Con el buen tiempo, las consultas médicas por gastroenteritis se multiplican. Este dato es lógico desde el punto de vista de que la gastroenteritis tiene su origen en gérmenes que se transmiten fácilmente de una persona a otra o por la ingestión de alimentos contaminados. Algo normal en verano, ya que las altas temperaturas favorecen su proliferación.

¿Cómo actuar para evitar la gastroenteritis?

La gastroenteritis es un trastorno que puede afectar a cualquiera, pero el riesgo aumenta con el consumo abusivo de grasas y alimentos que irritan el aparato digestivo. Otro factor es si hay enfermedades crónicas, ya que las defensas están debilitadas, o si se padece de nervios que afectan al estómago. De todos modos, la mayoría de las gastroenteritis son afecciones leves que cursan con diarreas y vómitos, y suele remitir en 2 o 3 días.

En las primeras 24 horas hay que dejar reposar el estómago y tomar sólo líquidos (sales minerales de farmacia o soluciones caseras) para evitar la deshidratación. En el segundo día, conviene hacer comidas frecuentes, pero muy suaves. A partir del cuarto día ya se puede comer normalmente.

Si los síntomas de la gastroenteritis no desaparecen en tres días y van acompañados de fiebre, se debe de ir al médico para su tratamiento y así evitar problemas mayores. De hecho, hay estudios que muestran que las personas con gastroenteritis provocada por la bacteria E.Coli tienen más riesgo de sufrir hipertensión , así como enfermedades del corazón y renales.

Precauciones en la cocina para evitar la gastroenteritis

La gastroenteritis es un trastorno muy contagioso, por lo que es fundamental extremar las medidas de precaución y de higiene a la hora de cocinar.

Precaución con ciertos alimentos. El marisco debe ser fresco y estar bien cocinado. Se deben hervir los moluscos durante 2 minutos después de que se abran. La cáscara de los huevos debe estar limpia y entera, y antes de cocinarlos deben ser lavados y secados con papel de cocina. Los vegetales deben ser lavados igualmente. Se deben comprar los lácteos pasteurizados y no hay que dejar las salsas fuera del frigorífico. Para evitar la contaminación cruzada, se debe guardar lo cocinado y lo crudo de modo separado en la nevera.

Temperatura correcta. Para evitar contaminaciones e infecciones, la temperatura del frigorífico no debe superar los 5º C. y cuando se cocina hay que hacerlo a más de 70º C.(sobre todo, las carnes de ave, picada y de cerdo)

Probióticos para evitar la gastroenteritis.

La eficacia de los lactobacilus: un estudio de la Universidad de Jutendo de Tokio (Japón) ha demostrado que la leche fermentada con lactobacilus previene la gastroenteritis y protege el intestino.

Flora intestinal más fuerte: según este estudio, el consumo de lactobacilus aumenta la producción de bacterias buenas en el intestino, reduce a la vez las bacterias dañinas, fortalece la flora y disminuye los síntomas del trastorno, como la fiebre

Hay más riesgo de gastroenteritis si la flora intestinal está alterada

Hay personas que tienen más predisposición a padecer gastroenteritis, en especial, los que sufren alteración en la acidez gástrica, en la motilidad intestinal y en la flora bacteriana, ya que es más fácil que colonicen los gérmenes.

No existen alimentos que como tales nos puedan inmunizar contra la gastroenteritis, si bien los probióticos (bacterias vivas) y los prebióticos (favorecen el crecimiento de bacterias buenas) pueden evitar en parte la infección.