Escribir es un proceso inherente y conclusivo de toda actividad artística, intelectual y científica. Años de borradores de investigaciones, tesis, novelas, poemarios, ensayos llegan en algún momento a su finalización y la idea de editar como libro esta producción es una consecuencia propia de la maduración artística e intelectual de su creador.

Editar no es solo concluir una etapa de búsqueda estética o científica sino tambíén comenzar a transitar el camino de la profesionalización de la escritura, y en este sentido el recorrido de comenzar a construir un nombre y una identidad autoral y que ésta comience a circular dentro de los circuitos especificos (grupos de escritores, librerías, medios de comunicación, etc).

Primeros 3 consejos: acerca del autor

Detallamos tres primeros aspectos a considerar a la hora decidir la publicación y comenzar la búsqueda de editorial:

  • Pregúntese si está convencido de la decisión de querer publicar. Parece una obviedad pero es importante responderse con total sinceridad. Es inevitable que las fantasías y las expectativas invadan al autor pero si éste no tiene claridad y una decisión sostenida (además de una cuota de sentido común y de la realidad) puede que no esté preparado para afrontar las adversidades y contratiempos, además de los largos procesos que implica la edición. Muchos autores creen que quieren editar pero cuando llega el momento de concretar, desisten.
  • Trace una proyección: si el autor tiene claro que quiere profesionalizarse y que su práctica es algo más que un hobby, debe plantearse objetivos a corto, mediano y largo plazo. Tal vez comenzar la busqueda de editoriales más pequeñas o concursos menos masivos puede ser una acción más acotada y con posibles mejores resultados, menos frustrante que plantearse grandes expectativas para las cuales tal vez no estén preparados el autor o la obra.
  • Sea objetivo y realista con la calidad de su texto: sabemos que en la escritura como en todo hecho artístico, juegan un rol central el ego y el narcisimo del autor y esto puede llevar a que éste sobrevalore la calidad y los atributos de su obra. Es importante darle a leer y a evaluar a otros que sean competentes por formación o experiencia y que puedan dar una devolución crítica desprovista de posibles juicios de valor o afectivos que sólo perjudican al autor.

Otros consejos: sobre los intereses y necesidades del editor

  • Conozca qué evalúa un editor: el autor muchas veces valora sólo el aspecto estético de su obra o la calidad científica de ésta, pero debe saber que el editor considera otras cuestiones además como el potencial de inserción comercial del material, el posible universo de lectores, el grado de innovación que tiene, el riesgo artístico o científico que asume el autor, y en este sentido la madurez con que puede responder éste como tal ante su producción. El editor es un empresario, y en el mejor de los casos también un agente cultural por lo cual valorará los materiales que presenten un equilibrio entre calidad y potencial rentabilidad.
  • Realice un listado de editoriales: investigue y seleccione aquellas cuyo perfil se ajusta al perfil del material y del autor, para esto puede entrar en la web y ver su catálogo, pedir referencias, etc.

¿Cómo se presenta un original?

  • Presente el material de modo apropiado: una vez seleccionadas las posibles editoriales, prepare el material de modo ordenado y prolijo, incluya datos personales en la portada, un título atractivo y original, una breve sinopsis argumental o temática, clasifique el género al cual pertenece, incluya índice y bibliografía. Sea prolijo a nivel gráfico (imprima a simple faz en doble espacio con tipografías de tamaño y tipo de fácil lectura, coloque carátulas, portadillas, numere las páginas) y correcto a nivel gramatical (sintaxis, ortografía, cohesión y coherencia) y estilístico (consistencia en registro o sea adecuación al género del texto).

¿Qué actitud debe tener el autor mientras espera la evaluación?

  • Entrevístese con el editor: si es factible, trate de gestionar y obtener una entrevista con el editor (si la editorial es chica, será más facil), ya que éste valora cuestiones actitudinales (como la proactividad, la autonomía) y personales (presencia, educación, sociabilidad).
  • Sea perseverante y paciente: las editoriales reciben cientos de propuestas y el volumen de lectura y evaluación tiene su proceso; puede que tarden en darle una respuesta o puede que tal vez no se la den nunca, debe tratar de lograr de generar las mayores posibilidades de atención del material.
  • Tenga más de una obra disponible: no concentre su expectativa en un solo texto, a un editor puede interesarle otro material de su autoría que no sea el que usted ha presentado y es importante tener otras obras en disponibilidad para la lectura. Esto es beneficioso también para aumentar las posibilidades de publicación ya que pueden presentarse varias obras en varias editoriales en forma simultánea. Proyecte también por lo menos una obra para el futuro.

Sobre los concursos y certámenes

  • Considere los concursos: muchas veces las editoriales recurren a este mecanismo para abrirse a la recepción de materiales con potencial. Puede advertirse su seriedad investigando cuántos años de existencia tiene la editorial, qué textos fueron elegidos anteriormente por esta vía (si es que el concurso se ha realizado anteriormente), chequear quiénes integran el jurado (sus antecedentes, curriculums o el grado de notoriedad de los mismos).
Estas acciones sencillas y puntuales harán su búsqueda más rápida, simple y eficaz.