Cortar metal es una tarea de fácil ejecución, pero siempre hay que tener en cuenta el valor de las piezas antes de realizar el trabajo, ya que estos procesos son irreversibles. Las piezas de poco valor se pueden manipular, aunque es conveniente practicar antes con chatarra del mismo metal.

Herramientas para cortar metal

Para cortar metales se emplean diferentes herramientas, aunque todas deben estar dotadas de hojas de acero templado o endurecido.

  • Existen diferentes hojas de acero templado de alta resistencia, que se acoplan a las sierras manuales y eléctricas. Las más comunes tienen 14, 18, 24 y 32 dientes por pulgada (TPI). La elección de la hoja adecuada depende de la dureza y el grosor del material a cortar.
  • Como norma general, cuanto más duro sea el metal, más dientes deberá tener la hoja. Una hoja fina de 24 a 32 dientes por pulgada (TPI) será la ideal para cortar metales duros como el acero; para los blandos (aluminio, estaño) bastará con una de 14 a 18 TPI. Además, cuanto más delgada sea la pieza a cortar, mayor deberá ser el número de dientes de la sierra para lograr un corte preciso.
  • Los diferentes tipos de metales y de materiales determinarán la elección de la herramienta de corte más adecuada.

Tijeras y alicates de cortar metales

Las chapas finas, los metales blandos como el estaño o el plomo y los perfiles de aluminio se pueden cortar con tijeras para metal de hoja endurecida para evitar mellarla. Los alicates se usan para cortar alambres y doblar o sujetar piezas pequeñas mientras se manipulan.

Sierras para cortar

  • Las sierras de arco, dotadas de la hoja adecuada, son las herramientas idóneas para cortar barras, planchas y tubos de metal. En trabajos de menor envergadura se emplean seguetas y sierras de marquetería, provistas de pelos apropiados para el corte del metal.
  • Las sierras eléctricas, circulares o de calar, también pueden utilizar hojas adaptadas al corte del metal. A la hora de cortar el metal con una sierra eléctrica, conviene seleccionar una velocidad lenta y no forzar la hoja para acelerar el movimiento. Es aconsejable aplicar un lubricante (aceite o trementina) sobre la línea de corte, va que facilita la operación y evita el sobrecalentamiento.

Corte de metales

  • Las técnicas para cortar metales dependen de la dureza, el grosor y la forma del material. En todos los casos, conviene sujetar la pieza en la prensa del banco o con mordazas, que se colocan lo más cerca posible de la línea de corte para evitar vibraciones. Además, se deben poner unos trozos de madera o fieltro entre el metal y las mordazas para que no queden marcas o deformaciones.
  • Para garantizar un trabajo exacto y recto, es conveniente marcar previamente la línea de corte con un punzón. Con la pieza en una superficie plana, deslizar el punzón con firmeza, apoyado en una regla metálica o una escuadra. Para marcar líneas curvas se utiliza una bigotera (una especie de compás de grandes dimensiones).

Corte de piezas según la sección

  • Sección cuadrada. Sujetar la pieza y empezar a cortar una de las caras. Después de avanzar unos milímetros, girar la pieza 90 grados. Marcar así todas las caras antes de seguir serrando sin temor a torcer la trayectoria del corte.
  • Sección redonda. Para cortar tubos huecos se deberá traspasar la pared metálica e ir girando la pieza en el torno hasta que se unan los extremos del corte.
  • Cortes curvos o internos. Las seguetas son ideales para realizar cortes curvos. Para cortar en el interior de las piezas, se debe practicar previamente un taladro en el que introducir la hoja de la segueta.
En todos los casos, es conveniente usar gafas y guantes protectores para evitar accidentes cuando se efectúan trabajos de bricolaje que conllevan el uso de maquinaria con ciertos riesgos.