Sin duda, los aficionados al fútbol están concientes de que el mejor equipo del mundo, por sus resultados y efectividad, es el FC Barcelona. Resulta toda una experiencia ver cómo cada uno de los jugadores son engranes de una maquinaria diseñada para cosechar triunfos.En el terreno profesional, resulta indispensable el establecer equipos de trabajo, que como los deportivos, puedan generar resultados en pro de la productividad y desarrollo de las organizaciones.

¿Cómo lograr la efectividad en los equipos? Esta es la pregunta que ronda la cabeza del jefe o el empresario que buscan que sus empleados adquieran la conciencia del trabajo en equipo necesaria para mejorar los procesos en cualquier organización.

¿Qué hay detrás de un equipo ganador?

Primero, es importante diferenciar que todos los equipos son grupos, pero no todos los grupos son equipos. Un grupo es un conjunto de personas reunidas con un propósito en común y nada más. El equipo es un tipo especial de grupo, donde sus miembros no solo comparten el objetivo, sino que además, generan la sinergia explotando al máximo las habilidades y talentos de cada miembro.

Para poder transformar un grupo en un equipo hay que seguir los siguientes pasos:

Las piezas en su lugar, clave para un equipo exitoso

En un equipo siempre está la persona adecuada en el puesto adecuado, consciente del valor y la importancia de su función dentro del equipo; para esto es importante el observar y detectar los talentos o habilidades que tienen cada integrante del equipo y así poder aprovechar al máximo su potencial evitando frustraciones profesionales: Si la persona es creativa, hay que ponerlo a crear; si tienen habilidades administrativas ése debe ser su ámbito de trabajo.

El compromiso dentro de los equipos exitosos

Los miembros de un equipo están comprometidos con sus objetivos y metas, contribuyendo al éxito aplicando sus conocimientos y habilidades. Tienen la asertividad para expresar abiertamente sus ideas o desacuerdos y saben dejarlos a un lado cuando hay que trabajar en equipo; de hecho entienden que los conflictos son una excelente oportunidad para mejorar las relaciones interpersonales obtener nuevas ideas y aclaraciones.

Por otra parte, el compromiso se consolida cuando cada uno de sus miembros ve una relación ganar-ganar con los que están a su alrededor, es decir, el éxito del equipo es directamente proporcional al éxito de los que están en él; sin embargo, el mentalizar al equipo de esa actitud dependerá en gran medida de la capacidad de liderazgo que puedan demostrar los que están al frente y de sus estrategias para inducir el "amor a la camiseta" en cada uno de los integrantes del equipo.

La importancia de ubicar liderazgos en el equipo

Cuando se integran equipos, es necesario detectar a los integrantes que, por su conocimiento o experiencia, puedan desempeñar liderazgos en pro del la efectividad, los cuales hay que promover para que sean valorados y reconocidos por los demás miembros evitando que se generen celos profesionales.

La importancia de los límites y disciplina en un equipo

Los equipos exitosos cuentan con vínculos interpersonales importantes, pero en ningún momento se convierten en factor para que alguien se deslinde de su responsabilidad; además de que todos los integrantes están conscientes de que en el equipo, el desempeño personal estará sometido a resultados, y por ende, a medidas disciplinarias que en el propio equipo impone y de las cuales todos están plenamente informados y conscientes.

Como se puede apreciar, sí es posible generar equipos exitosos; sí se puede tener un Barcelona dentro de todas las organizaciones , pero requiere la visión y la voluntad de los cuadros directivos que tienen la obligación de promover, en una primera instancia, la identidad y el llamado “amor a la camiseta”, que es el primer paso para concebir un buen grupo y luego un equipo de trabajo que responda de manera efectiva a los retos que ofrecen la vida laboral y profesional.