
- Bolsa NY - (Wikipedia Commons)
Salir de la crisis económica no es fácil. Una crisis económica provocada por la crisis financiera más importante después de la II Guerra Mundial es realmente difícil de superar. Pero si analizamos las causas, podremos ver los mecanismo necesarios para salir de ella. Sin embargo, debemos tener presente que teorizar, es mucho más sencillo que actuar.
Crisis de confianza
No quisiera yo iniciar este artículo discutiendo el nombre a esta crisis que estamos viviendo, ya que el concepto de Crisis Ninja ha ido calando, y además, explica muy bien cuál ha sido el origen de esta crisis: las hipotecas subprime, y sus consecuencias a nivel financiero. Sin embargo, hay que tener presente la principal característica de esta crisis ha sido la pérdida de confianza en el sistema de pagos. Esta surge de la incerteza de cobro, de la desconfianza hacia los deudores, que ha provocado una enorme falta de circulación de dinero, iniciada por las limitaciones al crédito.
Restricciones al crédito
Las instituciones de crédito que hace no demasiado tiempo regalaban el crédito a futuros insolventes, precisamente por eso, ahora niegan ese crédito a personas (físicas o jurídicas) que por su solvencia, deberían acceder a esos créditos sin problemas, pese a las ayudas recibidas desde el sector público. Una pequeña situación de falta de liquidez, puede llevar a una empresa solvente a la situación de concurso de acreedores. La causa: falta de confianza.
Excesivo ahorro en lugar de consumo
A diferencia de la crisis del petróleo de 1973, en la que la enorme inflación provocaba que todo el mundo se viera afectado por la crisis (no olvidemos que en el año 1976, la tasa de inflación llegó al 26%), en esta crisis, en principio, los que siguen viviendo de un salario no han visto afectado su nivel de ingresos.
Sin embargo, como una de las consecuencias más destacables de la crisis ha sido el aumento del paro, estos trabajadores en activo, con el mismo nivel de ingresos, ven amenazado su puesto de trabajo, y, por ello, destinan parte de su renta, no al consumo (que podría ayudar a salir de la crisis), sino al ahorro, que les permitirá sobrevivir mejor a la crisis en el momento en que les afecte (si es que les afecta). Los datos actuales de nivel de ahorro de las familias están batiendo todos los récord. Otra vez tenemos falta de confianza.
Falta de confianza justificada
Hay que decir que esta falta de confianza no es ilusoria ni irracional. Se ve más que justificada al observar la situación económica. Lo problemático es cómo solucionar una crisis que tiene como principal elemento, una sensación subjetiva como es la falta de confianza. Situación muy habitual en la Bolsa, pero no tanto en la economía real.
Estafas como la de Madoff no han facilitado una posible salida. Gobiernos que niegan la magnitud de la crisis, y oposiciones que se dedican casi exclusivamente a disimular sus problemas internos, tampoco facilitan la situación.
Recuperar la confianza
La única solución es volver al crédito. Conviene recordar que lo que provocó el traslado de la crisis financiera a la economía real fue la restricción del crédito que ahogó a los empresarios y provocó el cierre de empresas y el paro. En España hay que sumar además el derrumbe del sector inmobiliario al estallar la burbuja inmobiliaria (burbuja provocada, en parte, por la inmensa alegría con la que se concedían los créditos hace algunos años).
Volvamos a la confianza; pero no a la confianza ciega que considera solvente a todo el mundo, a una situación en la que no todo el mundo sea considerado como un moroso en potencia. Volver a la contexto anterior resulta imposible. Se debe aprender de los errores y comprender también que la falta de confianza, si no se supera, hará que esta crisis sea aún mayor y más dura.
