Una correcta planificación es la base para obtener resultados satisfactorios cuando se está buscando información en Internet. Tener claro lo que se busca, no dispersarse y, sobre todo, usar el sentido común es la base para tener éxito. Otro factor determinante es la experiencia previa; cuantas más búsquedas se realicen, mejores serán los resultados obtenidos.

Internet es información

El fenómeno Internet ha cambiado la forma de vida de millones de personas que hoy en día utilizan la red en diferentes actividades cotidianas. Internet ha modificado la manera de acercarse al ocio (música, libros, películas, juegos...), ha cambiado las relaciones personales (redes de amigos, de aficionados a un tema, de búsqueda de pareja, de sexo...), ha alterado las formas de comunicación (correo electrónico, videoconferencia, mensajes en tiempo real...).

Por encima de todo lo demás, el verdadero cambio universal es el acceso a la información. A día de hoy, Internet ofrece la posibilidad de acceder a cantidades ingentes de información sobre casi cualquier tema.

La infinita capacidad de Internet para abarcar y mostrar información, al tiempo que constituye su gran virtud, también puede ser, en ocasiones, su mayor defecto. En esa colosal cantidad de información, las cuestiones concretas que interesan a una persona pueden perderse como un árbol en el bosque. También hay que saber que Internet está plagada de información falsa (o falseada intencionadamente, como ocurre con los hoax), o simplemente de información errónea.

Los buscadores

La forma más común de obtener información de Internet es a través de los buscadores: programas que “buscan” información a partir de unas palabras clave, y que proporcionan un listado de direcciones web en los que se mencionan las palabras clave introducidas.

Entre los buscadores destaca Google. Posiblemente es el motor de búsqueda en Internet más grande y más usado actualmente (con acceso a un índice de más de 8.000 millones de páginas web). La página principal de este buscador es sencilla; cuenta con dos botones de búsqueda: el botón “Voy a tener suerte”, que directamente remite al primer resultado indexado, útil cuando se buscan cosas muy populares; y un botón “Buscar con Google”, que realiza la búsqueda completa.

De gran utilidad puede ser el empleo de operadores como el uso de comillas; si se escriben los términos a buscar entre comillas, se indica al motor de Google que deseamos buscar una expresión compuesta de dos o más palabras de forma literal, es decir, exacta.

Consejos para buscar información en Internet

Aparte de la ayuda que ofrecen los buscadores, como ya se ha comentado, la cantidad de información presente en la red es, sencillamente, inabarcable. Por eso, resulta imprescindible discriminar adecuadamente la información que es útil, de la que no interesa o puede llevar al error. Para conseguirlo resulta fundamental seguir una serie de premisas:

  • Saber con exactitud qué se está buscando: Internet es un mundo en el que es fácil perderse o, simplemente, despistarse. Por ello, antes de hacer una búsqueda, se debe planificar adecuadamente, estableciendo tanto protocolos de búsqueda como objetivos bien definidos, para evitar pérdidas de tiempo.
  • Concretar esos protocolos en unas palabras clave y en una serie de combinaciones de las mismas que recojan de la manera más resumida y adecuada el objetivo de la búsqueda..
  • Contrastar la misma información procedente de diferentes fuentes, detectando contradicciones o incongruencias. Cuando se observa que en múltiples fuentes diferentes aparece siempre la misma información, podemos considerar que tiene un mayor grado de fiabilidad que si se detectan contradicciones. En este caso se han de extremar las precauciones, hasta establecer la fuente fiable.
  • Establecer fuentes fiables de referencia: no es lo mismo obtener información de un blog de un aficionado a un tema, que obtenerla de la Universidad de Harvard. Siempre que se pueda, se debe acudir a fuentes como universidades, centros de investigación, organismos públicos..., en definitiva, instituciones de reconocido prestigio.

La búsqueda dirigida

Una vez que se ha adquirido cierta experiencia en la búsqueda de información en Internet es posible realizar otro tipo de búsqueda, más especializada y compleja, pero que puede resultar más efectiva. Es aquella que no emplea los buscadores, sino que acude directamente a las que, según la persona que realiza la búsqueda, pueden ser las fuentes más fiables e interesantes para obtener la información deseada (por ejemplo, en vez de introducir un término como “Aníbal Barca” en un buscador como Google, se acude a la página de Terrae Antiqvae, prestigiosa revista de arqueología e historia en Internet y se busca dentro de esta página).

Este tipo de exploración, a la que podemos llamar búsqueda dirigida, tiene el problema de que las fuentes en las que se busca se basan únicamente en el conocimiento o la experiencia previa de la persona que realiza la búsqueda, por lo que esta puede resultar exitosa o no. De ser exitosa, la ventaja de esta búsqueda es que si consideramos la fuente solvente, la información obtenida seguramente es correcta. Además, si se tiene suerte, en muchos de estos lugares especializados podemos encontrar enlaces a otras páginas en las que ampliar la información.

Sentido común, reflexión crítica y experiencia: las mejores armas

En cualquier caso, una máxima que se debe seguir en la realización de búsquedas de información en Internet (como en casi todos los aspectos de la vida) es aplicar el sentido común y reflexionar de manera crítica sobre la información que se nos ofrece.

Por supuesto, también es muy importante adquirir experiencia en la realización de búsquedas: cuantas más veces nos hayamos enfrentado a distintos tipos de información (fiable y no fiable) más capacidad tendremos de discernir lo que es útil de lo que no, hasta poder discriminar las páginas que interesan de las que no, con un simple vistazo.