Una de las actividades más placenteras durante el embarazo, es preparar la habitación del bebé. Existen miles de posibles opciones, pero no siempre las más caras son las mejores. Veamos los principales tips a la hora de decorar la pieza del futuro integrante de la familia.

En temas de decoración, menos es más

  • Es importante que la pieza no esté demasiado ocupada de cosas o muy recargada. Los bebes recién nacidos no pueden procesar muchos estímulos a la vez.
  • Siempre es mejor dejar algo de espacio libre, porque al ir avanzando con las compras o al ir recibiendo regalos y juguetes, debe quedar algo de lugar para poner esos objetos.
  • A la hora de la iluminación, ésta debe poderse regular en intensidad, o contar con un velador con luz tenue que pueda dejarse encendido toda la noche. De ese modo, a la hora de alimentarlo no se lo despertará con nuevos estímulos.
  • La organización de la ropa es fundamental: debe estar al alcance del cambiador, ordenada y de fácil acceso. No siempre se dispone del tiempo suficiente para buscar y buscar un artículo determinado.

Claves a la hora de decorar

  • Usar la creatividad, probar e investigar, hasta encontrar la mejor opción.
  • Si las cortinas son blancas, o de color claro, de puede colgar en ellas algunos peluches en los bordes de la misma. Pero hay que prestar atención, muchos niños son alérgicos al pelo de los mismos, por eso mejor no exagerar.
  • Procurar que el piso sea lavable. Si la idea es que el niño juegue en su cuarto, la limpieza es muy importante. Puede usarse planchas de goma eva para un sector del suelo de la pieza, manteniéndolo suave y mullido.
  • Es una buena idea pintar algunas formitas en el techo, de manera que del bebe pueda verlas desde su cuna.
  • Las calcomanías gigantes son una opción colorida y económica a la hora de abordar una pared en blanco.
  • A los bebes le encantan los diferentes sonidos: colgar campanillas, llamadores de ángeles o peluches sonoros es una excelente opción.
  • Se puede, desde el comienzo, contar con un cofre o una caja para guardar los juguetes. De ese modo será más fácil ordenar y se acostumbrará al futuro niño a guardarlos allí.
  • Para elementos grandes, es mejor elegir colores mixtos o unisex: violeta, rojo, naranja o amarillo. Si se piensa tener más hijos, no será necesario comprar nuevamente una cuna, la silla de comer o un placard.

¿Qué hacer si no se cuenta con un cuarto aparte?

En muchas casas no hay habitaciones suficientes como para que el recién llegado disponga de un cuarto especial. En ese caso, es importante encontrar un rincón de la casa donde poder armar un espacio para él o ella. El lugar donde está la cuna puede ser una opción. Cualquier pedacito de casa sirve para aplicar los consejos vistos y que el bebe se encuentre familiarizado en él.

Usar la creatividad, reciclar objetos y animarse a una que otra manualidad puede hacer que el cuarto de tu hijo sea único y especial. Adelante!