Comentarios hallados sobre la existencia de Dios

La Creación  de Adan - Miguel Angel
La Creación de Adan - Miguel Angel
¿Es posible concebir el universo en la ausencia de un soporte divino? ¿Acaso la existencia de un ser supremo es un invento humano?

En este ámbito, las tesis, la creencia, la fe y las doctrinas científicas, suelen ofuscarse, pueden mimetizarse, enlazarse, borroneando sus límites y, de manera muy sencilla, crear altercados entre sí.

En ambos extremos hallamos comentarios de los más dispersos. Siempre los pensamientos simétricos suelen acompañarse de un mutuo rechazo, aunque en sustancia, puedan asemejarse.

La ciencia y la religión, a modo de ver del cronista (y, quizás, mi cómplice lector), buscan una misma cosa: la razón última o la verdad primera.

La ciencia investiga afanosamente en busca de respuestas. Trata con lo inimaginable, con los sueños de los hombres, con lo imposible, con lo intangible, para llegar a una explicación del todo; la religión, aunque en otra forma y con otros métodos, también.

La ciencia jamás ha hallado un indicio de la alteridad

Dicen que si Dios no estuviera sosteniendo el universo, quienes no creen en su existencia, no tendrían oportunidad de hacerlo. Pero también dicen que, si existiera un ser omnipotente, no tendría necesidad de misterio, silencio y sufrimiento.

Por supuesto, la ciencia no siempre genera una diatriba al respecto. La falaz concepción del científico agnóstico se debe al sutil halo de separación entre entidades. Aunque, verdaderamente, una extensa búsqueda científica de Dios, nunca ha dado resultados positivos, a ello debemos (tal vez) la lejanía entre ambas.

Los testimonios particulares suelen pasar inadvertidos, ya sea por su tinte subjetivo o por su nula validación de pruebas contundentes. Lo cierto es que el hombre intenta explicar tanto la materialidad del mundo como la presencia de una alteridad, que no ha sido demostrada más allá de la fe.

¿Dónde habita Dios?

Dicen, que el hombre ha creado a Dios en su necesidad de explicar misterios. También, aseguran que la sola existencia de una deidad suprema, basta para sostener y conducir los intrincados destinos del universo.

Hay tesis (que algunos considerarán blasfemas) que aseguran que Dios habita solamente en el cerebro humano. Todo lo demás está abarcado por las religiones, creencias, fe, misticismo, esoterismo, etcétera. La verdad está lejos de la descripción y del entendimiento mundano.

La fe de los creyentes encuentra respuestas a todo lo que sea necesario y, aunque la divinidad jamás se revele en forma multitudinaria, la corrección automática en todo aquello que suene hiriente a los sentidos religiosos, es extraordinaria.

Sobre la existencia de Dios

¿Y si todo fuese casualidad? ¿Y si el big bang ha sido una desmotivada acción divina para crear todo desde la nada? ¿Y si el big bang ha sido la chispa divina a la que tanto se somete a duda? ¿Acaso la injusticia, la maldad y las perdiciones han sido creadas para darle un soporte real a sus opuestos?

¿Y si cada uno de nuestros actos se remitieran a los sueños de Dios? ¿Qué sucedería si el universo fuese una ilusión? ¿Y si la ciencia nunca puede exponer a Dios? ¿Y si verdaderamente no existe más que una serie finita y numerosísima de casualidades que dieron evolución y proceso a la vida humana?

¿Existe un proyecto universal inteligente detrás de los maravillosos rincones de la vida, capaz de diagramar la complejidad increíble de todo lo que sabemos y todo lo que ignoramos?

La lista de inquisiciones sería eterna; lo cierto es que son angustiantes e imposibles de responder en forma contundente.

Advertisement
Advertisement