La violación produce en la mujer efectos que casi no tienen comparación con otros traumas y las víctimas son llevadas a menudo a crisis muy conplejas y difíciles de enfrentar.

Efectos traumáticos

A menudo las víctimas insisten que su vida ya nunca volverá a ser la misma. Los días inmediatamente posteriores a la violación son los más complicados.

Las personas violadas se sienten sucias, culpables y avergonzadas. Muchas veces tienen pesadillas y no es poco usual que tengan largos períodos depresivos.

Algunas se convierten en personas obsesivas por su seguridad personal. La confianza demora en restablecerse.

Muchas mujeres pierden las esperanzas frente al futuro. Otras rompen sus relaciones de amistad o noviazgo, incluso hay quienes intentan quitarse la vida.

Para quienes son religiosas vienen crisis adicionales como plantearse obsesivamente: “¿Por qué Dios permitió que sucediera esto?”.

Primeros auxilios psicológicos

La primera persona con la que se encuentre la víctima es vital para que esta pueda aumentar o aliviar el sufrimiento y la humillación que ha sufrido. Es lo que se llama primeros auxilios psicológicos.

Las posibilidades de recuperación emocional son mayores cuando inmediatamente de sucedio el delito la víctima recibe la ayuda y el apoyo que tan desesperadamente necesita.

Lo primero que se precisa hacer es reafirmar la dignidad y la autoestima de la víctima. Hay que decirle que tiene todo el derecho de sentir ira, que pasará un tiempo antes de que pueda superar esa emoción.

Es importante que entienda que aun los familiares más cercanos y los amigos más queridos no podrán comprender la magnitud de su dolor y humillación, pero que, aunque no es un logro difícil, finalmente superará el sentimiento de culpa y la sensación de estar sucia.

¿Cómo ayudar?

Es preciso saber qué hacer frente a una situación como esta. Es posible que se piense que nunca nos va a ocurrir algo similar, sin embargo, cuando sabemos antes qué hacer, en momentos en que ocurren estas situaciones se está más preparado para actuar.

Lo que hay que hacer

Reaccionar con sensibilidad.

  • A menudo los que no han sido victimizados tienden a minimizar la situación, lo que es un acto de insensibilidad.
  • Es importante pensar cómo nos sentiríamos en una situación similar.
Evitar evaluar a la víctima con estereotipos

  • Muchas personas, por influencia cultural, tiene conceptos preconcebidos acerca de la clase de mujer que son violadas.
  • La mayoría de los mitos acerca de la violación son falsos.
  • La verdad es que no hay un tipo específico de mujer que es violada.
No presionar pidiendo detalles acerca del asalto sexual.

  • El que la víctima cuente es revivir el drama.
  • Es preciso respetar su vergüenza, dolor y miedo.
  • Hay que darle tiempo para que reaccione a su propio ritmo de asimilación del trauma.
No convertirse en juez de la situación.

  • Muchos, con un gran grado de insensibilidad dicen frases como: "Yo no habría permitido que a mi me pasara"; "¿por qué no hiciste algo?", y cosas por el estilo.
  • No tiene idea de cómo usted habría reaccionado en una situación tal.
Convencerla de que la violación no es culpa de ella.

  • Una de las reacciones inexplicables es el sentimiento de culpa que muchas mujeres elaboran.
  • Nunca una mujer debería sentir que tiene algo responsabilidad al respecto.
Animarla a escribir los detalles de lo que sucedió.

  • Es más fácil recordar y expresar si no se está bajo la presión de la vergüenza que produce hablar sobre la violación.
  • Escribir puede ser terapeútico.
  • Lo que escriba puede ayudar en algún momento cuando sea necesario contar lo sucedido en una situación legal.
  • Muchas personas por impacto traumático tienden a olvidar detalles, así que el escribir, es un buen referente a futuro.
Hacer lo posible para que denuncie el crimen.

  • La denuncia es parte de la sanidad.
  • Si el culpable no es acusado ni impugnado, entonces, la víctima siente que su dolor es mayor y más profundo, porque a su agresión se une la indiferencia de la sociedad y el medio que le circunda.
Aliéntala a reunir evidencias.

  • Esto debe hacerse incluso aunque piense que no iniciará una acción legal. Más tarde puede cambiar de opinión.
  • Esta acción incluye guardar la ropa que tenía en ese momento.
  • No lavarse el cuerpo hasta ser auscultada por un profesional de la salud competente y con fuero legal.
  • Guardar cualquier cosa que en algún momento le pudiese servir para probar la agresión.
Aconséjele que consulte a un profesional de la salud mental.

  • Sólo un especialista puede ser capaz de ayudarla a enfrentar sus sentimientos y temores.
  • Las víctimas de estupro sufren de stress post-traumático y necesitan acudir a un especialista que las oriente de manera adecuada para superar el trauma.

Conclusión

A veces, las pequeñas acciones a tiempo tienen más valor que aparatosas reacciones fuera de tiempo. Una víctima de violación sexual, es eso, una persona indefensa que necesita ayuda.