Sentirse atractiva es una actitud. Depende de muchos factores, tales como el aspecto físico que se posea y la actitud mental que se tenga.

El concepto de atractivo sexual ha cambiado mucho a lo largo de la historia. Cada época ha tenido su propio concepto de belleza.

Así pues, durante las primeras civilizaciones humanas ya existía un modelo de belleza femenino basado en aquellas mujeres que poseían grandes atributos sexuales, es decir, pechos, caderas y vientre prominentes. Esto era así, porque era más probable la supervivencia después del parto. Existen restos de esculturas donde estas mujeres, llamadas diosas de la fertilidad o Venus, poseían estos prominentes atributos.

A lo largo del tiempo, aunque con diversas variaciones, el ideal de belleza femenino ha estado basado en mujeres con “curvas”, acentuando así sus rasgos típicamente femeninos. La mujer en forma de “guitarra”, con pechos y caderas anchas y cintura estrecha podría ser el modelo de belleza general, basado en los rasgos de fertilidad.

La cultura se ha ido encargando de moldear este ideal de belleza en función de las necesidades de la sociedad de cada época.

Cada mujer es única

Cada mujer es dueña de su cuerpo y de sí misma, por lo tanto debe amarse y quererse. Para querer el propio cuerpo hay que aceptarlo tal y como es, y “moldearlo” dentro de unos límites para conseguir un mayor atractivo.

No hay que olvidar nunca que el atractivo sexual es una actitud; no es más atractiva aquella mujer de cuerpo “perfecto”, si no aquella mujer que reúne ciertas características físicas y actitudinales que la hacen deseable.

Primeros pasos

Para ser atractiva hay que sentirse bien, y para ello:

  • Cuida de tu salud. Mantener una dieta sana, evitando las grasas, la cafeína, el alcohol y el tabaco mejorará la imagen corporal y también ayudará a sentirse mejor.
  • Haz ejercicio físico. El ejercicio, además de tonificar los músculos, quemar calorías y activar la circulación, libera endorfinas (neurotransmisores relacionados con la felicidad). Elabora un programa de ejercicios diarios o apúntate a un gimnasio. Actualmente, existen muchas actividades físicas en función de los gustos propios.

Ritual de belleza

Es bueno, que cada mujer posea su propio ritual de belleza con el que consiga sentirse bien. Para algunas mujeres les bastará con ir a la peluquería una vez al mes, en cambio, otras necesitarán acudir todas las semanas a distintos centros de belleza (centros de masaje, pedicuras, tratamientos faciales, etc.)

Si no se puede acudir a centros de belleza siempre se puede seguir el ritual en casa: dedicarse un tiempo a una misma cada semana favorecerá la propia reconciliación con el cuerpo. No hay que dejarse ninguna parte del cuerpo sin mimar o cuidar.

Higiene y depilación

Es necesario tener una buena higiene corporal diaria. Una ducha tonificante es fuente de bienestar y pone el cuerpo en “marcha” para comenzar el día.

Otro aspecto a tener en cuenta en el atractivo físico es mantener el cuerpo bien depilado. En función de los gustos de cada persona, el vello corporal puede producir atracción o rechazo. Generalmente, tanto los hombres como las mujeres perciben más atractiva a una mujer con las axilas, piernas e ingles bien depiladas.

Otras partes del cuerpo, dependiendo de cada mujer, podrán ser desprovistas del vello si así lo desea. Mantenerse depilada todo el año, y no solo en las épocas de verano, hace que la mujer se sienta más atractiva.

Cuida tu zona íntima

La zona vulvar adquiere una relevancia especial en la sexualidad de la mujer. Conocer y estar a gusto con la anatomía vulvo-vaginal es fundamental para poder entregarse a la sexualidad de forma satisfactoria.

Mantener higiene en la zona mediante una ducha diaria será suficiente, ya que la vagina secreta unas glándulas que la mantienen limpia. Los desodorantes vaginales pueden alterar la química natural de la vulva, pudiendo llegar a producir infecciones o irritaciones. Además, estos desodorantes enmascaran el olor natural de la mujer, el cual desprende feromonas, muy atractivas para el sexo opuesto.

Cuidar el aspecto por fuera, manteniendo una depilación con la que la mujer se sienta a gusto, otorgará mayor seguridad. Existen diferentes tipos de depilación para la zona vulvar, como las ingles brasileñas, o el rasurado completo. También existen otras opciones, como los tintes del vello púbico, donde cada vez son más frecuentes.

Accesorios y maquillajes

El maquillaje y los accesorios que cada mujer utiliza son muy distintos de unas a otras. Lo importante es que una aprenda a estar a gusto con su imagen. Un poco de maquillaje para dar color y buen aspecto a la piel, algo de rímel o sombra de ojos para resaltarlos, o un tono de labios adecuado, pueden cambiar la imagen en muy poco tiempo.

Verse guapa durante todo el día, y no solo arreglarse para salir a eventos especiales, favorece el atractivo sobre una misma.

Los accesorios también son importantes a la hora de resaltar alguna parte del cuerpo que la mujer posea especialmente bonita.

Ropa y lencería

Lo mismo que ocurre con el maquillaje ocurre con la ropa. No solo hay que vestirse bien para las ocasiones especiales. Vestirse bien para estar en casa y llevar ropa interior sexy en cualquier ocasión favorecerá que la mujer se sienta más guapa.

Los tacones alargan y estilizan la figura. Además, hacen que la mujer se mueva de forma sensual.

No es necesario vestirse con ropa llamativa para sentirse sexy, si no que hay que saber encontrar aquella ropa que a cada mujer le haga sentir bien consigo misma.

Actitud mental

Una vez establecido un ritual de belleza, que consiste en prestarse la justa atención al propio cuerpo, manteniéndolo sano, cuidado y atractivo, solo hace falta que la mujer se dé cuenta de ello.

Después, la mujer debe aprender a utilizar la fantasía sexual para generar imágenes que a una misma le gustaría experimentar. Existen algunas colecciones de literatura erótica para mujeres que suelen gustar mucho.

Cuando la mujer aprende a ser sexual y a querer su cuerpo, su actitud se convertirá en una poderosa arma de seducción.