Cómo ahorrar gasolina

Cómo ahorrar gasolina - Germán Bataller
Cómo ahorrar gasolina - Germán Bataller
Son tiempos de crisis y hay que ahorrar combustible. Por ello, es necesario conocer algunos trucos para mejorar el consumo de gasolina o gasoil.

Antes que nada, es conveniente precisar que una conducción económica no tiene por qué ser una conducción lenta, ya que, con algunas técnicas y conocimientos básicos, es posible desplazarse rápido, pero ahorrando combustible.

Conocer el par motor del vehículo y a cuántas revoluciones se obtiene este

Un factor técnico muy importante, es el par motor del coche o moto, o mejor dicho, las revoluciones a las que se obtiene su valor máximo. Ello dará las revoluciones a las que el motor trabaja más eficientemente y, por tanto, aprovechará mejor la gasolina o el gasoil que consume. Como norma general, un diesel suele obtener este valor entre las 1.500 y 2.000 revoluciones por minuto y un gasolina, entre 2.000 y 3.000. Por ello, haciendo rodar el motor alrededor de estos valores, se sacará más provecho al preciado líquido de las gasolineras.

De todos modos, cuantas menos revoluciones por minuto, menor consumo; esto significa que es siempre preferible circular con la marcha más larga que permita la circulación, incluso cuesta arriba. De esta manera, se gasta menos en quinta, aunque dé la sensación de que el motor va ahogado, que en cuarta con el motor más suelto.

Conducir con fluidez, no a trompicones

Por otro lado, es muy importante no dar acelerones bruscos, ni frenazos seguidos de posteriores aceleraciones. Cuantas más variaciones de velocidad, mayor consumo. Para lograr esto, hay que intentar anticiparse a las condiciones de la carretera. Se ahorrará mucho si se pisa el acelerador progresivamente, al ritmo que va ganando velocidad el vehículo y manteniendo las inercias lo máximo posible.

A la hora de frenar, se debe mirar al frente, no justo delante del capó, para anticiparse a los obstáculos (sean curvas, semáforos, coches detenidos, etc.) y levantando el pié del acelerador con antelación, se recorrerán muchos metros gratis. Y si, además, se logra que el vehículo sólo pierda la velocidad justa antes de una nueva aceleración, el consumo será notablemente menor. En una zona enlazada de varios semáforos, con paradas continuas, puede suponer un ahorro del 50% fácilmente. En un trazado de curvas, hay que intentar fluir, con las mínimas variaciones de velocidad, huyendo de apuradas de frenada y posteriores pisotones al pedal del acelerador.

En frío, lo anterior se acusa todavía más. Para realizar una buena combustión con el motor falto de temperatura, la mezcla de aire-gasolina o aire-gasoil es más rica en combustible de lo normal, por ello el mayor gasto en este mal uso, se resiente aún más.

Revisar el vehículo periódicamente

Existen otras variables, con mayor o menor incidencia en el consumo, que conviene repasar si se quiere hilar fino. Por ejemplo, la presión de las ruedas debe estar en la recomendada por el fabricante o, si acaso, algo por encima, nunca por debajo. También es posible, plantear la posibilidad de un cambio de neumáticos, por otros de los denominados ecológicos

Las bacas, portaesquís, portabicis o demás accesorios que desvirtúen la aerodinámica, deben desmontarse si no se van a utilizar.

El aire acondicionado consume combustible, por lo tanto, su uso es un lujo que puede revertir en un incremento de hasta un litro cada 100 kilómetros (evidentemente dependiendo del coche, esta sería una cifra máxima), lo que unido a una merma en las prestaciones, hace que para mantener la misma velocidad, haya que pisar más el acelerador, sobre todo en los vehículos menos potentes.

Las ventanillas bajadas, son otro inconveniente aerodinámico y cuanta más alta es la velocidad, mayor resistencia al aire. Por ejemplo, en autopista o autovía, a velocidad más o menos sostenida por encima de 100 kilómetros por hora, es más eficaz el aire acondicionado que bajar las ventanillas.

Queda, por tanto, a elección del conductor, el poder aplicar algunos de estos consejos pero, ni que decir tiene, que siempre debe primar la seguridad a la economía: si hay que frenar brusco ante una emergencia, dar un acelerón para esquivar un obstáculo, poner el aire acondicionado para no achicharrarse o mermar las condiciones al volante o bajar las ventanillas para sacar un insecto del interior del coche, no hay que dudar: se hace.

Repostar por litros

Finalmente, un consejo, que aunque tiene tintes de leyenda urbana, sí que se ha podido constatar, reiteradas veces, en varias gasolineras. Al repostar, si se hace indicando litros en vez de euros, la cantidad vertida en el depósito será más exacta. Se puede comprobar, comparando el consumo marcado por el ordenador del coche con el realmente obtenido aplicando esta sencilla fórmula: se multiplican los litros consumidos por 100 y ello se divide por los kilómetros recorridos. Para aquellos que no tengan ordenador en el vehículo, se pueden realizar varios repostajes a depósito lleno y otra serie de repostajes por litros. Seguro que se nota y se aprovechará más el precio de la gasolina.

German Bataller ISDE Granada 2000 , Germán Bataller

Germán Bataller Olcina - Desde que, con cuatro años, conocía mejor las marcas y modelos de la mayoría de coches que circulaban por nuestras ...

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