La relación más clara con el bautismo cristiano es, sin duda, la que establece el rito del profeta Juan (Manual de Teología dogmática; Theodor Schneider, Herder, 1996).

Juan Bautista en los Evangelios

Juan Bautista está presente en todos los evangelios. Los sinópticos coinciden en el hecho de que tanto amigos como enemigos le llamaban el “Bautista” o bautizador.

Encontramos la figura de Juan en todos los Evangelios (Mt 3; Lc 3; Mc 1; disperso en el de Juan). La imagen que se nos da de él es un tanto estrafalaria, tanto por su vestimenta como por su mensaje. En cierto modo recuerda a Elías. Parece un profeta del Antiguo Testamento inserto en el Nuevo.

Tienen importancia los verbos de movimiento, que están en tensión por la inminencia escatológica del Reino (viene, llega...).

Características del bautismo de Juan

  • Es un baptisma metanoias: bautismo de conversión.
  • No es autoadministrado: aparece con claridad que es Juan quien bautiza.
  • No es reiterable, sino definitivo. Todos deben tomar partido, a favor o en contra. Destaca el lenguaje apocalíptico de Juan.
  • Pero también es provisional: “viene otro detrás de mí que no bautiza con agua, sino con Espíritu Santo y fuego”.
  • La escena se completa con una teofanía que recuerda las del Antiguo Testamento, narrada de distinta manera en función de los distintos evangelios.
  • Hereda la predicación profética.

Significado del bautismo de Juan para el bautismo cristiano

Para los discípulos de Jesús y las primeras comunidades, el bautismo de Juan tuvo una enorme importancia, toda vez que el mismo Jesús se hizo bautizar en el Jordán (Mc 1, 9-11)

Fernando Millán señala que el bautismo de Juan tiene tres sentidos principales para el bautismo cristiano: histórico, kenótico y mesiánico. Veamos con más detalle cada uno de ellos.

Sentido histórico del bautismo de Juan

Entre el cristianismo incipiente y el grupo del Bautista había rivalidad. Por eso, los autores de los evangelios tuvieron interés por mostrar que Juan es inferior a Jesús y que el bautismo de Juan no era el cristiano, sino sólo un bautismo de conversión. Como ejemplo tenemos Hechos 19, donde los de Éfeso sólo recibieron el Espíritu Santo cuando los bautizó Pablo, pues sólo habían recibido el bautismo de Juan.

Sentido kenótico-pascual del bautismo de Juan

Tiene un sentido teológico importante: Jesús se suma a la fila de los pecadores; se hace solidario con la humanidad.

Resuena la procesión del Arca de Josué: Jesús es el nuevo Arca que baja a las aguas del Jordán.

El bautismo de Jesús va más allá de un simple ejemplo de humildad, sino que hay un teologúmenon, anticipo de su muerte. Esto lo vemos claramente en el Evangelio de Juan (Jn 1, 29), el cual usa intencionadamente la figura del “Cordero de Dios” para indicar la Pascua y el sacrificio de Jesús.

Sentido mesiánico-pneumático del bautismo de Juan

Con su bautismo Jesús es ungido (como lo eran los reyes, sacerdotes y profetas) de manera teofánica como Mesías para una misión. A partir de aquí, en Lucas, el Espíritu Santo mueve la vida de Jesús (Lucas repetirá este esquema con la Iglesia en Pentecostés).

No es que el Espíritu no actuara antes en Jesús, pero los evangelistas usan esta escena para escenificar, “teatralizar”, la unción de Jesús.

Como dato curioso, en el siglo II los grupos adopcionistas entendieron que Cristo fue adoptado por Dios a partir de este momento.

Distinción entre el bautismo de Juan y el bautismo cristiano

A finales del siglo I, los grupos del Bautista son mayoritariamente asumidos por los grupos cristianos, de modo que se hace innecesaria la distinción entre el bautismo de Juan y el de los cristianos.

En los sectores suizos de la Reforma (Calvino, Zwinglio), se equipararon los bautismos de Juan y el cristiano, por una razón de sacramentos en general: para los protestantes, el sacramento es un mero signo que no significa nada, de modo que los sacramentos de la Antigua Alianza son iguales a los de la Nueva; con cuánto mayor motivo no se equiparará el bautismo de Juan con el cristiano si Juan está a caballo entre ambas Alianzas.

Como respuesta, Trento distinguirá entre el bautismo de Juan y el de Jesús, y entre los sacramentos de la Antigua Alianza y los de la Nueva.

¿Bautizó el Jesús histórico?

Mientras en los sinópticos no se dice que Jesús bautizara personalmente, en Juan encontramos una contradicción entre Jn 3, 22, donde se afirma que sí lo hacía, y Jn 4, 2, donde se indica que él no lo hacía, sino sus discípulos.

Además del hecho de no mencionarlo, en los sinópticos, Jesús, al enviar a sus discípulos, les da una serie de recomendaciones, pero no les da el encargo de bautizar. Puede que la comunidad cristiana quisiera fundamentar, con estos textos, su práctica bautismal en la actuación del Jesús prepascual. (Schneider, 2006).

Algunos exégetas, como Klauck o Schnackenburg, ven en Jn 3, 22 el recuerdo de una práctica histórica de Jesús, pero tampoco se impone aquí una continuidad histórica ininterrumpida entre la predicación de Jesús y la práctica bautismal de las comunidades cristianas.

Juan Bautista, la puerta del Viejo al Nuevo Testamento

Vemos, pues, cómo Juan Bautista resulta una figura clave para el cristianismo, toda vez que fue un precursor del mensaje cristiano y de su rito de iniciación: el bautismo.