La conformación de la sociedad, el nivel de pretensión del hombre y el creerse un don juan suelen ser las cosas que hacen que algunos hombres se equivoquen y crean que cierta mujer desea una relación con ellos, ya sea amorosa, casual, sexual o de cualquier otro tipo.

No siempre que una mujer sonríe o hace algo amable por un hombre significa que quiere ligar o que está interesada en dicho hombre; pues para ello hay que saber diferenciar la amabilidad del coqueteo y es necesario poner los pies sobre la tierra para no pasar un mal rato de rechazo.

No siempre lo que hace un hombre es del agrado de las mujeres, pues hay unas que detestan los don juanes y sus intentos por conquistarlas les parecen ridículos y nada convincentes.

Por eso es importante basarse en algunos parámetros y no tener la ingenuidad de creer que cada mujer que es cortés es porque quiere algo más, solo es cuestión de analizar bien la situación.

Las cosas que no debe confundir el hombre

Cuando una mujer acepta una invitación a salir, no siempre lo hace por un interés romántico o sexual. A veces un hombre puede insistir tanto en que la mujer acepte, que ella lo hace por lástima o para que no le insistan más.

Si ella saluda amablemente no siempre es porque quiere algo o espera un cumplido. Normalmente si una mujer saluda es porque espera un saludo igual de amable por parte del hombre.

Cuando ella se ríe de un chiste que hizo el varón es porque el chiste le pareció gracioso y no el varón. Hay que tener cuidado en confundir amabilidad con atracción.

El que ella acceda a conversar con el hombre suele ser por educación.

Cuando la mujer quiere evitar al hombre

Si ella aceptó tener una cita por compromiso, siempre ocurrirán cosas como las descritas a continuación.

  • Denotará incomodidad de estar con el hombre
  • Buscará la forma de irse rápido, ya sea con excusas
  • Cada tema será corto para poder salir lo más rápido posible
  • Sonreirá menos
  • Pondrá excusas cuando el hombre le pida el número de teléfono, dirección de correo o dirección de la casa o en su lugar dará datos falsos
  • Buscará la forma de decir que no en caso de que le propongan una segunda cita
Si el hombre trata de entablar una conversación con una mujer, tal vez ella conteste por educación la primera y la segunda vez, pero de ahí para adelante las respuestas serán monosílabos y procurará que el hombre se dé cuenta de que ella no quiere hablar con él.

Si ella anota el número de teléfono del hombre y no llama ni ese día, ni al siguiente, ni al siguiente de ese, jamás lo hará.

Si se encuentran y ella actúa como que no ha visto al hombre, es mejor no acercarse porque en realidad ella no quiere nada con él.

No siempre los halagos son del agrado de la mujer. A veces un hombre demasiado halagador puede resultar ridículo o empalagoso. Un halago es suficiente para saber si a ella le agrada o no que se lo digan.

A considerar

El pagar una comida, el comprarle una rosa o un helado no obligan a la mujer a ligar con el hombre.

Cuando ellas están interesadas sonríen más de la cuenta y su mirada denotará el "quiero saber más de ti".

Siempre hay que contestar un saludo cortés con otro igual. Si hay interés por parte de la mujer, ella buscará la manera de entablar diálogo y el hombre deberá seguirlo.

Si la mujer pone peros para tener una segunda cita, entonces es caso perdido.

Si no contesta las llamadas o sale número inexistente también es caso perdido (igual con correo electrónico).

Cuando una persona se siente cómoda con otra, normalmente lo dice su lenguaje corporal.