En México los dichos y refranes siguen vigentes. Aunque son utilizados con menor frecuencia, Conaculta calcula que aproximadamente un mexicano entre 15 y 45 años conoce al menos 100 de estos.

Los dichos y refranes son populares dentro de las tradiciones mexicanas ya que se usan cotidianamente. Estos son tan usados que en ocasiones pasan desapercibidos. Estas frases o rimas hechas para transmitir sabiduría popular, son expresadas en forma directa, ordenada y buscan transmitir vivencias de la población y con ello ejemplificar o citar a algún antepasado para dar un consejo moral.

Desde los tiempos del Quijote

Lo anterior se ve en Don Quijote de la Mancha, ya que Cervantes lo define así: “Los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y especulación de nuestros antiguos sabios”. Seguirá diciendo Don Quijote sobre la utilidad de los refranes: “Cualquiera de los que has dicho [Sancho] basta para dar a entender tu pensamiento” (Segunda parte, capítulo LXVII).

En España, los proverbios son conocidos como refranes. En algunos países de Latinoamérica se les llama dichos. Esta tradición lleva tantos años que no se sabe quién pronunció primero estas experiencias de vida, es decir, no se conoce la fuente original, pero cada frase encierra la cultura de México y son considerados como patrimonio cultural de los pueblos. Esto de acuerdo con la obra de Rodolfo Jaime Abrid, ya que en su libro Dichos de Chile, Dulce y Manteca, reunió 1,200 de estos.

Uso común de sabiduría popular

De acuerdo con Germán Argueta, antropólogo y escritor de la revista Crónicas y leyendas mexicanas, “el pueblo usa los dichos y refranes como los intelectuales citamos a escritores para sustentar lo que escribimos y no importa quién lo dijo primero, es parte de la sabiduría, y si tú citas algo, ya hay contundencia en lo que dices”.

Estas fórmulas sintéticas de verdades obvias, pueden ser sostén de una filosofía de vida”, según apunta Gonzalo Torrente Ballester, quién ocupó el sillón "r" minúscula de la Real Academia Española y escribió el prólogo del Diccionario de Refranes.

Los dichos y refranes son transmitidos de generación en generación en forma oral y tienen como características: ser cortos, fáciles de recordar y en ocasiones tienen rimas y picardía; esto ayuda a la memoria colectiva de los mexicanos para ejemplificar ciertas situaciones que acontecen en los diferentes tiempos.

Buscando preservar la tradición

Aunque se pensara que esta tradición esta por desaparecer, hoy en día podemos encontrar personas jóvenes que los usan para transmitir mensajes claros y concisos ya que cada dicho se puede usar en diversas situaciones y algunos son tan conocidos que no necesitan explicación.

Algunos ejemplos son: El trabajo de investigación titulado como Entre broma y broma, la verdad se asoma que publicó la Universidad de Chile sobre el papel de la caricatura en la dictadura de este país; el blog sobre moda Piensa mal y acertarás publicado por una periodista española; la canción El que busca encuentra del grupo Elefante; y la exposición de Miguel Salguero de nombre Al que a buen árbol se arrima, buena sombra lo cobija; o una película mexicana lleva en su nombre el siguiente fragmento Ladrón que roba a ladrón.