Los cabeceros de cama, además de evitar los roces y las manchas en la pared, son en muchas ocasiones los principales elementos decorativos de los dormitorios. Aunque lo habitual es cubrirlos con tejidos acolchados para obtener una superficie de apoyo mullida, la madera es otra opción posible para construir fácilmente cabeceros rígidos, que se complementan con almohadones a juego.

El tamaño del cabecero de cama

  • Al comprar el tablero, se deberá calcular una medida ligeramente superior al ancho de la cama (lo habitual es que el cabecero mida 10 centímetros más que ésta).
  • Aunque puede llegar hasta el suelo, en la mayoría de los casos es mejor optar por un cabecero de menor tamaño (80 centímetros pueden ser suficientes), que se cuelga a la pared con hembrillas y tacos.
  • Tanto la madera (maciza o chapeada) como la rejilla se compran en almacenes de bricolaje, donde las cortarán gratuitamente a la medida deseada.

Hacer un cabecero de cama con rejillas

El diseño de cabecero de cama que se propone consiste en un tablero de madera al que se le superpone otro tablón de rejilla (u otro dibujo geométrico) que destaque sobre el fondo liso, bordeado con molduras y combinado en los tonos de colores adecuados a la decoración del dormitorio:

  • Pintar el tablero conglomerado liso cortado a medida. Aclarar la pintura base, mezclándola a partes iguales con agua, y aplicarla con una brocha o rodillo para teñirlo en el tono deseado.
  • Cortar las molduras a la medida del tablero con una sierra y una caja de ingletar, antes de pintarlas con dos capas de pintura al agua. Cubrir también la rejilla con el mismo color u otro tono que se desee.
  • La rejilla se fija al tablero de madera con unos clavos, que se colocan en las zonas de intersección de los extremos con el fin de ocultarlos tras la moldura.
  • Para rematar el cabecero y cubrir los clavos, se utilizan unas molduras en L sujetas con clavos sin cabeza, que se pueden cubrir luego con un poco de pintura.

Tapizar un cabecero sencillo

Para confeccionar cabeceros tapizados, los tapiceros profesionales utilizan bastidores huecos de madera, en los que colocan cinchas y materiales de relleno sobre los que realizan el tapizado. Pero esta técnica se puede simplificar empleando tableros macizos de madera conglomerada como soportes, sobre los que se pega la gomaespuma antes de cubrirla con la tela elegida.

Este modelo es uno de los más simples, ya que usa un soporte de madera rectangular sobre el que se encola la goma espuma antes de grapar la tapicería. Pero, cambiando la forma del soporte, la tela o el tipo de remate, se pueden crear múltiples variaciones.

Materiales y herramientas necesarias para tapizar cabeceros sencillos

  • Molduras para marcos.
  • Tablero de madera conglomerada.
  • Tejido de tapicería.
  • Grapadora.
  • Plancha de gomaespuma de 2 cm de grosor.
  • Pinturas al agua.
  • Cola blanca.
  • Martillo y clavos.
  • Brocha.
  • Serrucho y caja de ingletar.

Cómo tapizar un cabecero de forma sencilla

  • Trazar sobre el tablero líneas que delimiten el grosor de las molduras. Recortar la plancha de gomaespuma y encolarla sobre la zona delimitada.
  • La tapicería se fija al cabecero con una grapadora, teniendo la precaución de tensarla bien para evitar la formación de arrugas.
  • Cortar las molduras y cubrirlas con pintura del tono deseado. Una vez seca, y con la brocha casi limpia, aplicar una pátina con pintura de un tono combinable con el anterior.
  • Para ocultar las grapas y rematar el cabecero, fijar las molduras sobre el tablero de madera utilizando clavos sin cabeza.
Los diferentes acabados de la madera (tinte, barniz, pinturas, ceras...) y los elementos decorativos (telas, molduras, tallas y rejillas) permiten idear y realizar infinidad de modelos de cabeceros de cama al alcance de cualquier aficionado al bricolaje que cuente con las herramientas básicas para trabajar la madera.