Tener perros y gatos en casa parece haber pasado de moda. En la actualidad, la cría y domesticación de la iguana verde se ha convertido en una tendencia cada vez más popular entre los jóvenes.

Sin embargo, esta elección supone cuidados aún más importantes y rigurosos que los que pueden llevar las mascotas convencionales.

¿Qué es una iguana?

Las iguanas son lagartos arborícolas, esto quiere decir que habitan en los árboles. Su vida en un hábitat natural transcurre generalmente en la copa de los arbustos o plantas presentes en el terreno.

Habitualmente, las iguanas se alojan en áreas boscosas cercanas a un río o a una laguna. Cuando se sienten amenazadas por algún depredador suelen arrojarse desde la cima de los árboles al agua donde esperan que pase el peligro.

Por este comportamiento, se convierten en excelentes y veloces nadadoras. Su apariencia física es similar a la de los dinosaurios como los representados en la película Jurasic Park.

Son originarias de América Central y América del Sur. Se las puede hallar normalmente en países como Brasil, México y Paraguay donde predominan los climas cálidos.

Además, pueden ser vistas en países como Estados Unidos. Aunque, allí fueron introducidas en forma artificial para su posterior comercio producto de una tendencia a ser domesticada por adolescentes.

Cuidados especiales

Antes de adoptar esta inusual mascota hay que tener en cuenta que es y será siendo un lagarto por más que viva en un departamento. Por lo tanto hay que considerar, que puede crecer exponencialmente hasta pesar 8 kilos y medir alrededor de 2 metros desde la cabeza hasta la punta de su cola.

Por sus extremas características y dimensiones necesita un reptilario con capacidad suficiente y determinados cuidados:

La piel: al igual que los demás reptiles, las iguanas cambian periódicamente su piel. Por eso, es importante que se la rocíe con agua tibia para hidratar su cuerpo o con para que pueda desprender hasta la película presente en sus extremidades.

Las garras: deben cortarse periódicamente. Para esto, se necesitan dos personas. Una que sostenga cuidadosamente el animal y otra que manipule una alicate y corte las uñas correctamente.

Limpieza y desinfección del iguanario: este lugar es el nuevo hábitat de la iguana. Por lo tanto es necesario que permanentemente se encuentre limpio y libre de gérmenes. En la base se puede colocar piedritas para gatos, trozos de madera o corteza de árbol. Cada 30 días deben cambiarse por completo, puesto que absorben materia fecal y desechos naturales. Además, se debe agregar un recipiente de agua y otro de comida, los cuales siempre deben permanecer limpios.

Alimentación

Generalmente las iguanas son herbívoras, aunque las jóvenes también incluyen algunos insectos en su dieta. Estos pueden ser grillos y sofobas.

Al igual que los seres humanos, es elemental que su dieta sea rica y variada para un mejor crecimiento.

Entre los alimentos más comunes se pueden destacar los vegetales como zapallo, zanahoria, remolacha y flores de diente de león, calabaza, tomate, pepino, papa y batata. Además, se les puede dar frutas como manzana, melón, pera y durazno, entre otras.

Por lo tanto, si una iguana en cautiverio no es alimentada correctamente es probable que se retarde su crecimiento y no logre adquirir un buen tamaño. Por eso, un buen espacio para vivir, una dieta variada y los cuidados especiales son para una iguana sinónimos de salud.