Si un niño o niña tiene alma de actor y actriz, mira a la cámara y se expresa con naturalidad, carece de timidez y cuenta con un físico llamativo, podría ser uno de los pequeños que aparecen en los anuncios o en las series de la tele. El camino no es sencillo y tienen más posibilidades los que viven en Madrid y Barcelona, donde existe mayor producción audiovisual.

La competencia en muy dura y no todos los niños valen para protagonistas. Los padres deben saber cuándo es así y que puede resultar más divertido ser un figurante de vez en cuando y no perder colegio ni ser reconocido por la calle.

Hay más de 20 agencias que “llevan” niños y mueven casting, figuraciones y catálogos. Los castings son multitudinarios y no siempre bien organizados. Si son elegidos, las figuraciones no están bien pagadas y son muchas horas de trabajo, los anuncios pagan según las compañías o productoras y cada vez menos; a los que consiguen papeles protagonistas les va algo mejor, pero son escasos.

Conseguir trabajo a los niños

Para que un niño trabaje en un espectáculo audiovisual el proceso no está exento de dificultades. Si los padres observan que su hijo o hija lee, actúa, mira a cámara o canta bien, le gusta y quiere aparecer en la TV o el cine, deben empezar por hacerle su propio DNI y conseguirle su propio número de la Seguridad Social. Las fotocopias del DNI del pequeño y sus progenitores, así como del libro de familia, son indispensables para acceder, de entrada, a cualquier agencia o casting. Luego, se debe entrar en las páginas de Internet donde se anuncian las necesidades de caras infantiles. Quien.tv y Cinemavip.es son las que más ofertas publican.

Normalmente la oferta viene de una agencia que precisa de caritas nuevas. Piden a los padres postulantes que envíen fotos y, si el niño ha hecho ya algún trabajo (teatro extraescolar, un anuncio por casualidad, etc.) su pequeño currículum. Ser guapo, simpático y extrovertido suele ser la primera gran puerta de acceso.

Las agencias que representan a menores

Hay muchas agencias que llevan a niños y niñas artistas. Pero no todas son iguales. Hay pocas que tienen a los peques más dotados para la interpretación, como Delphoss (lleva a las dos niñas protagonistas de El Internado) y Rapau (representa, entre otros, al niño hijo de Águila Roja). Ambas ofrecen papeles de calidad, pero también mueven trabajo en anuncios publicitarios. En esta tesitura se mueve Kailash Model, pero esta exige la firma de un “contrato de exclusividad” para “mover” al niño. Las dos primeras realizan una prueba de cámara previa a “llevar” al pequeño artista. Y todas cobran un 20% del dinero que paga la productora por el trabajo del menor.

Otras agencias que representan niños son Grupo Exclusive, que tiene muchísimos en cartera, y trabaja con todo tipo de producciones; catálogos, publicidad, figuración, etc. Esta agencia exige, para mover a un niño, el pago de 60€ por la realización y publicación de fotos en su página de Internet, y si en dos años no le ha conseguido ningún trabajo, devuelven 40€. Global Models, por su parte, se dedica más a los trabajos como modelos publicitarios y Vanity trabaja la publicidad y la figuración (relleno en escenas de TV y cine, papeles con pocas frases), principalmente.

Otras agencias que trabajan con menores son Isasi, que lleva a un gran elenco de secundarios, CC actores, que se mueve en los anuncios publicitarios y Goretty, que también cubre este campo y es la única que solo cobra 15%. Si queremos que los niños salgan en la tele o el cine de forma esporádica como figurantes, hay agencias que sólo se dedican a estos papeles de relleno, como Agencia 2001. Todas estas agencias son fáciles de encontrar en Internet y representan a niños de toda España.

El casting, tardes baldías de espera infantil

Cuando a las agencias les piden niños y niñas, envían las fotos. Si el menor es elegido debe acudir al casting con las fotocopias de DNI y el libro de familia. Allí se encontrará, las más de las veces, con una larga cola de entre 60 y 100 niños. Es muy difícil conseguir el papel, por muy bien que lo hagan, porque es un mundo muy competitivo y, como reconocen algunas madres muy metidas en el circuito “muchas veces el papel está dado, pero quieren siempre ver caras nuevas, por si acaso, y para justificarse ante la productora”.

Los padres que acuden a los casting no quieren ser identificados porque temen que no vuelvan a llamar a sus niños, pero con ellos surgen los múltiples comentarios y quejas. Marta, la mamá de un niño rubio con cara de ángel explica que “mi hijo ha hecho de relleno en un anuncio, pero ha acudido a unos 20 castings en un año. Las salas suelen estar alejadas del centro y tienen muy pocos asientos. Echas toda la tarde, con el niño nervioso, sin poder hacer deberes, y la mayoría no cuentan ni con una máquina de agua. Aunque trabajan con niños, les piden constantemente silencio porque las salas no están bien insonorizadas y suelen estar mal organizadas”.

Marta continúa. “Nadie se encarga de llevar el orden. Los padres debemos apuntarlos en una lista al llegar y estar pendientes de cuándo les toca entrar. Oyes a madres que hablan con familiaridad de la directora de casting a la que no ves, porque está en la sala grabando a los niños, y un mes después ves al hijo de esa señora en el anuncio en cuestión. Esas horas que ha echado mi hijo, quien no tiene necesidad de trabajar a sus ocho años y lo hace por ilusión, no se las paga nadie”.

El casting no es el único aspecto no regulado del trabajo de los niños. Las leyes y protocolos no regulan ni horarios ni muchas de las condiciones a las que se enfrentan los menores en estas pruebas en las grabaciones y jornadas de trabajo.