Son muchas las personas que han disparado alguna vez un arma, y si realmente les gusta hacerlo con fines deportivos, este artículo puede ser de gran utilidad, ya que no es un deporte al que los medios de comunicación dediquen tiempo, pero aquellos que lo practican saben que exige una gran preparación y un entrenamiento continuado si se quiere conseguir la continua superación.

Las federaciones de tiro

Existen federaciones de tiro a nivel regional, así como a nivel nacional. Para aquellos que estén interesados en este deporte, lo primero que habría que hacer es afiliarse a una federación de tiro, la más próxima que les corresponda en función de su residencia.

Las federaciones de tiro ponen a disposición de sus afiliados las galerías de tiro, tanto para practicar como para realizar competiciones, así como la venta de munición de los calibres más utilizados en el tiro deportivo.

Hay que señalar que no todas las modalidades deportivas de tiro son olímpicas, por lo que existe una amplia gama de modalidades en las que iniciarse y en las que practicar.

A nivel nacional, actualmente existen las siguientes federaciones:

En las federaciones de tiro, se paga una cuota anual por el uso de las instalaciones, aunque cada una tiene sus propios estatutos y programas, ya que son autónomas en este sentido.

Los clubes de tiro

Otra idea interesante, además de las federaciones, es la pertenencia a un club de tiro, puesto que por una pequeña cuota anual es posible presentarse a concursos interclubes, utilizar instalaciones del propio club, y participar en concursos nacionales de distintas modalidades de tiro. Además muchos de ellos proporcionan cursos de formación y otras actividades relacionadas con el tiro deportivo. Existen multitud de clubes de tiro en España, y es muy probable que haya alguno cerca del lugar de residencia del tirador.

La licencia de armas deportiva

Para poseer un arma, según la legislación vigente, es necesario poseer un permiso de armas expedido por la Guardia Civil. Hay distintos permisos de armas en función de la finalidad del uso del arma, y no todos están disponibles para cualquier persona. Las armas de defensa, por ejemplo, solamente están autorizadas para las fuerzas de seguridad del estado, así como casos especiales de vigilancia, y algunos casos muy particulares de personal civil. Las armas de caza están amparadas bajo dos tipos de licencia, según se trate de escopetas o de rifles.

En el caso de armas deportivas, están sujetas a la obtención de una licencia tipo “F”, y para la obtención de esta licencia es necesario estar federado en una de las federaciones de tiro del territorio español. Normalmente, es la propia federación la que pone a disposición de los federados los cursos teóricos y prácticos necesarios para certificar la superación de las pruebas de aptitud para la expedición de un permiso de armas tipo “F”.

Tras la presentación en la Guardia Civil del certificado de superación de las pruebas y del certificado médico correspondiente, se procede a la expedición del permiso de armas tipo “F”. Este permiso de armas, según se concede, es de tercera categoría, lo que da opción a la posesión de un arma, pero a través de competiciones para ascenso de categoría, promocionadas por las propias federaciones, y tras superar una puntuación mínima, se puede subir a segunda categoría, lo que da opción a poseer hasta cinco armas.

Existe, en cualquier caso, toda una legislación sobre categorías de armas y tipos de permisos que se puede consultar para estar mejor informado.

Las armas de competición

Es muy común entre los federados que superan las pruebas adquirir armas de gran calibre y de bajo coste, lo cual lleva a muchos a la decepción por este deporte.

Lo primero que hay que tener en cuenta y meditar mucho es qué modalidad vamos a practicar. De entrada se permite una única arma, y la tentación de comprar un 9 milímetros barato es muy grande.

Hay que tener en cuenta que la práctica del tiro deportivo no es una actividad barata. Al coste de pertenecer a una federación y a un club de tiro hay que añadir el precio de un arma, de la munición, y el de las tiradas y/o competiciones. Hay que tener en cuenta además que las armas de fuego para tiro deportivo hay que tenerlas guardadas en armeros especiales que cumplan con la normativa de reglamentación de armas, y que es otro coste añadido que hay que añadir.

Respecto a esto, el primer consejo es no escatimar en la compra de un buen arma, huir de las armas baratas que pocas veces dan en el blanco, y además ir a una munición barata. Las armas de calibre 22 son las mejores para iniciarse y para no quedar defraudado. Una vez que hayamos conseguido práctica y experiencia suficiente con un arma de este tipo, y podamos ascender de categoría, ya se puede pensar en otros calibre, como un 32 para fuego central, 9 milímetros para grueso calibre, etc.

También hay que plantearse desde el principio que es lo que nos gusta: arma corta o arma larga. Hay muchas modalidades con carabina y fusil que son muy interesantes. Lo mejor es pensarlo despacio, no precipitarse y decidir por dónde comenzar. Otro consejo bastante importante es que es preferible, antes de realizar el curso para la obtención del permiso de armas, dedicar un tiempo al tiro con pistola neumática, para la cual no se requiere permiso de armas, es modalidad olímpica, y aunque el coste de la pistola puede parecer excesivo, tiene un mantenimiento en munición muy barato, y además sirve de aprendizaje para las técnicas principales de tiro en otras modalidades.

Consejos para la iniciarse con el arma

  • No precipitarse en la compra del primer arma. Aunque una pistola de 9 milímetros parabellum nos pueda parecer impresionante, hay que ser prácticos.
  • No gastar dinero en armas baratas y de pocas prestaciones. Esto terminará frustrando al tirador al no conseguir buenas puntuaciones, y al final se terminará gastando más dinero.
  • Empezar tirando con aire comprimido. Esto proporcionará técnica y entrenamiento que posteriormente se podrá aplicar a las armas de fuego.
  • Elegir una modalidad y dedicarse a ella es mejor que pretender dominar varias desde el principio. Es muy distinto el tiro de pistola standard con calibre 22 que el tiro con armas de grueso calibre.