España y Portugal, la historia y la geografía une a estos pueblos integrantes de la península ibérica. Desde que el lusitano Viriato se plantó frente a los romanos, el tronco común de encuentros y desencuentros es la savia ibérica. Nada mejor entonces para entender su cultura, historia y geografía común, que unir las capitales de ambos países por ruta, ya que esta es la forma de no perderse todo lo que hay al ras del piso, el encanto de lo particular debajo de cada puente, la gente al costado del camino o lo que hay detrás de cada colina verde o pedregosa. Entre Madrid y Lisboa hay unos 650 kilómetros y partiendo desde la capital española hay que tomar la autovía A5 y se accede muy pronto a los constrastantes paisajes de Extremadura, hasta llegar a la salida 178 y nos topamos con las indicaciones de la localidad de Navalmoral de la Mata. La opción es tomar por la rotonda hacia Guadalupe, pero no se puede dejar de visitar Navalmoral, aunque sea un rato vale la pena.

Visitar sitios de interés en Navalmoral de la Mata

Es uno de los pueblos más grandes de Extremadura; situado al norte de la comunidad extremeña, es el máximo exponente de la comarca conocida como del Arañuelo. Los principales monumentos de Navalmoral son: la Cruz de los Caídos , la iglesia de San Andrés, la Piedra caballera - ubicada en un promontorio del sur del pueblo -, la Cruz del Rollo, la Ermita de las Angustias, la escuela Concha y la Cruz del Rollo. Se vuelve a la ruta circulando hacia la salida que indica Guadalupe por la muy buena carretera comarcal EX118, en la que los paisajes montañosos impactan al viajero. Inmediatamente de cruzado el puente del embalse de Valdecañas sobre el río Tajo, impresionan una ruinas romanas.

Excursiones en Guadalupe

Es un pueblo crecido alrededor de la imagen de la Virgen de Guadalupe, cuya estatuilla data de una época anterior a la ocupación de los moros, período durante el cual permaneció escondida. En 1326 y tras la reconquista de la ciudad de Cáceres, la imagen es encontrada por un fraile cerca del actual pueblo de Guadaluoe, por lo que recibe su nombre. Se sabe que el rey Alfonso XI hizo construir una capilla en honor de la Virgen, lugar que dio origen a un monasterio de frailes jerónimos - actualmente son franciscanos - en 1389, donde ahora se exhibe la Virgen. Impresiona el recorrido por los dos claustros, uno de estilo mudéjar y el otro gótico, y el contraste de sobriedad, suntuosidad o defensividad, que las sucesivas ampliaciones fueron dejando.

Hoteles en Mérida

No alcanzaría una biblioteca para relatar lo que puede dejar impreso en la memoria la visita a Mérida y tampoco alcanzaría el tiempo si se quiere llegar en un día a Lisboa. De todas formas, y siguiendo desde Guadalupe por carretera EX 102 se regresa a la A5 a la altura de Miajadas, y unos 50 kilómetros más adelante se accede a la salida hacia Mérida. Sólo por mencionar una de las ruinas romanas del conjunto arquelógico histórico de Mérida - declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco - destacamos a su teatro y sobran palabras, pero además están los museos de arte romano y el de la colección visigoda y el jardín de antigüedades. Párrafo aparte merece mencionarse la profusa y amplia oferta hotelera, disponible para todos los estilos y bolsillos de los turistas.

Madrid, Badajoz y la frontera

Desde Madrid son 400 kilómetros exactos y es por la misma A5 que se llega a Badajoz, la mayor ciudad de Extremadura, con unos 140.000 habitantes; ubicada a la vera del río Guadiana, es último baluarte español antes de pasar a Portugal. Se encuentra situada en una posición estratégica en un punto entre Madrid, Sevilla y Lisboa. Lugares para visitar rápidamente en el marco de este viaje: la Puerta y Puente de Las Palmas terminados en 1551y 1460 respectivamente y la Alcazaba almohade, la notable fortificación árabe del siglo IX sobre el Cerro de la Muela o Cabeza del Monturio.

Lugares de interés en Évora y Setúbal

Desde Badajoz tomamos nuevamente la A5 y en la frontera comienza la A6 portuguesa, autovía de carriles amplios en muy buen estado pero con pocas curvas. Las rectas no desmerecen el paisaje portugués, más verde que el español, pero igual de entretenido por lo quebrado y montañoso. Transitar por la autovía exige el pago de un peaje de 14 euros; por otra parte la ruta se pasa a llamar A2. En el camino se ven sugerentes lugares como Évora - ciudad histórica y cortesana plena de monumentos y ruinas de todas las épocas desde las prehistoricas piedras paleolíticas - y Setúbal - fundada por los fenicios en el 1000 aC, tiene desde depósitos arquelógicos prehistóricos hasta sus famosas playas-.

Turismo en Lisboa: el casco histórico

Tal vez la mejor vista para ingresar a Lisboa es el descomunal Puente del 25 de abril, una colosal obra de ingeniería que permite las más impresionantes vistas del río Tajo y del puerto marítimo y fluvial, ya que la ciudad está en la desembocadura de este río en el océano Atlántico. Lisboa, ciudad multifacética, en la que no lleva menos de 5 días visitarla a fondo. Sólo por nombrar algunos lugares de interés: en la zona histórica, La Baixa con su Rúa Augusta, el Castillo de San Jorge y la Catedral do Sé, los imperdibles barrios de Chiado y el Barrio Alto - que va desde la Plaza del Rossio hasta el río Tajo -, la Plaza de Comercio y el mercado de Ladra, para comprar barato y recordar a Lisboa para siempre. Las capitales ibéricas, a la vez tan distantes y tan cercanas, el camino que las une, sus monumentos y ruinas milenarias y por fin su gente, demasiado para perderse en la vida.