El licor de limón o limoncello es originario de la zona de Nápoles y ha sido fabricado por las familias Italianas durante siglos de la misma manera que aquí explicamos. Esta es una receta que proviene de aquellas épocas remotas cuando los licores no se compraban en ningún comercio, sino que eran elaborados en las cocinas por las mujeres, quienes recibían a sus maridos con una copa de licor cuando volvían de trabajar.

Existen muchas recetas para hacer licor de limón, y para hacer todo tipo de licores. Pero con esta receta casera se logra un licor más refinado, puro y nos brinda la posibilidad de hacer cualquier otro tipo de licor, incluso licores con dos o tres frutas distintas.

Elementos necesarios para hacer un licor

Frasco

Necesitaremos un frasco de vidrio grande, dependiendo de la cantidad de alcohol que vamos a usar. Preferiblemente buscaremos un frasco alto y de boca ancha –por donde tendremos que introducir el limón- y con una capacidad de dos litros o más.

Tapa del frasco

La tendremos que fabricar artesanalmente con un trozo de plástico duro. No utilizar metal. Debe ajustar perfectamente en los bordes ya que de esta manera podremos sellar el frasco más fácilmente.

Cordel o red

Un cordel del tipo que se usa para cocina, no toxico. Aunque mejor es una red de esas en las que vienen las papas, por ejemplo.

La red la utilizaremos para introducir el limón dentro del frasco y dejarlo suspendido en el aire sin tocar el alcohol. Con el cordel podemos atar el limón y así lograr el mismo resultado.

Velas

Necesitaremos muchas velas para sellar el borde del frasco con cera derretida para que así quede herméticamente cerrado.

Un limón

El tamaño del limón debe ser el adecuado para que entre por la boca del frasco. Cuanto más grande y jugoso sea, más sabroso quedara el licor.

Alcohol

Para un limón grande se usa medio litro de alcohol fino. Cabe aclarar que la calidad del licor dependerá en gran medida de la calidad del alcohol. Lo ideal es que sea alcohol fino al 100 % de pureza, pero se pueden usar otros alcoholes hasta de pureza al 96% sin problemas. Algunos alcoholes son solamente para uso farmacéutico. Los que nos sirven son aquellos que están aprobados para su uso culinario.

Preparación

Vertemos el alcohol dentro del frasco, y con mucho cuidado insertamos el limón firmemente atado o dentro de la red sin que el alcohol entre en contacto con la fruta en ningún momento. Debe quedar suspendido dentro del frasco a una distancia prudencial del límite del nivel de alcohol. Para esto hacemos un pequeño orificio en el centro de la tapa del frasco y atamos el extremo del cordel o red pasándolos por el orificio de manera que el limón quede colgando en el aire sin tocar el alcohol.

Colocamos la tapa en su lugar y sellamos con cera, utilizando velas encendidas y dejando chorrear la cera por los bordes hasta que quede herméticamente cerrado, no hay que olvidarse de sellar el orificio de la tapa del frasco, de donde pende el limón. Es conveniente hacer una marca a un costado para observar el nivel de alcohol que nos advertirá de cualquier escape de alcohol.

Una vez que terminamos el proceso de sellado, que puede ser largo y tedioso, guardamos el frasco en un lugar oscuro y de temperatura constante. Después de algunos días podremos ver como el limón comienza a gotear haciendo que el alcohol vaya tomando color. En este punto, el proceso de destilación química ha comenzado y debemos esperar 30 días aproximadamente para que termine.

El momento de retirar el alcohol es cuando el limón haya dejado de gotear, retiramos la tapa con cuidado de que no caiga cera dentro del frasco y mezclamos el alcohol en partes iguales con almíbar. Aquí es cuando podemos elegir hacer un licor suave, con mas proporción de agua, o bien un licor potente y con alta graduación alcohólica si le agregamos menos cantidad de almíbar. Lo normal es mezclar alcohol y almíbar en partes iguales.

El almíbar lo preparamos con agua y azúcar, calentando el agua hasta que el azúcar este bien disuelta. La cantidad de azúcar determinará la dulzura del licor, puede ser un licor más dulce o un licor seco, con poca azúcar.

Si queremos lograr un licor más refinado y exclusivo podemos repetir toda la operación con otro limón o bien con una naranja o un pomelo. Así podemos fabricar licores de dos o tres frutas y experimentar con licores personalizados. Kiwi, pomelo, naranja, y mango son las frutas mas recomendadas. Si se desea se puede añejar el alcohol en botellas bien cerradas durante un año como mínimo. Esto hará de sus licores un deleite del paladar y podrá sorprender a sus amigos con una exquisitez creada por usted mismo.