Piedra Pintada se encuentra en el Valle Traslasierra, al oeste de la provincia de Córdoba, a unos 195 km de su capital, Córdoba, y a 890 km de Buenos Aires. Como integrante del Valle Traslasierra, Piedra Pintada comparte el caracter de paraíso natural, por su microclima, su tranquilidad, aire puro y el murmullo de los arroyos y los pájaros. El Valle Traslasierra se integra en un tridente con los mejores valles cordobeses: el de Punilla y el de Calamuchita. Conocida por su cercanía a la populosa y comercial ciudad de Villa Dolores, la zona se mantiene como un vergel natural y conserva la magia de los pueblos que, sin perder la actualidad global, permanecen como detenidos en una dimensión espacial y temporal diferente a la de cualquier otra ciudad.

Como llegar a Piedra Pintada

Desde Buenos Aires, partiendo de Retiro, en tren hasta Córdoba Capital y frente a la misma estación se toma un bus hacia Villa Dolores, por un camino de ensueño que pasa por las altas cumbres de las Sierras Grandes, alternativa que se recomienda, no solo por ser la más económica, sino porque este circuito por las sierras será inolvidable. Una vez llegados a Dolores, hay un servicio de transporte de pasajeros que sale cada veinte minutos hacia La Pintada. Otra alternativa más onerosa es tomar un bus - o "micro", como se le dice en Argentina - desde Retiro, Buenos Aires, hasta Dolores, viajando en general de noche. En auto desde Buenos Aires por Ruta Nacional N° 9 o la nueva autopista paralela a esa ruta, hasta Río Segundo. Desde ahi tomar por las Rutas Provinciales C45, E96 y E34 que pasan por Alta Gracia, Falda del Carmen y Mina Clavero. En esta localidad, avanzar por la Ruta Nacional N° 20 hasta Villa Dolores y La Pintada.

Turismo en Merlo, San Luis

Otra alternativa desde Buenos Aires, si se quiere conocer en el viaje las localidades serranas cercanas de la Provincia de San Luis, es ir hasta Río Cuarto por la Ruta Nacional N° 8 y desde esta ciudad tomar la Ruta Provincial N° 30 que en San Luis se convierte en la R.P. N° 1. Este recorrido, que es un poco más largo que el anterior, incluye lugares imperdibles como Achiras, La Punilla, Papagayos, Los Molles, Merlo, La Paz, Yacanto, San Javier, Las Tapias - desde aquí, ya se trata de la Ruta Nacional N° 20 -, Dolores y Piedra Pintada.

Recorriendo la localidad de Piedra Pintada

Piedra Pintada nos espera con sus fachadas de hace décadas, como si el tiempo no hubiera pasado. El silencio es atronador a la hora de la tarde; vale la pena escuchar el silencio de La Pintada, si uno quiere conocer esa sensación de tranquilidad única que brindan los pueblos serranos. El río Los Sauces serpentea por el pueblo, dejando ver sus aguas cristalinas que descienden desde las cumbres serranas. A la vera del río, con el contraste serrano pedregoso y colorido, más las pendientes y el murmullo del agua, el clima apacible aún en invierno y el verde predominante, impresionan positivamente para dejar una huella indeleble en la memoria, hasta el punto de envidiar a quienes que viven ahí. Las nevadas en los inviernos son recurrentes, si bien no son frecuentes ni garantizadas; cuando ocurren le dan al lugar un toque blanco especial, que comprende el entorno serrano, los cursos de agua, los árboles y el pintoresco urbanismo.

La gente de La Pintada

Lo primero que se destaca ni bien uno llega al pueblo, es la hospitalidad de sus habitantes, la seguridad y una calidez humana increíbles. La hospitalidad se manifiesta por ejemplo en los comerciantes: de los pocos comercios que hay, casi todos en su calle principal, atienden al viajero como si lo conocieran de toda la vida, brindándoles toda la información necesaria sin tomar en cuenta el tiempo que lleve. En cuanto a la seguridad se podría decir que es un tema que no existe como problema en La Pintada; es que hay paz casi permanente, de no estar pensando en quién o cómo se roba porque no está la delincuencia en sus calles. Por eso vale la pena salir a caminar por la orilla del río o por las calles del pueblo de noche o madrugada, ya que será experimentar la vivencia de estar en el país soñado. La calidez humana de la gente - no importa su edad - se destaca desde su educación, respeto y cordialidad destacables, detalles que, por sí solos, harán que se vuelva a visitar La Pintada.

Hoteles en Villa Dolores

Es verdad que el pueblo tiene algunas falencias en infraestrucutra turística y servicios, tal vez se deba a ello su carácter especial y apacible. Pero hay que recordar que La Pintada está a menos de cinco kilómetros de la ciudad de Villa Dolores, en la que no faltan hoteles de diversas categorías y precios y, en fin, todos los servicios disponibles, como tiene una gran ciudad.