Todo el mundo ha sufrido en algún momento una indisposición estomacal. No solemos darle mucha importancia a los problemas de estómago hasta que nos “avisa” de que algo estamos haciendo mal y, sólo entonces, nos preocupamos y procuramos adoptar hábitos saludables, como llevar una dieta equilibrada o comer despacio, para no tener contratiempos con la digestión. No es un problema menor, recuerde que este dolor puede ocultar otras enfermedades más serias.

El problema estomacal más frecuente es el dolor abdominal, que se produce en el área del abdomen (estómago o intestino), y cuyos síntomas pueden deberse a muchos procesos del aparato digestivo. No hay que pasarlos por alto, ya que estos dolores pueden reflejar problemas en otras partes del cuerpo y, por eso, para poder hacer un buen diagnóstico hay que describirlo con mucha precisión y asociarlo a otros síntomas.

Este dolor puede estar causado, como advierten desde la web especializada tuotromedico, por diversos motivos, como las infecciones, toxinas, gases, la vesícula, el hígado, el riñón, menstruación, tumores, úlceras, perforaciones, el páncreas, hernias o traumatismos, entre otras causas.

La intensidad de dolor no revela la gravedad

Hay que destacar que la intensidad del dolor no revela su nivel de gravedad: un dolor muy intenso puede deberse simplemente a la presencia de gases y un dolor leve, sin importancia aparente, puede ser debido a un tumor intestinal. Igualmente, es importante tener en cuenta que el dolor abdominal recurrente en niños y adolescentes puede ser una somatización emocional y no un problema físico.

Así, entre las enfermedades más frecuentes asociadas a un dolor abdominal nos encontramos con:

  • Aerofagia y gases intestinales
  • Ulcera gastroduodenal
  • Indigestión y empacho
  • Gastroenteritis viral
  • Alergia, intolerancia o intoxicación por determinados alimentos
  • Cólicos renales y piedras o infecciones en la vesícula biliar
  • Endometriosis
  • Enfermedad inflamatoria pélvica
  • Hernia
  • Menstruación dolorosa o quistes ováricos
Otras enfermedades menos frecuentes, pero más graves, que también se caracterizan por el dolor abdominal son:

  • El reflujo gastroduodenal
  • La hernia de hiato
  • Estreñimiento crónico
  • Infecciones por parásitos intestinales (Giardia lambria)
  • Enfermedad de Sickle
  • Enfermedad de Crohn
  • Apendicitis
  • Cáncer de ovario
  • Cáncer de colon u cáncer abdominal
  • Peritonitis
  • Obstrucción intestinal
  • Infarto mesentérico

Consejos para un estómago sano

Una mala alimentación le va a causar malestar estomacal. Por otra parte, un exceso de grasa no sólo puede hacerle engordar, también provoca mala digestión e hinchazón abdominal, con las consiguientes molestias intestinales. Por eso, para llevar una dieta equilibrada, se recomienda seguir los siguientes consejos:

  • Coma despacio y mastique lentamente. Si no lo hace, la evacuación gástrica se retrasará produciendo sensación de pesadez y somnolencia.
  • Los alimentos mal digeridos fermentan por la flora del colon y producen gases e hinchazón del vientre. Pueden provocar fermentaciones en el organismo los sustitutos de azúcar, algunas frutas (melón, uvas, cerezas o manzana cruda) y algunas verduras (apio, cebolla y lechuga cruda en exceso).
  • Se recomienda cocinar las leguminosas con alguna hierba aromática, ya que evitan que lleguen a producir fermentación en el estómago.
  • Por difícil que resulte, es preferible no ingerir líquidos durante la comida, con especial atención a los que contengan gas. Lo recomendable es consumir un vaso de agua y un café.
  • Se recomienda beber alrededor de 2 litros de agua o más a lo largo del día.
  • Evite los alimentos muy fríos como helados, leche o yogur recién salidos del refrigerador, ya que pueden acelerar el movimiento intestinal y provocar espasmos.
  • El abuso de grasas cocidas o saturadas (patatas fritas, carnes empanadas, salsas, alimentos con pasta de hojaldre frita), ya que pueden provocar irritación intestinal.
  • Se recomienda comer frutos secos en pocas cantidades.
  • El champiñón, la zanahoria o el calabacín son algunas de las legumbres más digestivas. No desdeñe la idea.
  • La fibra previene el estreñimiento y ayuda al tracto intestinal. Procure consumirla diariamente.
  • Cualquier tipo de ejercicio es fundamental: practíquelo de forma constante y a poder ser, escoja alguno en el que ejercite los músculos abdominales.
  • No utilice laxantes que puedan irritar la mucosa intestinal.
Como vemos, con una dieta equilibrada, sin dejar de disfrutar de la comida, y con algunos hábitos saludables nos ahorraremos problemas con nuestro estómago, parte fundamental del organismo a la que no prestamos la suficiente atención por considerarla menor y por el alto ritmo de vida y estrés laboral que muchas veces la sociedad nos impone. Recuerde que el dolor abdominal puede ocultar otras enfermedades más importantes.