A veces se borran archivos del disco duro del ordenador, que luego resulta que eran imprescindibles. Otras veces se eliminan carpetas enteras de documentos o fotos, cuando en realidad había algunas que no se querían borrar. Y también ocurre, a veces, que se toman todas las precauciones para formatear el ordenador, haciendo copia de todos los archivos valiosos, pero resulta que, por alguna razón, la copia no funciona o está dañada.

Hay infinidad de situaciones por las que, en ocasiones, se necesita recuperar archivos después de haberlos borrado, o de haber formateado el disco duro del ordenador.

Si se ha formateado el disco, no hay que grabar nada en él

Lo primero que hay que tener en cuenta, es que formatear el disco duro implica la eliminación de todos los archivos, quedando éste vacío; sin embargo, la eliminación no es definitiva hasta que no se vuelven a grabar datos en él. Por lo tanto es muy importante no grabar nada en el disco formateado.

Para la recuperación hace falta un disco duro adicional

En segundo lugar, hay que tener una segunda unidad de disco para colocar los archivos que se vayan a recuperar, pues es imposible recuperar datos de un disco duro y grabarlos en ese mismo disco (tampoco es posible copiarlos en una partición de ese mismo disco; tiene que ser una unidad diferente).

Además, hace falta un ordenador desde el que, a partir de un programa de recuperación de archivos, poder trabajar con el disco duro formateado.

Si el disco duro es interno, hace falta una carcasa

En primer lugar hay que conectar el disco duro al ordenador. Si se tratara de un disco duro externo no hay ninguna complicación, y sólo habrá que conectar el cable USB. Pero lo habitual es que se trate del disco duro interno del PC. En este caso hay que extraer el disco duro del interior del ordenador, ya sea portátil o de sobremesa. Para ello sólo hace falta un destornillador.

Tras extraer la unidad de la caja, hay que conectar el disco formateado a otro ordenador desde el que trabajar con él mediante un cable USB; esto, exige el uso de una caja o carcasa para disco duro en la que se introduce la unidad, para poder conectarlo, a partir de un cable USB, como si fuera un disco duro externo.

Si se trata de un ordenador de sobremesa, se utiliza una caja de 3,5 pulgadas; mientras que si es el disco de un portátil, la caja será de 2,5 pulgadas, pues son más pequeños. Además, hay que fijarse si la interfaz del disco duro es SATA o ATA, para comprar una caja u otra. Los precios de las cajas van desde los 6 hasta los 30 euros en función del establecimiento de venta.

Es necesario un programa de recuperación de archivos

Una vez que el disco está conectado al PC, éste lo reconoce como una nueva unidad de disco y, a partir de ahí, se puede empezar a trabajar. En este punto hay que instalar un programa de recuperación de archivos. Existen varios programas a tal efecto, como por ejemplo: Getdataback, Tuneup, Acronis, Easyrecovery… siendo especialmente recomendable el primero. Después de instalado, el programa pide seleccionar la unidad de disco de la que se quieren recuperar los archivos, y se pone a chequearlo.

El proceso puede tardar varias horas

Este proceso es bastante largo, aunque varía en función del tamaño del disco duro, pero suele tardar varias horas. Cuando termina el proceso, aparecen los archivos que es posible recuperar (que no siempre son todos los que había). Después hay que copiarlos y pegarlos en una unidad de disco diferente.

Posteriormente, después de copiar los archivos y tenerlos en lugar seguro, se sacará el disco duro de la caja, y se volverá a instalar en el interior del ordenador. Después, con el CD de instalación de Windows, se vuelve a instalar el sistema operativo y los drivers. Terminado el proceso, lo único que falta es devolver al ordenador los archivos que previamente habíamos copiado en el segundo disco. De este modo se habrán recuperado todos los datos perdidos.

Para prevenir accidentes, hay que tener siempre copia de todo

Ésta es una solución para la recuperación de datos después de formatear el disco duro del ordenador, pero lo mejor que se puede hacer es tener siempre una copia de todos los archivos valiosos en cualquier soporte como un DVD, otro ordenador, o un disco duro externo.