Cómo preparar los exámenes para superarlos con éxito

Hacer bien un examen - Ministerio de Educación
Hacer bien un examen - Ministerio de Educación
Desde los exámenes de selectividad hasta los de la autoescuela, todos requieren, según sean sus características, unas técnicas para aprobarlos.

Existen una serie de estrategias válidas para la preparación de cualquier examen y otras más específicas según sea su tipo.

Aspectos generales para la preparación de exámenes

Aspectos relacionados con la información:

  • Recordar fecha y hora del examen con antelación.
  • Solicitar programa para saber la totalidad de los contenidos objeto de examen.
  • Revisar los libros recomendados y los apuntes para ver si la materia está bien desarrollada.
  • Averiguar qué temas, preguntas o formas han sido objeto de exámenes anteriores.
  • Informarse sobre las condiciones en que se van a realizar los exámenes, es decir, sobre cuestiones como tipo, extensión y número de preguntas que deben contestarse, tiempo para contestarlas, criterios que se siguen en la corrección y normas y alcance de las calificaciones.

Recomendaciones relacionadas con la preparación personal:

  • Llevar al día los requisitos de la asignatura mediante un plan de repaso, teniendo en cuenta el tipo de examen.
  • Evitar tensiones interiores. Rechazar la actitud de fracaso, confiar en uno mismo.
  • Mantener un buen estado físico intentando dormir bien para estar relajado. Esto exige no dejarlo todo para última hora, no tomar estimulantes y evitar cualquier exceso que provoque agotamiento físico o mental. Practicar ejercicios de relajación.
  • Preparar la víspera todas las cosas necesarias: bolígrafos, papel, diccionarios, calculadora, tablas, formularios, compases o regla.
  • Llegar al aula con tiempo suficiente para familiarizarse con el lugar.
  • No comentar con los compañeros para no aumentar la ansiedad, el nerviosismo o el pesimismo. Confiar en uno mismo.
  • Una buena preparación mediante esquemas o resúmenes, da seguridad en uno mismo y rebaja la ansiedad.

Tipos de exámenes

Exámenes escritos de desarrollo:

  • Leer las instrucciones del examen escuchando atentamente las orientaciones que indique el profesor, aspectos como tiempo concedido, número de preguntas necesarias para tener éxito, orientaciones que hay que dar a las respuestas (cuestiones como si hay que poner ejemplos o hacer esquemas.
  • administrar el tiempo. Trabajar con rapidez pero sin precipitación con el reloj a la vista
  • Leer bien cada pregunta. Cerciorarse de quede que se ha entendido perfectamente y de que se sabe lo que se pide. Fijarse en los verbos de la pregunta ("analiza", "argumenta", "define") en los adverbios o en los calificativos.
  • Hacer un guion-esquema de cada pregunta con los aspectos esenciales de la respuesta. Luego desarrolla el guion. Esto garantiza un desarrollo ordenado y coherente.
  • Contestar primero las preguntas más fáciles porque así se tendrá más confianza para las siguientes, producirá más tranquilidad y autoconfianza y permitirá organizar y distribuir el tiempo para otras preguntas y releer el examen al final.
  • Ser conciso y preciso, sin añadir información que no corresponda al tema o a lo que se pregunta, pero tampoco dar por supuestos conocimientos o datos.
  • Mostrar lo que se sabe con seguridad y silenciar lo que no se sabe o no se está seguro. Manifestar más la capacidad de razonamiento, de relación y de crítica que los conocimientos memorizados.
  • Ser claro, explícito, utilizando un lenguaje correcto y esmerándose en la redacción, la ortografía, la presentación, el orden de ideas, letra clara, con bolígrafo, nunca con lápiz.
  • No fijarse en los demás ni inquietarse por su rapidez. No intentar acabar antes que nadie, ni antes de que finalice el tiempo. Repasar el examen antes de entregarlo corrigiendo y ampliando

Exámenes tipo test:

  • Revisar rápidamente todo el examen para ver el tipo de preguntas y distribuir el tiempo.
  • Leer detenidamente las instrucciones que figuran en la cabecera o al comienzo de cada pregunta. Asegurarse de que se comprenden.(opción única o alternativa prioritaria).
  • Comenzar por las preguntas más fáciles y de respuesta segura.
  • Fijarse bien en las palabras clave de las preguntas, es fundamental asegurarse de que se contesta a lo que se pide.
  • Trabajar rápido pero con exactitud y certeza de la respuesta elegida.
  • Asegurarse de que se han entendido "las reglas de la prueba", es decir, si hay varias alternativas, busca la más correcta; si hay que completar una frase o llenar un espacio, busca la expresión más precisa; en las de verdadero o falso contesta solo las más seguras.
  • Señala las preguntas sin responder para volver sobre ellas.
  • Revisar el examen antes de entregarlo:

Exámenes orales:

  • Cuidar la imagen para dar buena impresión.
  • Escuchar con atención la pregunta que se hace pidiendo aclaraciones si es necesario y elaborando un plan mental para poner en orden las ideas.
  • Comenzar por enunciar los puntos esenciales de la pregunta y desarrollarlos por separado conforme al esquema elaborado.
  • Expresar primero las ideas importantes para dar la impresión de que se conoce lo que se pregunta y que se puede ampliar.
  • No utilizar términos imprecisos o frases sin sentido que manifiesten desconocimiento del tema.
  • Utilizar los términos específicos y técnicos del área.
  • Hablar con claridad y seguridad, evitando gesticulaciones exageradas.
  • Tratar de convencer con argumentos y demostraciones, mostrando seguridad y confianza mirando al interlocutor.
  • Intentar establecer un contacto humano y distendido.

Exámenes prácticos:

  • Ir con suficiente preparación teórica.
  • Llevar todos los instrumentos de trabajo para la prueba (diccionario, calculadora o lo que sea necesario).
  • No basta con la respuesta final, hay que dar cuenta de los pasos que conducen a ese resultado.

En resumen, para realizar cualquier tipo de examen, además de una preparación adecuada de la materia, es necesario conocer unas tácticas para enfrentarse a ellos con éxito.

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