Una de las cosas más importantes en el cultivo de rosas es decidir donde se van a plantar, primero porque será el lugar que las albergará por muchos años, y segundo porque de la riqueza orgánica de la tierra y del drenaje de la misma depende la vitalidad de las rosas y por lo tanto su belleza. El terreno ideal es espacioso, fresco, húmedo, debe retener nutrientes y además tener buen drenaje para que el agua no se empoce.

Qué tipo de suelo se necesita para sembrar rosas

Existen básicamente tres tipos de terreno:

  • Suelo arcilloso
  • Suelo arenoso
  • Suelo limoso
Para saber qué tipo de suelo se tiene, tome una manotada de tierra de la parte más húmeda y apriétela fuertemente. Si al soltarla se desparrama, es arenoso; si al apretarla se sale por entre los dedos y rueda en forma de rulo al soltarla, es arcilloso; y si al abrir la mano se queda prensada en forma de bola y se desbarata si se toca, es limoso. El ideal para sembrar rosas es este último porque contiene diferentes minerales y es abundante en materia orgánica, al regarlo filtra bien pero además retiene agua y nutrientes.

Cómo saber si el terreno tiene buen drenaje

Una forma sencilla de saber si un suelo tiene buen drenaje es cavando un hueco de quince pulgadas y llenándolo de agua. Una vez este absorbe el agua completamente se llena otra vez; si la segunda porción de agua demora más de dos horas en absorber, el terreno no tiene buen drenaje.

Comprando rosas para sembrar

Las rosas para cultivar se pueden comprar en maceta, en semilla o en tallo. Las más económicas son las semillas, y tienen la ventaja de que la etiqueta trae todos los detalles concernientes a su sembrado y cuidado. La otra opción es comprarlas ya sembradas en una matera pequeña. Lo mejor de estas es que al estar ya florecidas se puede ver y escoger el tipo que se desea y también se empiezan a disfrutar inmediatamente. Por último existe la opción de comprarlas en tallos listos para sembrar. La ventaja de estas es que son más económicas que las que vienen en materas y son más fáciles de transportar.

Como sembrar rosas en tallo

Antes de sembrar tallos estos deben sumergirse en agua enlodada una noche con el fin de irrigarlas y hacer que el lodo forme una cubierta alrededor del tallo, lo cual impide que estas se deshidraten durante el sembrado. Los tallos deben reducirse a casi la mitad de su tamaño antes de sembrarlos y las raíces deben podarse un poquito para estimular su crecimiento. Se siembran en un hoyo de 2 pulgadas de profundidad y de amplitud. Entonces se hace una especie de cono con relleno dentro del agujero y en este cono es donde se siembra el tallo. En climas templados la parte ancha del tallo debe quedar casi al nivel de la superficie. En climas muy fríos este debe quedar de 3 a 4 pulgadas de profundidad.

Cuidado del rosal después del sembrado

Una vez plantados los tallos se debe formar una especie de cuenca alrededor de la planta para llenarla de agua. Esto con el fin de que el agua asiente el suelo y elimine cualquier cámara de aire que se haya formado durante el sembrado. Si al hacer esto la raíz se profundiza más de lo planeado se debe reposicionar cuidadosamente o replantarla. Después de regar los tallos recién plantados se agrega más relleno con el propósito de taparlos casi completamente para preservar su humedad hasta que la raíz empiece a germinar. Una vez la planta empieza a brotar se le remueve el exceso de relleno.

El irrigado de los rosales

Dependiendo del clima las rosas necesitan mayor o menor cantidad de agua, pero por lo general estas necesitan bastante agua. Se riegan asegurándose de humedecer completamente las raíces. La única forma de saber con precisión cuánta agua necesitan es cavando en la tierra; si en las tres primeras pulgadas de profundidad el suelo está seco, necesitan más agua. Se riega el suelo y no las hojas, esto con el fin de evitar que se contaminen. En veranos muy calientes se pueden regar las flores y hojas pero muy temprano en la mañana para asegurarse que estas se sequen completamente antes de caer la noche.

Abono para rosas

Para abonar las rosas lo mejor es usar mantillo orgánico, el cual se va deshaciendo lentamente, proporcionado a la planta con la materia orgánica necesaria, para mejorar su crecimiento, textura y al mismo tiempo nutrirla. Este abono debe agregarse cada tres a cuatro meses. El estiércol también puede ser excelente como abono, pero si se va usar debe ser seco porque el estiércol fresco contiene mucha sal y esta puede dañar o quemar el rosal.

Plagas y enfermedades de las rosas

La mejor forma de prevenir plagas y enfermedades en los rosales es revisarlos constantemente. Los viveros ofrecen una lista de plagas comunes en los rosales. Familiarizarse con estas ayudará a identificarlas tempranamente y a erradicarlas fácilmente. Usualmente cada plaga tiene su insecticida. Si se usa el correcto se evita matar otras formas de vida del jardín que son necesarias para el balance de su ecosistema.

Cómo cortar las rosas

Adornar con rosas es una costumbre milenaria; sin embargo, alargar la vida de estas en el florero sigue siendo un arte difícil de dominar. Para que estas duren más, se cortan en la tarde porque es cuando están cargadas de nutrientes. El rosal debe regarse unas horas antes de cortarlas y se escogerán los capullos. Los tallos se sumergen en agua inmediatamente se cortan. Al entrar a la casa se volverán a cortar las puntas pero esta vez debajo del agua con el fin de mantener sus vetas abiertas para que absorban agua. Por último se le deben remover todas las hojas que queden bajo el agua para mantenerla limpia o se agregan preservativos para eliminar la acidez.