
- Estas galletas encantan a mayores y niños. - jdurham/morguefile
Con la proximidad de las fiestas navideñas, en muchos hogares se preparan año tras año platos tradicionales de estas fechas. Un clásico de Navidad son las galletas decoradas, que aunque llevan un tiempo considerable de preparación, quedan muy vistosas y coloridas y harán las delicias de los más pequeños de la casa, que pueden incluso colaborar en su preparación.
Cómo elaborar las galletas
Los ingredientes para preparar las galletas, que posteriormente decoraremos, son:
- Una taza de mantequilla.
- Una taza de azúcar glas o pulverizada.
- Un huevo.
- Una cucharadita de extracto de vainilla.
- Dos tazas y media de harina.
Para hacerlas comenzaremos por mezclar la mantequilla con el azúcar glass. Después se añaden el huevo y las esencias y se mezcla todo bien. Añadiremos poco a poco la harina a la mezcla anterior y, una vez hecha, dejaremos enfriar la masa en la nevera durante dos horas antes de amasar y cortar. Para cortar la masa emplearemos moldes de acero de motivos navideños como estrellas, campanas, árboles o muñecos de nieve, que se pueden encontrar en tiendas de accesorios para repostería. Una vez cortadas, colocaremos las galletas sobre una bandeja de horno engrasada y hornearemos a 190 grados durante 12-14 minutos.
Es importante dejar enfriar bien las galletas, aproximadamente una hora, antes de comenzar a decorarlas con el glaseado.
Glaseado de azúcar
La manera más tradicional de decorar las galletas de Navidad es elaborando un glaseado de azúcar glas (molida). Para ello se necesitan dos tazas de azúcar glas, dos cucharadas y media de agua, media cucharadita de extracto de vainilla y colorante alimentario. Al comprar el colorante elegiremos los colores que más se utilizan para motivos navideños como rojo, verde o blanco.
La preparación del glaseado es sencilla. Se mezcla el azúcar glas con el agua y la vainilla hasta conseguir una mezcla suave y espesa. A esta mezcla se le añade el colorante al gusto, pero en pequeñas dosis ya que se precisa muy poca cantidad para conseguir un color intenso en el glaseado. Podemos ir añadiendo poco a poco hasta conseguir el tono deseado. Una vez elaborado el glaseado se pueden empezar a decorar las galletas, esparciéndolo con cuidado por encima de estas hasta conseguir una capa homogénea y de un grosor considerable.
Por encima del glaseado se pueden añadir otras decoraciones comestibles como azúcar de colores, virutas de chocolate, perlas de colores, etc. También se encuentran hoy en día en tiendas de repostería tubos de pasta comestible de diferentes colores que pueden ayudarnos a realizar más detalles sobre la superficie de las galletas.
A la hora de decorar con azúcar de colores o perlitas comestibles debemos recordar que hay que hacerlo antes de que el glaseado se seque para que estas decoraciones queden adheridas a la galleta.
Un regalo personalizado
Estas galletas quedan tan vistosas que se pueden convertir en un regalo original y personalizado. Podemos encontrar en tiendas de accesorios de cocina bolsitas de diferentes colores y dibujos, de celofán, para envasar las galletas individualmente y hacer de ellas un bonito detalle navideño. Las bolsitas pueden cerrarse con alambres de colores o con lazos de tul o raso, consiguiendo así un pequeño regalo para nuestros familiares y amigos personal, casero, divertido y sabroso.
Además, si antes de meterlas al horno, les hacemos un pequeño agujero en la parte superior podemos incluso utilizar las galletas para decorar nuestro propio árbol de Navidad.
