No es sencillo analizar una obra teatral, especialmente si nos encontramos con un texto o espectáculo posmoderno. Aquí proponemos algunas pautas generales que serán de gran utilidad. Cabe aclarar que este modelo de análisis es intratextual.

Identificar la estructura dramática

La estructura da soporte a la obra, por lo que es necesario describirla para ser capaces de analizar sus elementos. Es importante identificar los siguientes aspectos:

  1. La trama es la síntesis de la obra en una o dos frases, y es diferente de la anécdota. Esta última consiste en relatar todos los sucesos. La trama, en cambio, resume los temas principales del drama.
  2. El tono es la atmósfera emotiva dominante, es decir, la forma o perspectiva en que la realidad se presenta. Las categorías clásicas incluyen el tono trágico, cómico, fársico, y melodramático. El tono no es excluyente, por ejemplo, una tragedia puede tener escenas cómicas sin dejar de ser tragedia.
  3. El espacio —que es el lugar donde se lleva a cabo la acción— puede ser concreto, abstracto, simbólico, indefinido o realista. También puede analizarse por medio de sus características: reducido, amplio, vacío, etcétera; y las sensaciones que busca provocar: soledad, aislamiento, tranquilidad, vértigo...
  4. Los conflictos forman parte esencial de la estructura dramática, pues le dan dinamismo y hacen avanzar la acción. Generalmente hay varios conflictos, y habrá uno o dos que sobresalgan. El conflicto es, en pocas palabras, el choque de objetivos entre dos personajes o situaciones.
  5. Los personajes forman el eslabón final de esta cadena, pues son la expresión dramática concreta que con sus acciones y diálogos habitan el espacio, dan vida a los conflictos y presentan la trama y el tono. Hay muchas formas de clasificar a los personajes: simbólicos o realistas, complejos o simples, principales o secundarios, etcétera. Basta aquí con que se dé una breve descripción (individual o general, según convenga) de ellos.

Analizar la estructura dramática

Una vez que tenemos clara la estructura, es momento de comenzar a analizarla. El objetivo es tratar de descifrar el proceso creativo del autor(a), director(a) o grupo que produjo la obra.

  1. Analizar la composición dramática consiste en describir la narrativa de la obra y segmentarla en grandes divisiones. El modelo clásico es narrativa cronológica dividida en planteamiento, nudo y desenlace. También puede estar organizada por temas, espacios, personajes, historias, etcétera.
  2. El siguiente paso es identificar el ensamblaje y función de cada escena. Es decir, la forma en que cada escena se relaciona con las demás y la función que desempeña dentro del desarrollo de la trama. Las escenas pueden estar ensambladas de modo que se alterne entre diversas historias o conflictos, pueden ir acumulando diversos aspectos de un mismo tema, pueden servir como síntesis de las escenas previas, pueden crear suspenso al dejar un conflicto sin resolver, etcétera. Se debe identificar cómo encaja cada escena en el todo, y qué es lo que aporta para el desarrollo dramático de la obra.
  3. La función de cada personaje es un paso similar al anterior. Pero en este caso, la meta es captar el aporte temático, dramático, comparativo o antitético de cada personaje.
  4. El desarrollo de los conflictos consiste en identificar la manera en que el/la autor(a) o creador(a) plantea la evolución de cada línea de conflicto. Generalmente los conflictos se entrelazarán en algún punto del drama, sin embargo, existen muchas formas de hacerlos interactuar en la obra.

Análisis de personajes

Los elementos a analizar en los personajes dependen del tipo de obra, pues algunos aspectos pueden ser irrelevantes en un espectáculo e indispensables en otro. Proponemos aquí una serie de aspectos, para que se considere los que sean pertinentes a la obra analizada.

  1. Los conflictos internos y externos con otros personajes o situaciones.
  2. Las motivaciones, es decir, aquello que lleva al personaje a tomar ciertas decisiones.
  3. Características psicológicas, como carácter, deseos, ideas, historia individual, preferencias.
  4. Cosmovisión, que es el esquema general con que el personaje percibe su realidad. En este apartado se puede incluir la cosmovisión de su época.
  5. El monólogo interior contiene todos los pensamientos que atraviesan por la mente del personaje, mientras habla y mientras no lo hace.
  6. El mapa emotivo se refiere a las fluctuaciones emocionales que el personaje presenta a lo largo del drama.
  7. Los roles y relaciones se determinan en función del resto de los personajes: parentesco, autoridad, sumisión, etcétera.
  8. Los momentos clave son los puntos en la trama donde el personaje toma una decisión, cambia el rumbo de la acción, descubre alguna verdad o expresa una emoción muy fuerte.

Utilizando el modelo

Este sencillo esquema de análisis busca proveer al lector, espectador o creativo escénico de los recursos esenciales para entrar en la mente del autor y comprender su obra. Los rubros aquí presentados pueden ser discutidos en grupo, y ser también enriquecidos por medio de la observación específica de las características propias de la obra a analizar.