Estos amistosos personajes que cotidianamente nos encontramos al abordar el avión, puede parecer que poseen el empleo más exótico del mundo. Viajar de un lugar a otro, disfrutar paradisíacos destinos y que además le paguen por ello, puede parecer una gran aventura, sin embargo hay algunos puntos que debemos saber acerca del empleo.

Preparación como asistente de vuelo

Si usted está considerando obtener el empleo de asistente de vuelo, pasarán largas semanas y meses antes de que desarrolle ampliamente su potencial a 30 mil pies de altura. La contratación, se basa en instrucción superior, así como capacidad de dominio y frustración. Al ser contratada, en los más altos niveles, se remiten a las candidatas a un centro de concentración donde deberán permanecer por espacio de 6 u 8 semanas de instrucción básica. Después pasará a las alturas en vuelos de práctica y constantes evaluaciones médicas. Un par de vuelos más con tripulación participando como ayudante de las sobre cargos en función, y entonces lo logrará, será suplente de asistente de vuelo.

Trabajar como asistente de vuelo

Después del gran atractivo de los beneficios como sobrecargo, descuentos, derecho a ticket por parte de la aerolínea, amplios seguros médicos, los sueldos son sumamente atractivos. Salvo el primer año como suplentes, en que son requeridos sus servicios para cubrir a otros trabajadores, en licencias, enfermedades o vuelos no aceptados. En esta condición los sueldos anuales llegan apenas a los $2500 dólares, cubriendo un vuelo cada mes, con beneficios escalados hasta ingresos por $9000 o $12000 dólares dependiendo de certificaciones y evaluaciones constantes.

Acreditaciones para aeromozas

En estados unidos las formas de operación y los protocolos de seguridad son monitoreados constantemente por la FAA (Federal Aviación Administración) una dependencia a cargo de la secretaria de transporte. Los auxiliares de vuelo están obligados por ley a conocer los procedimientos de primeros auxilios, incluso canalizarlos o algún procedimiento avanzado para usuario, así como poseer la capacitación para manejar las conductas de la tripulación, desde los casos sencillos de un pasajero nervioso, pasando por ataques de ansiedad y hasta protocolos de seguridad en caso de emergencia.

Las complicaciones de ser azafata

El ambiente de trabajo no es el más amable, ni de los que sufran menos ataques de estrés. El constante manejo de pasajeros inquietos, de poca paciencia o reprimidos. La azafata está sujeta a manejar a la perfección su capacidad de frustración, en el caso de algún tripulante difícil, desde los modales, la poca consideración, el acoso por parte de los hombres, agresiones verbales. Al descender de la aeronave un ligero descuido puede atribuirse a negligencia al romper alguna política de seguridad.

El ascenso de un asistente de vuelo

Como en todos los empleos sustentables, las empleadas aéreas, tienen la oportunidad de crecimiento al interior de la empresa. Desde los aires pueden volverse azafata supervisor, jefe de capacitación de azafatas, segunda de mando y tener a su cargo a otras sobrecargos. El siguiente paso es bajar del avión y desempeñarse desde un quieto y seguro escritorio. Estos cargos pueden variar, como asistente de operaciones, gerencias y demás puestos que le permitan su experiencia. Al respecto, es una pena, que al verse amenazadas las aerolíneas, deciden hacer recortes empezando por las azafatas antes que personal técnico, de mantenimiento y/u operativo.

El peligroso tabú de las musas del aire

La universidad de carolina, la misma que publicó hace algunas semanas los beneficios para las mujeres en la práctica de la felación, reveló que los hombres contamos con una fuerte atracción física hacia las aeromozas, la ubican como el icono sexual número 3, después de prostitutas y enfermeras. Las deseadas aeromozas son constantemente acechadas de forma ilegal y peligrosa por el empleo, son casi tan cotizadas como modelos de revista, en caso de que porten el uniforme o sean reconocidas como sobrecargos. El 37 % de las trabajadoras de líneas aéreas reconocen haber sufrido algún tipo de ataque sexual durante sus horas de servicio.