Aunque la causa del acné es desconocida, se sabe que existen una serie de factores externos que favorecen su aparición. Entre ellos se pueden destacar el uso de algunos cosméticos o productos de belleza que favorecen la obstrucción de los poros, el estrés y una insuficiente limpieza de la piel, sobre todo la de la cara.

Si se quiere tener éxito en la lucha contra el acné, es necesario empezar a tratarlo desde el principio. Es decir, en el mismo momento en que se manifiestan sus primeros síntomas. No se debe esperar a que el problema se agrave, ya que las lesiones pueden ser mayores y capaces de dejar cicatrices.

La importancia del aseo

La piel afectada por el acné se debe limpiar bien, tanto por la mañana como por la noche, con un jabón indicado para tal fin que se puede adquirir fácilmente en cualquier farmacia.

Asimismo hay que evitar los jabones líquidos que resequen la piel y los productos exfoliantes, ya que la reacción del organismo a estos productos es una mayor producción de sebo.

El tratamiento local del acné

El primer paso para combatir el acné es el tratamiento local del problema. Para ello se usan productos que se aplican sobre la piel una vez que se ha limpiado con cuidado y se ha secado. Entre estos productos se pueden destacar dos:

  • El ácido retinoico, que se presenta en forma de crema o de loción y que se aplica sobre la zona afectada por el acné una vez al día. Al tratarse de un producto muy irritante, conviene parar la aplicación cuando aparecen los primeros síntomas y rojeces y continuar una vez que han desaparecido.
  • El peróxido de benzol, que se comercializa en loción y en forma de pastilla de jabón. El modo de aplicación es el mismo que el del ácido retinoico.

El tratamiento por la vía general

Si el acné es moderado se puede prescribir una píldora anticonceptiva. Si el problema es más grave y sus síntomas más agresivos, un tratamiento hormonal. En ambos casos, un médico será el encargado de realizar el diagnóstico y de decidir qué tratamiento es el más adecuado.

Cuando el problema de acné es grave y el tratamiento local resulta insuficiente conviene consultar con un dermatólogo, y si es necesario con un ginecólogo, ya que un médico especialista es quien mejor puede decidir el tratamiento adecuado.

El uso de antibióticos

Cuando el acné es muy agresivo se puede optar por un antibiótico por vía oral que se una al tratamiento local del problema. En la actualidad se utiliza el isotretinoino, que se comercializa con el nombre de Roacután.

Se trata de un producto muy eficaz, pero los efectos secundarios que puede producir son graves. Entre ellos lesiones en el hígado, por lo que su uso requiere de una estrecha vigilancia médica y de un control constante a través de diversas pruebas médicas.

Asimismo hay que ser muy prudente, ya que en caso de embarazo este producto puede producir malformaciones en el feto, incluso un mes después de haber dejado de consumirlo.

El acné afecta a la mayoría de los adolescentes y no es una causa directa de la alimentación o de los contactos sexuales, por lo que no hay que avergonzarse si se padece este problema. En la mayoría de los casos, un tratamiento local es suficiente. Asimismo conviene recordar que se trata de un problema transitorio que desaparece con el paso del tiempo al llegar a la edad adulta.