El uso de buscadores para la consecución de información en la red se ha vuelto tan popular e importante que el 82.6 por ciento de

los usuarios de Internet utiliza esta herramienta para diferentes propósitos.

El primer motor de búsqueda se llamó Wandex, creado Mattew Gray en 1993. Le siguieron Aliweb (1993) y WebCrawler (1994). Google es el más popular en todo el mundo. Su base de datos contienen más de 3.000 millones de páginas web que son consultadas 200 millones de veces por día.

En los últimos años, su uso se ha expandido hacia otras funcionalidades. El 25% de las compras que se realizan por Internet proviene de utilizar este método de búsqueda.

Buscadores jerárquicos o de arañas

Este tipo de buscador rastrea la información que se encuentra en los contenidos de las páginas web. Así, cuando se busca un aviso, estas herramientas consultan las bases de datos de dichas páginas y y clasifican lo encontrado en orden de importancia. Estos tipos de buscadores pueden almacenar datos desde la página de entrada y todas las que residan en el servidor de los sitios web.

Si la palabra a encontrar, por ejemplo, es “computador”, el buscador ofrecerá una lista de todos los sitios web en cuyo contenido y/o texto encuentre la palabra solicitada. Si estos motores de búsqueda consideran que los sitios web son importantes para el usuario, los registran; si no, solo guardará algunos.

En ciertos momentos, los motores de búsqueda revisan los sitios para así poder actualizar sus bases de datos. Este tipo de buscadores contienen programas simples pero con potentes y diferentes funcionalidades: los que exploran la red, los que construyen las bases de datos y los que los usuarios utilizan.

En algunas ocasiones se pueden ver resultados que aparecen de color rosa en los primeros puestos de las listas; estos son anuncios pagados o patrocinados de los cuales el motor de búsqueda se vale para seguir ofreciendo el servicio gratuito al resto de usuarios. Algunos de estos buscadores son Google, Bing, Yahoo, AOL, entre otros.

Directorios

Es considerado como tecnología barata. No es sistematizado y requiere, de manera frecuente, de la intervención humana. Utiliza algoritmos sencillos y los resultados de sus búsquedas contienen colección de directorios clasificados en categorías. Estas categorías son intervenidos por presencia humana quienes limitan aún más los términos de rastreo.

A diferencia de los buscadores jerárquicos, estos no realizan recorridos por los sitios web ni almacenan sus datos. En cambio, estos resultados están determinados por la información suministrada en los directorios al momento de registrase un sitio web. Algunos de estos directorios Open Directory Project, Terra, entre otros.

Metabuscadores

Permite realizar múltiples rastreos en diferentes buscadores seleccionados respetando el formato original de los mismos. Los resultados de sus búsquedas depende del orden de su sistema estructural, ya que contienen información que ellos mismos analizan. Metacrawler es un buen ejemplo de ello.

FFA o Free For All (por sus siglas en inglés)

Aunque la mayoría de las veces el servicio que ofrecen los buscadores es gratuito, este tiene la particularidad de

permitir a sus usuarios la inscripción de sitios web en directorios que luego serán desmontados ya que sus enlaces no son permanentes.

Buscadores verticales

O también llamados buscadores temáticos. Sus búsquedas se especializan en un sector en particular, facilitando por tanto el rastreo de datos e información. Dado el carácter de especificidad que poseen, sus resultados suelen ser más actualizados y dan al usuario herramientas de búsqueda mas avanzado y eficaces. Existen buscadores verticales como Nestoria o Wolfram Alpha, especializados en ciencia, música, cine, vídeos, películas, libros, entre otros.