Los baúles son cajas de madera conocidos también con los nombres de arcas o cofres. Desde que se empezaron a usar se les han dado diversos usos, desde guardar objetos, ropa, hasta utilizarse como maletas. Hoy siguen vigentes y elaborarlos no es cosa difícil, basta con las ganas de intentarlo y algunos materiales. La decoración de cada habitación se ve favorecida al recibir uno.

Los baúles son básicamente cajas de madera o metal, su origen se remonta a antes de nuestra era. Han estado presentes en diferentes civilizaciones y cada una le dio sus propias características, tanto en la fabricación, materiales y la más importante, en el decorado.

Se han usado para guardar cosas (de todo tipo), algunos han servido como maletas. Los hay de diferentes formas y tamaños y el material del que están hechos varía entre madera y metal.

Manos a la obra

El tener un baúl a los pies de la cama es muy útil para guardar desde ropa de cama hasta juguetes. el elaborar uno no representa mayor dificultad, basta comprometerse con la idea y gastar en el material.

Recordando un poco la geometría aprendida en la educación básica, se manejará la forma del cubo y la del prisma con bases cuadradas o rectangulares.

Se puede empezar por hacer uno pequeño, que sirva para el cuarto de los niños. Si ya terminado pasa la fase de críticas, se podrá pensar en hacer otros. Los materiales que se necesitarán son:

  • Madera
  • Clavos
  • Bisagras
  • Lija
  • Barniz o pintura
  • Brocha
  • Agarraderas
Si no se está muy confiado en los resultados, se puede comprar madera de la más económica, y la práctica dirá si el siguiente se hará con otro tipo de madera.

Si se cuenta con mesa de trabajo y las herramientas necesarias, se puede comprar una hoja de madera del grosor deseado (de 9 a 15 mm) y cortar cada pieza del tamaño necesario, de contar solo con lo básico, se comprarán ya cortadas.

Elaboración

Si se desea tener una idea más clara de lo que se hará, se puede hacer una caja de cartón con la misma forma que se va a trabajar, y en cada lado anotar las medidas reales que se le darán

  • Se clavan los lados, cabe recordar que son 4 lados y se debe tener la precaución de irlos uniendo en el mismo orden, esto es que los lados opuestos queden por dentro o por fuera de las uniones.
  • Armados los laterales se procederá a poner la base, según el estilo de baúl que se desee, los hay con la base de las mismas proporciones que los lados, otros tienen la tapa y la base más grande.
  • A la tapa se le ponen las bisagras, es recomendable escoger un modelo en las que se puedan poner sin necesidad de hacer un resaque a la madera.
  • Si se le desea poner patas, se pueden comprar torneadas o cuadradas.
  • Si la madera está muy áspera se lijará para luego barnizarla, decorarla o pintarla, como se desee
  • Se le pueden poner agarraderas, forrarlo por dentro con tela o papel o dejarlo así
  • Recuerde medir dos veces y cortar una para evitar errores

Decorar con un baúl

Al tenerlo terminado se le puede integrar en la decoración, en el cuarto de los chicos como taburete, o a los pies de la cama, en ambos casos se podrán guardar ahí desde juguetes hasta ropa.

En la recámara principal un baúl largo y no muy ancho a los pies de la cama servirá para guardar desde ropa, sábanas, cobertores, bolsas o zapatos.

En la sala se puede poner uno como mesa de centro y guardar en él los licores y algunas copas.

Si se tienen varios hijos, se puede hacer uno para cada uno, será un regalo que los acompañará por muchos años.

Si se obtienen buenos resultados, se podrá pensar en hacer y regalar cofres de madera, ya que igual decoran una habitación, tocador o escritorio.

El hacer un trabajo de carpintería requiere comprometerse con el proyecto y desear ver los resultados que harán feliz a quien lo reciba.