Rusia es una nación de tradiciones; sin embargo, el Día de la Madre todavía no ha penetrado, suficientemente, en el espíritu festivo de su pueblo. Muchas personas de ese inmenso país del oriente europeo, desconocen que, desde 1998, las madres rusas tienen su propio día. El homenaje se realiza el último domingo de noviembre, a diferencia de los países que lo hacen en mayo.

En años pasados, la celebración coincidía con el ocho de marzo, Día Internacional de la Mujer, momento que los hombres aprovechaban para obsequiar flores a todas las mujeres. Justa ha sido la decisión de regalar una fecha a la madre rusa, pilar de la familia en circunstancias trascendentales como la Segunda Guerra Mundial.

La matrioska, una muñeca que guarda dentro de sí otras más pequeñas, ha devenido en símbolo nacional del pueblo ruso. Los expertos señalan que el nombre de este souvenir se vincula con la imagen de una corpulenta y saludable madre de una numerosa familia campesina.

¿Qué pasa con la maternidad en Rusia?

Según la información publicada en la página web La voz de Rusia, más del 50 por ciento de las familias cuenta con un solo niño, lo que puede representar un serio problema social en el futuro. Otro aspecto de relevancia, es que si la mujer no logra ser madre antes de los 30 años, será considerada una madre mayor cuando llegue ese momento.

Ya pasaron los tiempos en que las mujeres, como la señora Vassilet, eran muy prolíficas. En un material recopilado por Luz Mary Uribe en Slideshare, se asegura que esta madre de la región de Moscú "trajo al mundo dieciséis pares de mellizos, siete grupos de trillizos y cuatro de cuatrillizos", para completar la cantidad de sesenta y nueve hijos. Hoy, por el contrario, el gobierno ruso se ha visto en la necesidad de incentivar la maternidad mediante estímulos monetarios para las familias donde nazca más de un descendiente.

De acuerdo con el artículo "Sin prisa por ser madre", publicado por Elena Nóvikova el 18 de abril del 2011 en el portal Rusia Hoy, el hecho de que las madres puedan "estar hasta tres años de baja por maternidad sin perder su puesto de trabajo", entre otras medidas, podría evitar la disminución de la natalidad en el país.

Madres rusas famosas

La mujer rusa no solo es reconocida por su belleza, sino también por su fortaleza de carácter y deseo de superación. Una de ellas, Sonya Kovalevsky, venció las barreras del siglo XIX que le impedían, en su condición de mujer, asistir a una universidad de su país, por lo que decidió casarse para poder estudiar en el exterior como lo exigían las normas morales de la época.

Sus trabajos sobre la teoría de ecuaciones diferenciales y los anillos del planeta Saturno contribuyeron a que fuera la primera mujer en ocupar un puesto en la Academia Rusa de las Ciencias. Pero su mayor logro, fue haberse realizado como madre y científica al mismo tiempo.

La magnífica bailarina Anna Pavlova no pudo ser madre biológica, pero, en la práctica, brindó su amor a los niños desamparados. Como se describe en el portal de Danza Ballet, durante un largo tiempo conservó un hogar de huérfanos y niños sin hogar en París. Su compañía de ballet recorrió muchos países y acumuló unas 4.000 representaciones en 15 años.

Valentina Tereskova fue la primera mujer del mundo en viajar al espacio. A los 26 años, la cosmonauta de la otrora Unión Soviética compartió lugar con los tripulantes varones de la nave Vostok 6. Tal vez, su estancia fuera de la tierra hizo que se convirtiera en madre de una niña, porque, según un artículo titulado "Sexo en el espacio", muchos de los cosmonautas que tienen hijos después de un vuelo espacial procrean niñas.

Regalos para las madres

De acuerdo con distintas publicaciones rusas, cada región del país festeja a su forma el Día de la Madre, en un intento por enraizar en la población esta nueva oportunidad de reconocer el papel de la madre dentro de la familia. Los más dispuestos son los niños, quienes en sus escuelas elaboran con sus propias manos presentes de madera y plastilina.

También se organizan conciertos y exhibiciones, así como la entrega de regalos en los hospitales maternos. En actividades públicas, se otorgan reconocimientos para honrar la maternidad y exaltar la educación de los hijos.

Las flores son un regalo de mucho valor para las madres rusas; pero antes de obsequiárselas, conviene comprobar que el ramo incluya un número impar de flores. En caso contrario, surgirá una situación desagradable, porque, en Rusia, los ramos con flores pares se ofrendan a los difuntos.

El último domingo de noviembre, los corazones más nobles en la tierra rusa empiezan a vibrar, porque no importa la fecha en que se festeje a la madre: en febrero o mayo, en agosto o diciembre. Ojalá se le pudiera agradecer su constancia y sacrificio cada día del año.