Hay buhardillas de muchos metros y otras muy pequeñas; con tejados poco inclinados o con mayor inclinación. Incluso, hay buhardillas en algunas viviendas unifamiliares que cubren toda la superficie de la casa y se transforman en una planta más, con sus divisiones y habitaciones respectivas.
El reto es una buena elección de muebles, especialmente para buhardillas pequeñas, aquellas a las que hay que llegar por escaleras que, en sí mismas, ya son un obstáculo pues ocupan metros de la superficie útil. Solo hay que aprender a aprovechar el espacio con muebles que lo multipliquen.
Aunque pueden estar destinadas a usos muy diversos, hay unos pocos pasos que son comunes para sacar partido a estos espacios bajo tejado.
Muebles adecuados para una buhardilla
La inclinación de los techos obligará a hacer un ejercicio de imaginación al amueblar una buhardilla. Todo el perímetro que tenga menos de 110-120 cms. de altura podrá aprovecharse con muebles de madera u obra que recorran la pared (una o varias). Será un espacio muy útil para guardar ropa de cama, zapatos y ropa de temporada o material de despacho que despejará el resto de armarios de la casa. Si estos muebles a medida se terminan en ángulo con la pared, ofrecerán metros de repisa, es decir, espacio extra para apoyar libros, lámparas u otros objetos.
Si la buhardilla tiene función de dormitorio, la cama ha de ir colocada en el espacio más diáfano, para evitar la sensación de agobio, y es preferible evitar el cabecero. Telas, almohadones, edredones darán mayor sensación de claridad si se eligen en tonos blancos, cremas y marfiles. El toque de color pueden ponerlo una manta, un plaid a los pies de la cama o algún cojín sobre ella.
Si el destino de la buhardilla es un despacho o zona de estudio, la mesa ha de estar en la zona que reciba más luz procurando siempre que llegue desde la izquierda o de frente. Una pared alta y despejada (si se dispone de ella) es un buen lugar para instalar una librería de suelo a techo. Elegir la madera en colores como haya o abedul o lacada en blanco o crema. Una buena idea es ponerle, puertas, si es posible, para evitar la mayor cantidad de polvo posible a los libros.
Muebles con ruedas y a media altura para agrandar el espacio de la buhardilla
Puertas correderas y muebles con ruedas facilitarán su desplazamiento. Si, además, elegimos piezas de doble uso, esa versatilidad hará que sean aún más aprovechables: un sofá-cama con ruedas apenas agobia el espacio y proporciona camas extras.
Las mesas con ruedas, facilitan su movilidad en caso de que necesite ampliar el espacio para colocar, por ejemplo, un plegatín. Para independizar ambientes, elegir estanterías a media altura que no obstaculizan la vista, o biombos de materiales ligeros, como la forja o enrejados de madera.
Los materiales de los muebles también deben ser ligeros: acabados en maderas claras, blancas decapadas o lacadas. Evitar sillones voluminosos y optar por elementos que tengan patas o ruedas (que también parecen abultar menos al no reposar directamente sobre el suelo).
Mesas con cajones o repisas debajo, cestos de rafia que sirvan para guardar cosas, banquetas de doble uso y muebles, en general, a media altura. Huir, siempre, de la idea de que nuestra buhardilla es el lugar donde ponemos muebles y complementos con los que no sabemos que hacer. Y, ante la duda, elegir la sencillez y la menor cantidad de mobiliario posible.
Los espejos, colocados estratégicamente, duplican el espacio, reflejan la luz y hacen función de ventana complementaria, por lo que son muy adecuados para completar la decoración.
Ventanas en las buhardillas, a menudo son escasas
La inclinación del techo hace que los metros aprovechables sean menos que en una habitación común y la falta de ventanas (los expertos recomiendan, al menos, el 10% de la superficie del techo) aconsejan potenciar la luz utilizando otros recursos.
Si por el contrario, la claridad es excesiva, el mercado ofrece cortinas y estores para buhardillas, apropiados para las ventanas inclinadas. Estas ventanas de buhardillas admiten, también, persianas y mecanismos automáticos para poder subirlas o bajarlas usando un mando a distancia.
Aportar claridad a un espacio bajo tejado
Ganar claridad es, pues, una prioridad. Si ese es nuestro objetivo, los expertos en diseño de interiores aconsejan pintar las paredes de la buhardilla en colores claros, pasteles o en tonos neutros, buscando aquellos que reflejen la luz. Los suelos también deberían ser de maderas claras, al igual que las alfombras, si las usamos.
Habrá que completar el efecto de la pintura con unas buenas luces artificiales. Es mejor que haya un 20% de exceso de puntos de luz que tener que utilizar lámparas de pie o de sobremesa, que ocuparán espacio. Las paredes inclinadas proporcionan, además, la facilidad de colocar algunas luces más bajas, que pueden ser focos orientables, del tipo halógeno o led.
Cuanto más pequeña sea la buhardilla, más claridad debemos aportar, tanto con la pintura de las paredes como con los muebles y textiles.Para evitar la uniformidad se juega con distintas texturas en las telas de almohadones, ropa de cama y sofás. Los colores cálidos y más oscuros se reservan para los complementos.
Con estos pocos consejos conseguirás que tu buhardilla en lugar de parecer un lugar oscuro al que da pereza subir tenga un aspecto alegre y acogedor.
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