El bufé (o buffet) es el nombre que recibe aquella comida o cena compuesta por alimentos fríos y calientes, tanto dulces como salados y que tiene como elemento principal y característico que los invitados pueden servirse la comida que desean tomar. Además, el bufé también está compuesto por platos y cubiertos para que el comensal pueda escoger los alimentos que más le gusten con total comodidad.

Un lugar con espacio

Antes de organizar una comida o cena bufé en casa, se debe tener en cuenta la cantidad de espacio disponible. Si se va a invitar a un elevado número de personas, se deberá contar con un amplio salón o un gran jardín, ideal si es verano, en el que ubicar la mesa o mesas con la comida y la vajilla, además de un espacio con otra mesa para que la gente pueda sentarse y disfrutar de la comida.

Menos preocupaciones

Debido a que en este tipo de comidas los invitados se sirven solos, no es necesario estar tan pendiente del servicio como en las comidas o cenas tradicionales. Eso sí, los platos deben llegar a la mesa de forma correcta y estar bien calientes o fríos según el tipo de alimento que sea. Por lo demás, solo hay que preocuparse por colocar las mesas debidamente y decorarlas con gusto y estilo.

¿Cómo se elabora el menú?

Lo habitual es que en los bufés haya cuatro platos, dos principales y dos complementarios. No obstante, también puede ser una buena idea y además está muy de moda hacer un bufé temático, como por ejemplo de gastronomía italiana, mexicana, japonesa o china, según los gustos del anfitrión y de la mayoría de los comensales, algo que hay que tener muy en cuenta a la hora de organizar cualquier evento que englobe una comida o cena.

Lo mejor, por otro lado, es incluir en el bufé varios platos de cada cosa, es decir, varios entrantes, dos o tres platos principales y algunos postres.

La distribución de las mesas

El tamaño de la mesa en la que se vayan a colocar los alimentos debe ser proporcional al número de platos que vayan a colocarse sobre ella. Si no se dispone de una mesa grande, puede utilizarse un tablero que haga la misma función. Puede cubrirse con un mantel largo y bonito para que no se note que es un tablero y que quede lo más elegante posible.

En cuanto al orden, las cosas deben colocarse por el orden en el que se usan, esto es: en primer lugar se colocará la vajilla para que los comensales puedan empezar el recorrido por el bufé con el plato en la mano. Después, los alimentos se dispondrán en orden: primero los entrantes, luego los primeros platos y, finalmente, los postres. En cuanto a las bebidas, estas pueden colocarse en una mesita auxiliar junto a los vasos y los cubiertos.

Algunas recomendaciones

A la hora de montar las mesas para el bufé, hay que ser muy cuidadoso con los platos calientes, ya que bajo ningún concepto deben consumirse templados o fríos, ya que no estarían buenos. Para mantenerlos calientes, lo mejor es elaborar platos con salsas, ya que estos mantienen el calor durante más tiempo.

Por otra parte, si se va a incluir alguna ensalada, esta debe colocarse aliñada y, en cuanto a las tartas y los diversos dulces, cabe decir que lo mejor es presentarlos cortados en porciones para que a los invitados les sea más fácil servírselos.

Ante todo, comodidad

Si tiene pensado organizar un bufé, algo que debe tener en cuenta en todo momento es conseguir que los invitados estén lo más cómodos posible. Parta ello, no solo se necesita un espacio amplio donde puedan moverse con libertad, sino también disponer de todos los alimentos ordenados de forma correcta y cortados para que tanto cogerlos como ingerirlos les resulte lo más sencillo posible. Con respecto a los alimentos, también puede ser una buena idea poner al lado o ante ellos unos pequeños carteles con el nombre de cada plato para que no tengan la necesidad de preguntarle al anfitrión qué es cada cosa y puedan servirse más cómodamente.