Te debe de haber pasado en algún momento: te han dicho algo y piensas que es una mentira, pero no sabes cómo descubrirlo y la incertidumbre te carcome. No hay nada más dañino para la salud mental que no poder deshacerte de una idea negativa y darle interminables vueltas en la cabeza, pues en ocasiones te puede llevar a conductas negativas que sólo lograrán hacerte sentir peor. ¿Cómo detectar a un mentiroso, entonces?

No necesitas ser un detective privado para descubrirlo. Solo estar atento a algunas señales mientras hablas con la persona que sospechas que te miente. Una persona puede mentir con palabras... pero es muy difícil que mientan sus gestos. Si los observas cuidadosamente, podrás determinar si te están engañando sin recurrir a conductas dañinas y de una manera madura.

Emociones y contradicciones

Cuando una persona dice la verdad, sus emociones son espontáneas e inmediatas. Por ejemplo, si le haces un regalo a alguien y le gusta muchísimo, tendrá una reacción inmediata de sorpresa y luego de alegría. Si por el contrario, el regalo no le gusta pero quiere fingir que le ha encantado, reaccionará tardíamente: tal vez sean solo unos segundos, pero lo notarás si observas cuidadosamente.

Por otro lado, verás que las emociones son un poco forzadas y que no las expresa con todo el rostro: una risa no solo implica la boca, sino también ojos, mejillas y mandíbula.

Reacciones sospechosas

Cuando alguien es honesto y se le ha reprochado algo, reacciona de manera ofendida y cuestiona las sospechas. Por el contrario, cuando a un mentiroso se le reprocha algo, este adopta una actitud defensiva y lo niega todo, utilizando pocas palabras. Los mentirosos también suelen poner objetos entre su interlocutor y él: un libro, una revista o una taza funcionan a la perfección como escudo protector para sus mentiras.

Si sigues con dudas, haz esta prueba: cambia radicalmente de tema. Si su actitud sigue siendo la misma y sigue molesto por los reproches que le has hecho, es muy probable que sea honesto. Si lo ves aliviado, tranquilo y con una nueva actitud, es probable que te haya estado mintiendo: como ya ha salido de la zona peligrosa donde estaba, adopta una actitud más relajada.

Lenguaje corporal

Cuando alguien dice la verdad, su cuerpo está relajado y no tiene problemas en mirarte de frente. Las personas que mienten, por otro lado, tienen actitudes muy características. Por un lado, no pueden encararte: instintivamente voltean su cuerpo hacia un lado. Sus movimientos suelen ser rígidos y faltos de naturalidad, y les cuesta mucho mantener contacto visual: suelen mirar hacia su derecha en busca de respuestas falsas y parpadean con una frecuencia mayor a la normal. También suelen cruzar piernas y brazos y tocarse mucho la cara, el cuello, la boca o la nariz, en un afán por "tapar" sus mentiras.

Lenguaje verbal

Sus palabras pueden estar diciendo mentiras... pero el tono de voz y la selección de palabras es igual de importante. Presta atención a su voz: la gente que dice la verdad suele enfatizar algunas palabras, mientras que alguien que miente se concentra tanto en el contenido que utiliza un tono de voz muy monótono. Alguien que dice la verdad pone sus argumentos sobre la mesa y no se esfuerza en ser convincente, mientras que un mentiroso trata a toda costa de convencerte con argumentos que, por lo general, se van por la tangente y se enfocan en detalles poco importantes.

Si sigues teniendo dudas, haz esta prueba: hazle una pregunta completa. Por ejemplo: "¿Fuiste a tomar un café ayer con tu ex novio?" Si te responde "No", es probable que esté diciendo la verdad. Si te responde "No, no fui a tomar un café ayer con mi ex novio" es probable que esté mintiendo. La gente que miente suele utilizar tus palabras para responder y así enfatizar su mentira. Por otro lado, si apela constantemente al sarcasmo o a las burlas y esta no suele ser su forma de actuar, es probable que esté mintiendo.

Atención a los cambios

Las sugerencias que te hemos presentado te ayudarán a saber si una persona está mintiendo o no, pero debes tomar en cuenta otros factores para llegar a una conclusión. Pregúntate si la persona a la que piensas reprochar es tímida o introvertida: estas características la pueden llevar a tomar las actitudes de un mentiroso, cuando son simplemente fruto del nerviosismo. Pregúntate también si la actitud que toma es diferente a la actitud que tiene siempre: si ves una actitud consistente con su forma de ser, lo más seguro es que estés hablando con una persona honesta.

Presta atención a estos detalles y mantén siempre la calma. Aléjate de actitudes negativas y afronta este tipo de situaciones con madurez y tranquilidad: verás que los resultados serán ampliamente positivos.