
- Guetto de Varsovia - Dominio Público
No es nada fácil explicar de forma racional cómo llegó a suceder el Holocausto. Durante mucho tiempo se ha intentado explicar qué sucedió, pero evitando dar las razones, al menos de forma racional.
Es muy fácil afirmar que se trata de la obra de unos sádicos que engañaron a todo un país hasta conducirlo a la II Guerra Mundial. La Historia nos muestra que, el genocidio de los judíos no es un episodio aislado, sino un ejemplo más de la naturaleza humana.
Entender lo sucedido
Hannah Arendt, utiliza el juicio a Adolf Eichmann en Israel para reflexionar en voz alta sobre el Holocausto en su magnífica obra Eichmann en Jerusalén. Esta obra fue polémica porque mostraba que algunos miembros de la comunidad judía colaboraron en el Holocausto en un intento por salvarse. Hannah Arendt intenta desmontar la teoría de que los nazis eran unos sádicos terribles, borrachos y violentos que se hicieron con el poder.
El mayor problema es que los nazis, los miembros de las SS que colaboraron en las terribles matanzas, eran personas normales que, con una educación basada en el odio racial y la superioridad de unos sobre los otros, llegan a la banalización del mal. Se trata de intentar mostrar como normal lo que es, en realidad, una atrocidad: los judíos no pueden ser tratados como seres humanos, porque no lo son.
¿Cómo llegó a suceder?
Alemania no tenía tradición democrática cuando fue obligada por el Tratado de Versalles a vivir bajo la República de Weimar. La democracia era sinónimo de humillación, de hiperinflación y de derrota. De ahí que, cuando alguien, con cantos de sirena, promete victoria, resurgimiento y convertir Alemania en una superpotencia, sea escuchado.
Sin embargo, Hitler no hubiera llegado al poder sin la terrible crisis del 29. El paro, y la desesperación llevaron al voto nazi. Una vez instalado en el poder, Hitler, por una parte crea una dictadura terrible donde cualquier atisbo de disidencia se paga con la muerte o el campo de concentración.
El totalitarismo del régimen nazi, un estado policial en manos de la Gestapo, es terrible. Por otra parte, el trabajo desde el terreno educativo y de propaganda es brutal y, los alemanes, no sólo el pueblo llano, sino la intelectualidad cae (o hace ver que cae) en la trampa del nazismo.
La Naturaleza violenta del ser humano
La Historia, desgraciadamente, está llena de ejemplos de genocidios: Vlad el empalador hizo matar a más de 40.000 personas. En el proceso de la Conquista de América, millones de indígenas y de negros africanos fueron maltratados y esclavizados de forma terrible. Millones murieron en ese proceso de conquista.
En el siglo XX tenemos otros ejemplos de genocidios: el armenio en manos de los turcos, y el de los tutsis a manos de los hutus en Ruanda. La violencia está arraigada en la forma de ser del hombre. Las guerras son una forma habitual de relación entre naciones.
Lo terrible de esta lección es, como afirma Hannah Arendt, que cualquiera, en las circunstancias adecuadas, puede llegar a ser un genocida. Adolf Eichmann no era ni más inteligente, ni más sádico, ni más violento de lo que puede llegar a ser una persona normal.
Sin matar a nadie, directamente, (de hecho se desmayó al visitar Auschwitz) es el responsable de la muerte de más de seis millones de judíos. De ahí que sea tan importante tener presente la memoria para que hechos así no vuelvan a suceder.
