El disfraz del entrañable Wall-E, del divertido Bob Esponja, de cualquier envase de marca emblemática, o también disfraces con formas redondas como galletas o hamburguesas, se pueden realizar en casa con sencillas cajas de cartón para lucirse en carnaval o cualquier otra fiesta de disfraces.

Personajes y estructuras

El mismo material, variando las dimensiones de la caja, puede utilizarse para realizar atuendos que simulan todo tipo de robots, de cohetes, de naves espaciales o terrestres, vehículos como coches de policía o de bomberos, o edificios, como castillos o rascacielos.

Echando a volar la imaginación y estimulando la creatividad, gracias al cartón se pueden plantear fiestas de disfraces o cumpleaños temáticos con “trajes” para todos los asistentes. Así mismo, es posible reproducir con cajas trajes de astronauta o de cualquier otra profesión con indumentaria aparatosa, como buzo o guerrero medieval.

Que el personaje o la reproducción se parezcan al original, más o menos, dependerá de la destreza de los autores, pero con un poco de maña, muy pocos materiales, y fijándose muy bien en el modelo a través de una foto o de una búsqueda en la red, el triunfo de un disfraz casero está asegurado.

Un material barato y dócil

Una caja de cartón es un material barato porque se puede conseguir gratuitamente en las tiendas y comercios conocidos y cercanos. Además de ahorrar dinero en telas con cuerpo (rasillón con foamy) y tiempo en costuras, se realiza una estupenda labor de reciclaje, que puede aprovecharse como una importante y divertida lección para los niños de la casa.

El material es muy versátil y sencillo de trabajar; la trama interior del cartón de cajas, con su cámara de aire, va a permitir realizar formas redondeadas sin dificultad. Además, se pueden pedir las cajas con las dimensiones adecuadas al disfraz que se vaya a realizar.

En el caso de las fotografías, se puede comprobar que era necesaria una caja lo más cuadrada posible. Para un disfraz de Bob Esponja, lo ideal habría sido un lado ancho y otro la mitad de estrecho. Siempre hay que contar con la comodidad del disfrazado, es decir, que quepa holgadamente dentro de la caja.

Las tiendas de electrodomésticos serán los mejores proveedores de cajas grandes y cantidades de cartón necesarios, pero otros comercios, como supermercados, tiendas de muebles, estancos ect, estarán encantados de ceder sus grandes cartonajes de desecho para realizar la manualidad propuesta.

Una sencilla manualidad

Tras fijarse en el modelo, a través de fotografías, carátulas, dibujos o los patrones que se puedan encontrar, lo primero que debe hacerse es tomar medidas y practicar los orificios imprescindibles para sacar la cabeza y los brazos. Estos se realizan cómodamente con un cúter o bien, si se quiere evitar peligros innecesarios, con un cuchillo de cocina de sierra, con el que se trabaja cómodamente, pero controlando el corte mucho mejor.

Si la caja es amplia, se pueden colocar en el interior unas hombreras, de las que se compran en mercerías, grapadas, pegadas o fijadas con velcro, de manera que el disfrazado no tenga que controlar el vaivén de la caja al andar.

Si el disfraz precisa ensamblajes de piezas de cartón, como ocurre con las “ruedas” del traje de Wall-e de las fotos, se pueden hacer basándose en pestañas. Éstas se pegan con simple pegamento escolar o cola blanca, ya que el cartón es un material poroso que responde bien a este tipo de adhesivos comunes.

Para ayudar a las uniones, fijarlas y pulirlas, el celo, la cinta de carrocero o cinta americana serán grandes aliados. Todos los materiales son de los que se tienen siempre por casa y no resultan peligrosos para los niños, que pueden pasárselo muy bien ayudando a crear los disfraces.

Dibujar y pintar los detalles

Aunque lo recomendable es utilizar materiales no tóxicos, a la hora de colorear el cartón para dar vida y color al disfraz casero, lo más rápido y eficaz es utilizar las pinturas en espray. Son mayoritariamente sintéticas, pero si se cuenta con tiempo para un perfecto secado, darán consistencia al cartón, lo impermeabilizarán, y serán un gran ahorro en tiempo y esfuerzo. Además, no es necesario gastar mucho dinero en ellas; las podemos encontrar muy económicas en los bazares orientales, al igual que el resto de materiales necesarios.

Pintar en espray o a brochazo es sencillo para cualquiera, pero dibujar los detalles que dan personalidad al disfraz puede ser un reto para quienes no son buenos dibujantes. Los tradicionales papeles de calco o el papel cebolla serán de gran ayuda para afinar con rasgos y detalles. En el ejemplo de las fotos, los botones y mandos del robot han sido calcados y luego repasados con témperas, pero tras pintar la caja con espray amarillo y plateado, se podrían haber utilizado rotuladores, o pinturas acrílicas que se tengan por casa sobrantes de otros trabajos manuales o decorativos.

¿Qué hay que simular texturas o volúmenes, como en el caso de las ruedas de tanque del robot? Sencillo: con una esponja recortada con la forma necesaria, se impregna en pintura del color adecuado y se estampa a placer por la superficie. No hay que temer divertirse con las técnicas creativas que se aprendieron en la etapa escolar. Son una estupenda forma de disfrutar derrochando originalidad mucho antes de estrenar el disfraz, o presumir de él en el evento o fiesta para el que está destinado.