El petróleo es una mezcla de hidrocarburos (moléculas de carbono e hidrógeno) que deriva de la descomposición de organismos vegetales y animales, acumulados en el fondo del mar y lagos, sepultados como sedimentos hace miles de años.

Cómo se forman los yacimientos petrolíferos

Las altas temperaturas y presiones del subsuelo permiten la transformación de restos orgánicos en hidrocarburos sólidos (betún), gaseosos (metano) y líquidos (petróleo).

El petróleo impregna las rocas porosas, tendiendo a atravesar los poros para llegar a la superficie. La salida es imposible si la roca porosa está cubierta por un estrato de rocas impermeables: los hidrocarburos quedan encerrados, dando lugar a la formación de un yacimiento.

El petróleo se extrae a través de un pozo realizado con perforaciones de hasta 8 kilómetros de profundidad. El crudo pasa por varias etapas de transformación en las refinerías para convertirse en numerosos productos: carburantes, productos químicos, plásticos.

Perforación del pozo y extracción del petróleo

Tanto en los yacimientos en tierra como en los que se encuentran en el mar (plataformas petrolíferas off shore), la estructura más importante es la torre de perforación de acero, llamada derrick. Su función es la de perforar hasta llegar al yacimiento. Cuando esto sucede, la torre ya no sirve y es sustituida por una bomba de extracción, denominada “árbol de Navidad”. Para perforar un pozo de 1 kilómetro de profundidad es necesario un mes, pero si la profundidad del yacimiento supera los 6 kilómetros, el tiempo de trabajo será de un año.

Transporte del crudo

Una vez extraído, el crudo está formado por una mezcla de gases y líquidos que deben ser separados y purificados antes de ser transportados por oleoductos y gasoductos.

Después del purificado, los tubos de acero soldados de 90-100 cm de diámetro que corren por debajo de la tierra o del mar, transportan el petróleo hacia puertos de embarque, en donde es cargado en barcos petroleros o naves cisternas.

Refinación del petróleo

Las refinerías son plantas formadas por tanques de almacenamiento y torres para la fase de elaboración. Una de estas fases es la destilación fraccionada o topping, durante la cual el crudo líquido, en un horno, es llevado a 450°C para poder ser destilado. A medida que la temperatura aumenta, los gases evaporados son recogidos separadamente y transformados en líquido.

A las temperaturas más bajas (50-220°C) se separan los hidrocarburos ligeros, como la gasolina para el coche; a temperaturas intermedias (180-360°C) se separan los hidrocarburos como el gasoil para la calefacción y el kerosene para la aviación; a las temperaturas más elevadas (+ 360°C) se obtienen los aceites pesados para producir lubricantes, combustibles para barcos y centrales termoeléctricas.

De la refinación del petróleo se obtiene también la materia prima para producir gomas sintéticas y todo el material plástico.

Cómo se obtiene la gasolina

De un barril de petróleo (159 litros) se obtienen aproximadamente 50 litros de gasolina. La súper sin plomo se produce por destilación, isomerización y alquilación. Para poder ser utilizada por los motores, la gasolina tiene que tener un buen poder antidetonante, es decir, debe soportar compresiones elevadas en la cámara de explosión del motor. En la última fase de elaboración de la gasolina se agregan aditivos que aumentan el número de octanos: la vieja súper tenía 97 octanos, mientras que la actual contiene 95.

Logística y distribución de la gasolina

Una vez salida de la refinería, la gasolina es transportada a los depósitos y transcurrido un período obligatorio de almacenamiento, el combustible es transportado a las estaciones de servicio, para ser vendida a los usuarios.