Laura Esquivel era la esposa del director de cine mexicano Alfonso Aráu, quien impulsada por los pronósticos de una astróloga llamada “Giovanna” escribió una novela la cual tituló Como Agua para Chocolate, misma que está basada en la anécdota de una tía abuela de la escritora. Años más tarde, el libro logró convertirse un éxito en ventas viéndose cumplidas las predicciones.

La historia de la novela

La trama se ubica en el México fronterizo y cuenta la historia de amor entre Tita y Pedro, que se ve imposibilitado debido a la oposición de la madre y a una severa tradición mexicana de principios del siglo XX, que impedía casarse a la hija menor de una familia, para dedicarse al cuidado de la madre hasta el día de su muerte.

Esquivel manifiesta que escribió la novela como deseó que hubiera sido la vida de su tía abuela; pues recuerda haber visto sus fotografías al paso de los años y advertir la amargura de su rostro en ellas.

Los sabores de la comida mexicana

La novela se cataloga dentro del género conocido como “realismo mágico”, ya que la autora utiliza la riqueza de la gastronomía mexicana como una metáfora de la expresión de los sentimientos de los personajes. Así por ejemplo, las cebollas representaban “las lágrimas y el dolor” mientras los pétalos de rosas tenían la facultad de despertar pasiones incontrolables.

Esquivel demuestra que el arte culinario es más que una actividad que tiene por objetivo satisfacer una de las necesidades básicas del ser humano; puesto que también actúa como vínculo de comunicación.

"Como agua para Chocolate" en la pantalla grande

Alfonso Aráu se encargó de llevar la historia de la novela a la pantalla grande, proceso en el cual enfrentó el rechazo de la mayoría de las casas productoras de Hollywood. Sin embargo y pese a contar con un presupuesto inferior al requerido, se llevaron a cabo los castings para la selección del elenco que conformaría la película.

La elegida para el papel protagónico de “Tita” fue Lumi Cavazos; una muchacha de 20 años, actriz de teatro, quien a pesar de no contar con alguna experiencia en cine representó una verdadera revelación. Yareli Arizmendi encarnó a “Rosaura”, la mayor de tres hermanas que resulta la elegida para casarse con Pedro. Por su parte, Claudette Maillé interpretó a “Gertrudis”, la hija de carácter rebelde producto de un amor clandestino de “mamá Elena”.

Para dicho papel, se buscó una actriz que poseyera el carácter y personalidad capaz de soportar el peso del personaje: una mamá fría, dura, intransigente y autoritaria. La actriz Delia Casanova estuvo ensayando para interpretar tal personaje en pantalla meses antes del rodaje, sin embargo al final fue Regina Torné quien se quedó con el papel.

La elección del papel protagónico masculino, estuvo influida por el interés que tenían los productores en contratar a un actor extranjero. Según Aráu, en México no existía un actor de gran atractivo físico, cualidad que requería el papel de Pedro. Estas suposiciones lo llevaron a interesarse en Marco Leonardi, el bello actor italiano protagonista de Cinema Paradiso. Leonardi aceptó el papel, pese a que no sabía hablar el idioma español, por lo que su participación tuvo que ser completamente doblada.

Romance que trascendió de la pantalla

Lumi Cavazos no pudo sobrellevar el éxito descomunal de la cinta; el agotamiento emocional y físico que sufrió la llevó a rechazar el contrato de exclusividad que le ofreció Televisa. Renunció a la propuesta de hacer cine y terminó partiendo a Italia con Marco Leonardi, con quien tuvo un romance que trascendió la pantalla y culminó en un matrimonio fugaz.

Las dificultades durante la filmación

Aráu contaba con un limitado presupuesto para la cinta; por tal razón quedó debiendo la paga a parte de su producción y elenco, lo cual sobrevino en una demanda millonaria. Asimismo, los actores enfrentaron condiciones precarias, como vivir meses en el desierto de Coahuila, lo que dificultó el rodaje debido principalmente al clima y lejanía del lugar.

También se advirtió una diferencia en el trato que se le daba a Marco Leonardi y al resto del elenco, quienes tenían que soportar más carencias, entre ellas una deficiente alimentación.

Lidiar con el carácter temperamental de Alfonso Aráu también fue motivo de tensiones durante la filmación. Se le acusó de haber despedido injustificadamente a parte de su producción debido a su intransigencia, pero este justificó la falta de tiempo, el atraso en el rodaje y la falta de recursos económicos. Sin embargo, el suceso que marcó significativamente el paro de la filmación fue la súbita y momentánea muerte que experimentó la autora de la novela Laura Esquivel, que sufrió una trombosis y tuvo que ser trasladada al hospital inmediatamente.

El precio de la fama

El descomunal éxito de la cinta reafirmó el éxito editorial de la novela, pero sus realizadores tuvieron que pagar el alto precio de la fama. Según Alfonso, el triunfo del libro motivó a Laura a separarse de él para dejar de ser “la esposa de Aráu".

Los celos, la envidia y el éxito, provocaron su distanciamiento y al final la ruptura de su matrimonio.

El éxito del filme y la novela radicó en que muchas familias latinoamericanas se sintieron identificadas con la historia del amor imposible que trasciende hasta la muerte, asimismo con cada uno de los personajes; cuyos perfiles psicológicos fueron tratados de manera excelente por la escritora.