Los asentamientos vikingos de Groenlandia tuvieron su origen en un explorador islandés llamado Eric el Rojo. Hacia 982 exploró la parte meridional y sudoccidental de la isla y volvió con intenciones de colonizarla. Convenció a muchos habitantes - descendientes de noruegos - en Islandia (la mítica Thule), al bautizar al lugar como “Tierra verde” (Groenlandia), denominación muy lejana al páramo blanco de hielo que cubre casi toda la isla. De todas formas se cree que esa época era particularmente benigna y las zonas meridionales tenían cierta aptitud para actividades agropecuarias.

Sin embargo, esos establecimientos humanos escandinavos desaparecieron hacia el 1500, circunstancia que tradicionalmente se adjudica a diversos factores como cambios en el clima – una etapa de frío intenso -, desastres naturales y la incapacidad de los habitantes para adecuarse a estas nuevas situaciones inesperadas.

Pero un reciente anuncio sobre el resultado de una investigación de un equipo científico integrado por daneses y canadienses ha cambiado el eje de esas posibles causas.

Teoría del cambio climático

Las comunidades instaladas hacia finales del siglo X gozaban de un clima suave, pero una de las teorías que se esbozan como causales del abandono de las colonias es que, alrededor del año 1100, se produjo el comienzo de un cambio climático que duraría siglos; fue un período durante el cual las temperaturas descendieron un promedio de 4 grados centígrados. Este descenso provocó que los veranos fueran distintos en comunidades que dependían mucho de la etapa de calor para la agricultura y la ganadería. Los cambios generaron consecuencias dañosas para los ciclos de los cultivos, los que ahora tenían menos tiempo para desarrollarse. La disminución de la cosecha hacía que hubiera menos cereales para alimentar a la población y menos forraje para alimentar al ganado.

Por otra parte, los pobladores esperaban el verano para que las rutas comerciales se activaran, pero empezaron a aparecer témpanos y restos de los glaciares en una época que no era la habitual y esto habría hecho que se bloqueara la navegación.

Según esta teoría, los descendientes de los colonos escandinavos no pudieron adaptarse a tantos cambios ni al hambre que estaban padeciendo, y los pocos que fueron quedando terminaron por abandonar los establecimientos hacia el siglo XV.

Teoría de la alimentación del mar

Sin embargo, los resultados de una reciente investigación arqueológica, a cargo de un equipo encabezado por Jan Heinemeier de la Universidad de Aarhus en Dinamarca, sugieren que esos descendientes de vikingos de Groenlandia no padecieron hambrunas, ya que conseguían muchos recursos alimentarios del océano, especialmente carne de foca.

Estos resultados sorprendentes surgieron de los análisis llevados a cabo en unos 80 esqueletos de pobladores groenlandeses de la época, que estaban almacenados en el Laboratorio de Antropología Biológica de la Universidad de Copenhague en Dinamarca. Al estudiar la proporción de los isótopos carbono-13 y carbono-15 en los huesos, los científicos determinaron que una gran parte de su alimentación habitual (entre un 50 y un 80 % de la dieta) provenía de la pesca y la caza en el mar, sobre todo de carne de focas.

Por lo tanto, estos pobladores se adaptaron al medio ambiente frío que el mar de Groenlandia les ofrecía, una riqueza que supieron aprovechar y que nada tenía que ver con la fama de granjeros frustrados por el clima que venía sosteniéndose como causa de partida y extinción.

Nueva teoría de la emigración

La falta de vestigios sobre un abandono de los establecimientos de Groenlandia a causa de un desastre natural o una falta de adaptación, hacen pensar en circunstancias menos traumáticas de las hasta ahora que se sostenían.

Es probable que los escandinavos se hayan cansado de que su vida se desarrollara en un ambiente bastante aislado y hostil, en el que casi siempre comían lo mismo. Esta última teoría estaría confirmada por los indicios resultantes de los estudios de los huesos hallados en los asentamientos; los descendientes de los colonos vikingos fueron emigrando de a poco de Groenlandia, durante un periodo de tiempo relativamente corto. Esto se deduce porque en las tumbas de los últimos años de permanencia de los pobladores, los esqueletos de las mujeres jóvenes son escasos. Esta falta de restos óseos femeninos, no solo sugiere una emigración mayor de jóvenes desde Groenlandia, sino también la disminución o falta de nacimientos, lo que inevitablemente mermó la población, hasta el definitivo abandono de los lugares por los pocos que quedaban.

Fuente: Ncyt y Ku.Dk