El acoso en el trabajo se produce cuando una o un grupo de personas producen miedo o terror en un trabajador o trabajadores en su puesto laboral. Esta persona o grupo de personas reciben una violencia psicológica injustificada a través de actos negativos y hostiles que se produce de forma sistemática y durante un tiempo prolongado. En los casos más graves la violencia puede llegar incluso a ser física.

Término mobbing

El término mobbing deriva del verbo inglés “to mob”, que significa "atacar con violencia" y proviene de la etología, ciencia que estudia el comportamiento de los animales. Este término también se usa para describir la conducta defensiva de un grupo de pequeños pájaros, que consiste en el atosigamiento continuado a un enemigo más grande, con frecuencia un ave rapaz.

La palabra mobbing fue acuñada por el psicólogo alemán Heinz Leymann, que en 1986 describió en un libro las consecuencias que sufrían las personas expuestas a un comportamiento hostil y prolongado en el tiempo por parte de sus compañeros de trabajo.

Cómo detectar el acoso laboral

Heinz Leymann nombró 45 indicadores que pueden servir para detectar si se sufre mobbing por parte de superiores o de iguales. Éstos pueden resumirse en varios puntos destacables:

  • No hay comunicación con la víctima.
  • Hay interrupciones cuando la víctima habla.
  • No se le pide opinión y se le deja expresarse.
  • Se grita o chilla a la víctima y siempre se le habla en tono alto.
  • No se le pide, se le exige.
  • El acosador insulta a la víctima.
  • Sufre amenazas escritas o verbales.
  • Se ignora la presencia del acosado.
  • Se le sobrecarga de trabajo y se le exigen plazos irrealizables para ello.
  • Se produce una alienación física de la víctima.
  • La víctima sufre discriminación a nivel laboral respecto al resto de sus compañeros.
  • Se le ridiculiza por su trabajo, vida personal, sexo o raza.
  • No se le asignan trabajos acordes con tu capacidad, experiencia o rango laboral.
Fases del mobbing

Leymann también sistematizó el acoso laboral en cuatro fases:

  1. La primera es la llamada "fase de conflicto", que suele durar poco y se produce cuando comienzan a producirse conflictos interpersonales entre el acosador y la víctima. Podría describirse como el "caldo de cultivo".
  2. Del simple conflicto se pasa a la "fase de estigmatización" en el que el hostigamiento al acosado se instaura de forma permanente y continuada. La culminación de este periodo termina provocando el aislamiento de la víctima, la disminución de su autoestima y la aparición de la sintomatología ansiosodepresiva (Piñuel y Zabala, 2003).
  3. La siguiente etapa es la de "intervención de la organización", en la que el acoso llega a afectar al funcionamiento de la empresa o institución. Es el momento de la actuación de la dirección para solucionar el conflicto. Se puede tender a considerar a la víctima como la culpable del problema y la solución pasa por actuar contra ella y no contra el acosador, en el caso que la intervención sea negativa. Será positiva cuando se dan alternativas a la víctima para no evitar que se siga produciendo el acoso.
  4. La última fase es la de "expulsión o marginación" en la que la víctima incrementa su sentimiento de culpabilidad y su salud se deteriora. Se culmina con la eliminación del trabajador ya sea a través de su aislamiento, su despido con indemnización o con una baja indefinida.

El trabajador debe denunciar el acoso y buscar alternativas laborales

La incidencia poblacional del acoso laboral se calcula que se encuentra entre el 10 y el 15% del total de los trabajadores en activo, por lo tanto está presente en muchos más puestos de trabajo de lo que se piensa. El miedo de la víctima a perder el puesto de trabajo, a las represalias contra ella o sufrir más acoso, si cabe, son los principales motivos por los cuales el acosado no se atreve a denunciar.

Lo que quizá hay que pensar es que más vale buscar nuevos horizontes laborales aunque produzca sensación de inestabilidad económica antes que tener que soportar la humillación en el trabajo sin motivo alguno.