Conectarse a Internet es una necesidad que ha aumentado exponencialmente en los últimos años. Hacerlo desde cualquier lugar también es un hecho cada vez más común. Para ello existen diversos dispositivos especiales, como el módem USB, el módem Wi-Fi o el teléfono móvil 3G.

Cómo conectarse a Internet con un módem USB

El módem USB permite la conexión a internet desde el ordenador con independencia del sitio en que se esté ubicado. Eso sí, siempre y cuando exista cobertura. Dependiendo del tipo de cobertura así será también la velocidad de conexión. El funcionamiento es simple; se introduce la tarjeta SIM en el módem y se conecta al ordenador a través del un puerto USB. Estos dispositivos acostumbran a ser autoinstalables y de fácil manejo.

El módem USB puede encontrarse en cualquier proveedor de internet, sin que sea un requisito imprescindible ser de la misma compañía con la que se tiene contratado el servicio ADSL ni tampoco de la del móvil. Suelen llevar asociadas tarifas planas de datos y es habitual que se ofrezca gratuitamente a cambio, eso sí, de un contrato permanente.

Conectarse a Internet con un módem Wi-Fi

Antes de la aparición del módem Wi-Fi, para conectarse a internet era indispensable disponer de un módem USB. Este último, tiene la limitación de poderse conectar únicamente a un dispositivo cada vez, lo que no ocurre con el módem Wi-Fi, que permite la conexión de varios dispositivos, como un iPad, un móvil u otro ordenador.

Si bien es cierto que su tamaño es algo superior al módem USB, sus prestaciones son claramente superiores. Su funcionamiento, en cambio, es el mismo, pues necesita de una tarjeta SIM para conectarse a las redes 3G.

Sin embargo, hacerse con un módem Wi-Fi no es tan sencillo. Algunas operadoras lo venden a un precio aproximado de unos 20 euros, pero a cambio de una nueva línea de datos asociada a una determinada tarifa. Con frecuencia, también se exige un contrato de permanencia. Otra cosa es encontrar redes abiertas donde conectar.

Cómo usar el móvil 3G como módem y las tarjetas 3G

Al tener contratada una tarifa de datos en el móvil, en algunos casos es posible utilizarla para conectarse a Internet. El móvil, entonces, hace las veces de módem, conectándose al ordenador y accediendo a internet con el móvil 3G.

La conexión, sin embargo, requerirá que el móvil tenga tethering o “anclaje USB”. De todos modos ya existen modelos que vienen preparados para conectarse a través de una red Wi-Fi creada por el propio teléfono. Esta posibilidad, en todo caso, se utiliza en ocasiones muy concretas, debido al elevado consumo de la batería.

A pesar de las ventajas del módem WiFi, no se puede obviar la realidad, que no es otra que la escasez de redes abiertas en España y los altos precios que hay que pagar por las conexiones en hoteles y aeropuertos, por lo que, al final, el acceso a internet es difícil o caro. O ambos a la vez. De ahí que las operadoras de telefonía móvil se hayan apresurado a cubrir esta carencia, desarrollando la tecnología con sus tarjetas 3G que permiten el acceso a la red sin cables ni puntos de acceso concretos. Las tarjetas tienen la ventaja de ser independientes del móvil, lo que permite que el usuario no tenga que encender el sistema operativo o conectar otros periféricos.