Muchas veces puedes considerar necesario remover el papel tapiz de alguna pared de tu casa, sea porque has decidido cambiar la decoración o simplemente porque este se ha percudido con el uso diario.

Son muchas las personas que han incursionado en esta tarea y han claudicado en el intento, pues si no se sabe la técnica correcta para llevar adelante la labor, la tarea es muy tediosa.

Lo cierto es que, si bien hay muchos productos que prometen una remoción rápida y exitosa, solo hay uno que es realmente efectivo: el agua.

Antes de empezar la remoción del papel tapiz

Algunas de las recomendaciones a considerar antes de empezar son: la protección del piso y la del techo. Si cuentas con mosaicos o cerámicos podrás manipular el agua sin mayor inconveniente. Pero si se tiene pisos de madera, alfombra o parqué se deberá tomar mayores precauciones para su cuidado, como ha de ser embestir el piso con cartón corrugado o cualquier otro elemento absorbente como pueden ser telas o directamente nailon.

En el caso particular que querer conservar la pintura del techo, también será necesaria la colocación de una cinta de enmascarar en el perímetro que linda con la pared a fin de que el agua no percuda la pintura.

Elementos necesarios para sacar el empapelado

Aunque muchos no lo crean, esta labor no requiere más que algunos pocos elementos: cantidad suficiente de agua, botella con pico rociador o vaporizador, una espátula de 10 a 15 centímetros y los elementos de protección anteriormente mencionados. Eso sí, será fundamental contar con paciencia y perseverancia, sobre todo si se debe remover varias capas de papel base.

La técnica de retiro del papel pintado

Para sacar correctamente el empapelado se necesitará, en primera instancia, retirar el papel decorador. Este es el paso más sencillo, pues el mismo no ofrece ninguna resistencia. Simplemente será necesario realizar un pequeño corte sobre su superficie y jalear del mismo.

Una vez que este primer paso esté terminado, restará deshacerse del papel base. En este punto se debe ser paciente, pues se demorará bastante más tiempo que con el anterior.

La mejor manera para hacerlo es colocar el agua en un rociador. Con el mismo, se dejará embeber el papel base y dejar absorber aproximadamente cinco minutos. En ningún caso se dejará secar, si no la tarea hasta aquí realizada será en vano. Se puede aprovechar el tiempo que demora la absorción para ir trabajando otras secciones de la pared, igualmente será imprescindible repetir la operación tantas veces como sea necesaria hasta que el papel base se englobe y se pueda retirar, sin mayor resistencia, con una espátula.

Para finalizar la remoción del empapelado

El paso a seguir dependerá de qué es lo que se desea hacer tu cada caso particular. Si la idea es volver a empapelar, e deberá elegir en primer término el motivo de decoración y luego proveerse de los materiales. Si, luego de pasar por esta experiencia, se decide pintar, no habrá más opción que preparar correctamente las paredes y elegir el color.