El cobre, que antiguamente se utilizaba en la realización de utensilios de cocina en el hogar, hoy sirve sólo para crear objetos de adorno, debido a la alta toxicidad del óxido de cobre, el verdín. El estaño, de escasa resistencia, se suele encontrar aleado con otros metales, en particular en forma de peltre. El latón al igual que el bronce es muy asequible por su precio económico y fácil fundición

Limpiar cobre

El cobre adquiere un tono verdoso al contacto con el aire o la humedad, (cardenillo o verdín). Además, este óxido es muy tóxico, por lo que no deben utilizarse recipientes de cobre para contener alimentos (a menos que estén recubiertos de estaño u otro metal aislante).

  • Para la limpieza del cobre se utilizan limpiametales comerciales, o se puede hacer una pasta con vinagre y sal, que se aplica con un paño suave. Para acceder a las zonas talladas se emplea un cepillo suave o una brocha de barbero. También se puede limpiar con un baño químico.
  • El brillo se obtiene pasándole una gamuza impregnada en pulimento para metales. Para mantener más tiempo el cobre limpio se aplica cera plástica (como la que se utiliza en los suelos de piedra) con una brocha antes de sacarle brillo con un paño. Una vez limpio, se puede recubrir también con barnices protectores en espray.

Limpiar estaño y peltre

El estaño es un metal de color grisáceo con poco brillo. Con frecuencia se une con otros metales para endurecerlo y hacerlo más brillante y resistente (peltre).

  • Con el tiempo, el estaño y el peltre van adquiriendo una pátina más oscura que los revaloriza. Por ello, no conviene intentar sacarle brillo (que no tiene), ni limpiarlo con pulimentos muy potentes.
  • Para el mantenimiento habitual basta con lavarlo en agua con detergente o jabón, secándolo con un paño para evitar que queden marcas.
  • La suciedad incrustada se elimina con una mezcla de aceite y blanco de España, que se aplica con una brocha. Cuando se seca, se forma una suave costra que se retira frotando con un paño. Los objetos muy sucios pueden sumergirse previamente en petróleo durante unas horas.
  • Para recuperar el brillo natural del estaño se frota con un paño mojado en cerveza.
  • Los espray protectores, especialmente indicados para objetos de adorno, evitan una limpieza frecuente y pueden abrillantar artificialmente el metal.

Limpiar latón

El latón tiene múltiples aplicaciones en objetos de uso doméstico y adornos. Como el cobre, el latón produce, al oxidarse, un verdín tóxico que lo hace desaconsejable para almacenar alimentos.

  • El latón se oscurece y raya con facilidad, por lo que generalmente se recubre con barniz. Cuando éste se deteriora, hay que eliminarlo frotando la pieza con un algodón humedecido en acetona o vinagre. Después conviene lavar el objeto con agua y jabón neutro
  • Si la pieza está muy deteriorada y con el verdín muy incrustado, se puede cocer en una mezcla a partes iguales de agua y lejía durante cinco minutos para reblandecer la suciedad.
  • La corrosión, de color marrón mate puede quitarse frotando con un estropajo de acero mojado en pulimento comercial para latón, o en una mezcla de sal y vinagre. Después hay que lavar la pieza con agua y jabón.
  • El latón se raya fácilmente y pierde el brillo. Para recuperarlo, se utiliza un pulimento específico que se aplica con un paño o con el accesorio de pulir que se acopla a la taladradora.
  • Una vez limpio y pulido, conviene proteger la pieza con un barniz especial para metales.
Limpiar estos metales es una labor que puede resultar engorrosa si no se realiza con la frecuencia necesaria, suelen acumular suciedad incrustada difícil de eliminar.