamente pensará que Carmen le tiene envidia. Lo que no debe hacer Carmen es dejar de aprovechar cualquier situación o cualquier escusa educada que le permita deshacerse de ella e ir cortando gradualmente la relación y por supuesto cuando Keka la llame para quedar después de las clases, Carmen no quedará con ella para quedar bien o porque no le queda más remedio, la respuesta será evidentemente un claro y conciso "no".