Actualmente, una de las partes más importantes en la asignatura de Lengua Castellana y Literatura para los alumnos de ESO y Bachillerato es la realización de un comentario de texto. Es fundamental puesto que es una parte de su examen de selectividad, examen que determinará su futuro académico.

Por ello, es importante saber hacer qué es un comentario de texto y saber hacerlo bien. No sólo para pasar la ESO, el Bachillerato y la selectividad, sino también de cara a un futuro profesional.

¿Qué es un comentario lingüístico?

Existen diferentes tipos de comentarios de texto según el aspecto en el que nos centremos para realizarlo. Si atendemos a la forma lingüística del texto para su comentario, este consistirá en determinar las características de la lengua que se presentan en el mismo y en analizar los mecanismo lingüísticos y el estilo empleado en relación con el tema tratado y la intención del autor.

Se trata pues, de un comentario dirigido al análisis de la lengua del texto, no a sus ideas. Se puede aplicar a todo tipo de textos, aunque en determinados textos, como por ejemplo en los literarios, la función de la lengua empleada tendrá más relevancia que en otros. De este modo, se requiere un conocimiento profundo del sistema lingüístico para llevarlo a cabo.

El objetivo de este tipo de comentario es triple: caracterizar el texto según la variedad de la lengua, justificar la forma lingüística en relación con el contenido del texto y analizar el estilo empleado.

Cómo hacer el comentario lingüístico

Un buen comentario lingüístico debe centrarse en tres aspectos principalmente. En primer lugar, debemos tener en cuenta que todo texto es un acto comunicativo, por tanto, debemos indicar los aspectos más relevantes de los elementos que intervienen en el proceso de comunicación protagonizado por nuestro texto.

En segundo lugar, tendremos que indicar los aspectos lingüísticos más significativos de la estructura del texto, en tanto que discurso. Por último, debemos atender a los aspectos gramaticales que componen el texto, esto es, la lengua empleada en la elaboración del texto.

Pasamos, pues, a desarrollar cada uno de estos tres apartados que hemos señalado.

Aspectos del texto como acto comunicativo

Los elementos principales de un acto de comunicación son seis: el emisor, el destinatario, el canal o medio, el código, la situación y/o contexto y el mensaje.

  1. Emisor.- del emisor diremos lo que podamos saber de él de acuerdo con el texto: cuál es su punto de vista: objetivo o subjetivo; cuál es su intención; si hace referencia a sí mismo o utiliza mecanismo de ocultación; si es: individual o colectivo, privado o institucional, común o especializado, conocido o anónimo; cuál es la función comunicativa predominante: referencial, apelativa, expresiva o poética; y de qué tipo de texto se trata.
  2. Destinatario.- del destinatario también obtendremos información del texto. Diremos si es un destinatario individual o múltiple, preciso o indeterminado, común o especializado… hay que tener en cuenta que el destinatario también va a condicionar de qué tipo de texto se trata.
  3. Canal.- es el medio en el que se difunde el texto. Puede ser oral o escrito, impreso, manuscrito, difundido por algún medio de comunicación como la prensa, la radio o la televisión, etc.
  4. Código.- el código que se emplea para la creación de un discurso será el idioma en el que este se redacta, atendiendo a la descripción de la variedad de dicho idioma utilizada. En caso de haberlos, también hay que tener en cuenta que elementos como dibujos, ilustraciones, gráficas, fórmulas o símbolos son del mismo modo parte del código utilizado en el texto.
  5. Situación y contexto.- es importante dar a conocer la localización del texto, es decir, obra de la que ha sido extraído, época, lugar, contexto social y literario… en resumen, cualquier información que sea pertinente a la hora de comprender el contenido y la forma del texto.
  6. Mensaje.- debemos determinar igualmente el tipo de texto o el género al que se inscribe: artículo, relato, ensayo, estudio…

Aspectos de la estructura del texto

Para analizar el texto como discurso, debemos indicar las formas de discurso que emplea, los rasgos de género, la estructura interna y las marcas de la organización externa formal del texto.

En las formas del discurso, indicaremos si se trata de una narración, descripción, exposición, argumentación, diálogo, etc. Si aparecen varías formas de discurso, indicaremos cuál es la predominante y cómo se combinan entre ellas. De igual modo, cabe analizar los elementos estructurales propios de de la estructura que estén presentes en el texto.

En cuanto al género, lo determinaremos teniendo en cuenta al ámbito de la comunicación al que pertenece. De este modo, tendremos textos jurídicos, administrativos, literarios, periodísticos, de transmisión cultural… y dentro de todos ellos, tendremos diferentes subtipos, por ejemplo, dentro de literario tendremos novela, poema, cuento, etc.

La estructura interna del texto vendrá dada al determinar el asunto y el tema y el respectivo análisis de los elementos que constatan la continuidad temática en el texto. También vendrá dada por la organización del contenido, que se manifiesta en el uso de marcadores de discurso y otros elementos de cohesión.

Por último, la estructura exterior nos viene dada por los párrafos y su extensión, la presencia de títulos, los diferentes apartados… En el caso de la lírica, la estructura se refleja en los versos, su número y la cantidad de estrofas que lo componen, esto es, en la métrica del poema.

Aspectos gramaticales del texto

Los aspectos gramaticales abarcan una amplia lista que estudiarse detenidamente. Aquí analizaremos peculiaridades fonéticas, peculiaridades morfosintácticas, el empleo de los diferentes tipos de palabras (sustantivos, verbos, adjetivos) y la construcción sintáctica. En este apartado también es importante atender a la semántica, pues está relacionada con la temática y revela aspectos interesantes sobre la obra y el autor.